#1 Se puede “vivir bien” y aprobar una gestión bajo un régimen autoritario si no eres parte del grupo al que reprime. El modelo es viejo: orden a cambio de derechos. Y el equipo que se está formando alrededor —Trump, Vance, Thiel— deja bastante claro que se están juntando lo mejorcito de cada casa y que, desde luego, no va a suponer ningún problema a futuro. Gente muy lógica y coherente con esas cosas tan secundarias como los derechos humanos y la responsabilidad democrática.
¿Os imagináis a Pedro Sánchez haciendo algo de esto? Bukele destituyó jueces y al fiscal general sin garantías, capturando el poder judicial; forzó una reinterpretación constitucional para saltarse la prohibición de reelección; y gobierna desde 2022 bajo un estado de excepción permanente, con derechos suspendidos y decenas de miles de detenciones sin juicio. Gana elecciones, sí, pero vaciando los contrapesos democráticos.
La reducción de la violencia letal en El Salvador es real y muy significativa, y para millones de personas ha supuesto poder vivir, moverse y trabajar sin el miedo cotidiano que existía desde hace décadas. Me alegro sinceramente por ello, aunque resulta inevitable sentir cierta inquietud por lo mucho que este modelo recuerda a otros del pasado aquí.
#30 Musk no es programador, no es ingeniero informático, no es ingeniero aeroespacial, no es neurocientífico, no es experto en IA ni en infraestructuras, no diseña cohetes, no escribe código, no desarrolla chips ni investiga cerebros.
Su rol es extraer y poner dinero, mandar y apropiarse del relato mientras otros —ingenieros y científicos de verdad— hacen el trabajo técnico.
Así que deja de venderlo como un genio universal.
Es un gestor con poder, no Einstein. Y ahora, a pastar.
#19 Musk, más allá de provenir de un entorno privilegiado y de comportarse como un ultracapitalista sin demasiados escrúpulos, es un gestor cuyo principal “talento” ha sido rodearse de gente muy capaz y apropiarse del relato. No es un genio creativo ni un referente intelectual: dirige, presiona y capitaliza el trabajo ajeno.
Compararlo con Albert Einstein o Anthony Hopkins es una aberración intelectual. Ni su aportación científica ni su valor cultural son comparables, y en el caso de Einstein, además, ni siquiera existe diagnóstico alguno: es pura mitología retrospectiva.
En cuanto a su supuesta “contribución a la humanidad”, basta observar el impacto social, laboral y político de las empresas que controla —y del discurso que promueve— para concluir que el balance es, como mínimo, negativo. La deriva de EE. UU. en concentración de poder, precarización y culto al millonario lo ilustra bien.
Resulta llamativo cómo a cierta gente le encanta idolatrar a mediocres venidos a más, siempre que acumulen dinero y poder, confundiendo éxito económico con mérito moral o intelectual.
Europa Laica lamenta que las instituciones públicas hayan optado por un rito católico en lugar de un acto civil, vulnerando la neutralidad del Estado y la pluralidad de la sociedad.
Tras el trágico suceso ocurrido recientemente en la localidad de Adamuz, que ha conmocionado a toda España, Europa Laica desea expresar, en primer lugar, sus más profundas condolencias a los familiares y allegados de las víctimas.
No obstante, manifestamos nuestro firme rechazo ante la decisión de las autoridades públicas de asistir a un funeral de carácter estrictamente confesional (católico) como acto de despedida oficial.
Se vulnera la Aconfesionalidad del Estado: Recordamos que, según el Artículo 16.3 de la Constitución Española, ninguna confesión tendrá carácter estatal. La celebración de un rito religioso participado por instituciones públicas contradice el principio de neutralidad, básico en una democracia.
Exclusión de la Pluralidad: En una sociedad diversa, no se puede presuponer que todas las víctimas, sus familias o los ciudadanos que desean mostrar su duelo profesan la fe católica. Un acto oficial debe ser un espacio de unidad civil, no un evento que excluya a personas de otras convicciones o sin ellas.
Confusión de Espacios: Si bien las familias tienen pleno derecho a celebrar ceremonias privadas según sus creencias, el homenaje promovido por el sector público debe ser exclusivamente laico. Convertir un duelo colectivo en un oficio religioso institucional supone un retroceso en la convivencia democrática.
Desde Europa Laica demandamos el cumplimiento de la aconfesionalidad que exige Constitución española. Un acto institucional-religioso, como este, rompe las barreras democráticas y de respeto a la diversidad de creencias, siendo más propio de teocracias medievales.
#212 No, no estoy enfadado, pese a que asumes cosas sobre mí y me juzgas como te da la gana para reforzarte en tus argumentos.
Si quieres, damos por buenas tus asunciones:
Soy un asocial que vive en una cámara de eco / cueva.
Soy totalmente antirreligioso y lo desprecio en lo más profundo de mi ser.
No entiendo en absoluto el impacto de la religión en la cultura.
Este tema me importa tanto que se me va la vida en ello.
Dicho eso, mi postura es bastante más simple: no quiero que se celebre un acto religioso en nombre del pueblo por parte del Estado, porque vivimos en un régimen aconfesional.
Y lo que observo —y critico— es que lo “aconfesional” en la práctica parece significar “católico”, y además está completamente normalizado. Creo que, como ciudadanía, deberíamos compartir derechos en igualdad de condiciones y dejar que las instituciones religiosas se encarguen de sus propios actos. Las fotos con representantes políticos en primera fila me resultan francamente vomitivas; deberían estar detrás de los familiares de las víctimas, no ocupando el foco institucional.
El argumento de “es la costumbre” o “a la gente no le importa” no me convence.
Este planteamiento me parece más honesto. Entiendo que no es la prioridad ni el momento, y también entiendo que estoy en un foro de internet hablando con desconocidos, no regocijándome en el dolor de nadie. ¿Qué le voy a hacer? Parece que es tabú opinar. No tengo ningún altavoz; si lo tuviera, probablemente habría dedicado mucho más tiempo y cuidado al planteamiento. ¿Eso lo convierte en algo malo?
Así que, su señoría, gracias por tu tiempo. Han sido unas clases muy relevantes sobre mi ignorancia, sin duda.
Si el acompañamiento institucional implica presencia oficial + simbología religiosa, para mí cruza la línea de la aconfesionalidad.
Si para ti no la cruza, perfecto: discrepamos ahí, y ya está.
#205 No estás entendiendo mi postura.
Yo no defiendo un funeral laico ni ignoro a las familias. Defiendo que el Estado no debe organizar ni asumir como propio ningún acto religioso, sea cual sea.
Que las familias quieran un funeral religioso es legítimo.
Que se celebre, también.
Lo que no corresponde es que el Estado lo convoque o lo institucionalice.
Eso es aconfesionalidad: respeto a todas las creencias sin adoptar ninguna.
Y ahí lo dejo.
#200 Dices que si una familia se hubiera declarado en contra habría que respetarla, pero reconoces que hubo familias que no aceptaron el formato.
Entonces decides ignorarlas porque no eran “las suficientes”. Ahí está la incoherencia.
Si el respeto depende del número, ya no es respeto: es imposición.
En un acto oficial, si hay rechazo y el resto es indiferente, la única opción que no vulnera a nadie es la laica. Todo lo demás es disfrazar una preferencia confesional de consenso que no existe.
#128 Si unas cuantas familias no aceptaron el formato de funeral que se les propuso y a las demás les resultaba indiferente que fuera religioso o laico, el acto debería haber sido laico. Eso, en el caso de que realmente debiera haberse celebrado algo más allá de la intimidad de cada familia, dado que vivimos en un Estado aconfesional.
De las misas y de la gestión de las creencias en seres imaginarios ya se encarga la Iglesia; no es función del Estado ni de sus representantes.
No hay mejor acto que respetar a las víctimas y evitar ver a cargos públicos haciendo un paripé para personas a las que ni conocen ni les importan, y, ya como remate, contribuyendo a reforzar institucionalmente a la Iglesia, algo que personalmente me parece bastante horrendo.
Dicho esto, como bien señalas, no es algo que realmente me incumba ni pretendo decirle a nadie cómo debe vivir su duelo. Cada cual hará lo que necesite. Pero desde mi postura, y en el plano público e institucional, sí me resulta molesto y criticable.
#1 Medio millón no es una cantidad especialmente alta para una investigación seria.
Supongo que ese dinero se invierte en proyectos a largo plazo; no es simplemente “toma medio millón y haz lo que quieras”.
Además, esa cifra puede equivaler al coste de pagar el salario de un doctor durante unos diez años, sin contar los presupuestos adicionales necesarios para proyectos, equipamiento e infraestructura.
Supongo que si quieren traerse talento, no pueden hacer cómo con los de aquí contratos sujetos a financiación...