#11 A mí me parece que es IA, más que nada porque si fuera real el cliente se hubiera llevado una colleja de la parienta por mirar el pechamen de la moza. También hay algo que no me cuadra en como se comportan las personas de alrededor, mucha gente de paso pero no se quedan a ver cómo cocina la chica... Si es el mercado nocturno, parece un poco de dia
#11 Es increíble una respuesta así, ya no sólo por no saber algo tan básico, sino sobre todo por las formas. Cualquiera que haya tenido que arreglar suficientemente su piso antiguo y pequeño una vez haya entrado a vivir en él debería saber cosas como las que dice #15. O que el cambiar las tuberías (si van por dentro) implica tirar las paredes abajo, mover los muebles al centro para que los obreros puedan trabajar mientras y no poder tener ni una cama. Por no mencionar si se quita el gotelé, donde es un peligro respirar el polvo tan fino que queda en suspensión durante semanas; y ya no digo dormir con eso. De verdad...
#11 La mayor parte de la oposición organizada al chavismo es bastante fascistoide y otras cosas no muy positivas. Es uno de los factores que ha permitido que una dictadura corrupta e incompetente siga en el poder después de tantos años y tantos fracasos del chavismo.
Entre los opositores a Pinochet y a Videla había terroristas y extremistas, pero distintos partidos y grupos de ciudadanos lograron el fin de esas dictaduras sin guerras civiles (aunque con sangre, mayoritariamente propia) y además lograron establecer democracias bastante pasables para Hispanoamérica.
#11 reforma integral incluyendo baños y cocina, levantar todo el suelo, cambiar bajantes e instalación eléctrica, ventanas etc
Cada vez se ven más precisamente porque con la subida del precio de los pisos la gente adapta el suyo ya que no puede o no quiere pagar la salvajada de comprar otro mejor o con un baño más.
Te meto en ignore por las formas, ya el mes que viene si me acuerdo te leeré
#11 Aquí en Asturias llevamos 40 años disfrutando de gobiernos socialistas y va de maravilla, sin listas de espera.
Y la vivienda tirada de precio además.
#11 no solo ideología. En un mundo grande, con mucha población, su poder le da capacidad para comprar voluntades, decidir en qué se invierte o gasta... Eso es poder... un poder posiblemente irrelevante en un entorno búnker
#11 A ver... Tampoco hay que pasarse. No es como The Objetive.
Se parece más a La Razón en el sentido de que es un periódico militante del PP, formado principalmente por gente que ha trabajado en el PP.
Aunque la linea editorial va a buscar a gente no tan convencida con el PP y por eso destaca (para ser un medio de derechas) en temas como el feminismo que al PP le cuesta vender por su cuenta (y más, ahora que tiene que pactar con VOX).
Y todo esto viene a que si generalizamos y metemos todo en el mismo saco, perdemos credibilidad.
La Razón y este, son diarios militantes, y como tal, manipulan y dan la vuelta a los datos para beneficiar al PP y perjudicar a sus rivales políticos. Pero cumpliendo eso, intentan "ser serios" (más o menos como El Plural con el PSOE).
Pero eso está… » ver todo el comentario
#11 La prostitución es un estigma importante en la mayoría de sitios, por lo que si se regulariza muchas personas no se dan de alta para no sacarlo a la luz, lo que implica estar en la clandestinidad, ergo mas peligro y mas exposición a los mismos. Con la ilegalización pasa lo mismo, lo tienen que hacer clandestinamente, y es mas peligroso para esas personas que acaban en manos de mafias.
El limbo de la alegalidad, es un termino medio donde la gente mira para otro lado pero todo el mundo sabe lo que hay. No es una solución, pero es algo a lo que dichas personas ya se han adaptado lo mejor que han podido después de mucho tiempo asi. Ahora mismo probablemente, si, sea el mal menor.
Lo que si tendrían que hacer es poner muchos mas medios para combatir la trata y prostíbulos donde se obliga a ello. Creo que hay mucha pasta ahi, muchos sobornos y mucha gente comprada para mirar hacia otro lado, y debería hacerse una limpia importante.
Política 'hood-robin' : robar a los pobres para dárselo a los ricos.