#4 Hombre ese argumento recurrente se debe a que a los políticos se les pilla en situaciones de "viva la vida" y luego no hay consecuencias. Mira lo de mazon y el ventorro por ejemplo. Esa gente da la sensación de que se meten en política para ir de comida en comida y de sobre en sobre con el dinero de todos. Si fuésemos mas duros con la corrupción, la mentira y la dejación de funciones en los estamentos políticos otro gallo cantaría. Pero claro, esta el zorro cuidando las gallinas y la permisividad es tremenda, sobre todo si no se ha aireado en medios públicos. Aprobar leyes como la que diferencia malversación buena de mala tampoco es que ayude a cambiar la percepción de la gente.
#6 Diles que te llamen a ti en vez de a los sectarios estos, la verdad es que lo has dicho muy claro y conciso.
Los impuestos son necesarios, punto. Otra cosa es que parte de ellos se gestionen mal o se produzcan subidas sin haber intentando antes mejorar su eficiencia.
#4 Te lo subo a que hay que educar a la gente en como y por que surgieron los estados modernos y las democracias, y el tinglado que habia montado antes de 1789. Que algunos parece que quieren volver al absolutismo por una cuestion de libertaz, mientras el debate publico no para de bajar el nivel, con cada vez mas esloganes vacios e idioteces varias... parece mentira que esos temas se tratasen hace ya casi doscientos años en la ilustracion.
Puse agua hasta que sobrepasó una falange en una sartén. Luego lo cociné rápido hasta que se formaron esos "grumos" que se comentaban. Entonces bajé el fuego de 7 a 3 y acabó agotándose el agua. Lo probé y estaba duro y volví a echar agua. Otra vez a fuego alto y esta vez tapado. Empezó a salir vapor de agua y se empapó toda la vitrocerámica. Bajé el fuego y le eché azafrán para que con el amarillo pareciera más elegante.
Eché un dedo de sal y más cantidad de pimienta negra, pero nada. Quedó semiduro y pastoso.
Al final acabé echándole salsa de tomate para poder tragármelo.
#8 Son los gobiernos 2.0. Dicen lo primero que creen que sus seguidores aplaudirán, y después intentan corregir cuando ven que en el mundo real legislar a golpe de calentón tiene consecuencias.
Por suerte, siempre tendrán algún "economista" dispuesto a ponerse creativo y a explicarnos a todos que todo forma parte de un plan maestro perfectamente ejecutado.