#7 De buen rollo, me has inspirado una teoría de la conspiración donde se está aleccionando y motivando a la gente a ponerse en forma y luchar por la igualdad, para así tener gente preparada para la militarización, sin importar género o condición.
#33 Eso es, toda empresa, pero que casi todas, usan Windows. Por eso no hacen un favor los profesores que en los FPs de informática sólo se centran en Linux, todo por pura preferencia y rechazo a Windows. Tienen sus motivos y razones válidas, pero a la hora de currar el cliente usa Windows.
#37 Ahora mismo no caigo, y me pilla lejos del portátil, pero debe de estar en la parte de Notificaciones, donde se configura el sistema.
Si no, en el propio icono que aparece en la barra que indica que hay una actualización, te lleva a una pantalla donde confirmas la actualización, y debe de haber una opción para obviarla.
#2 Eso es. En la teoría todo es perfecto, pero en la práctica se acaba retorciendo el concepto en beneficio de quienes tienen poder.
La igualdad es lo ideal para todos, pero quien manda la aprovecha para convertirnos en uno, ya sea con el consumismo, X ideología, creando un enemigo en común...
#4 Lo que comentas es cierto, como quien se dirige fiel a la iglesia a escuchar al sacerdote, sin interactuar, y habiendo cientos y cientos de sacerdotes, cada uno intentando vender su dios o producto.
#1 *escribí revelador como podría haber puesto interesante. Me corrijo, que revelador igual suena más intenso de a lo que corresponde a una verdad ya conocida.
#1 Te pego un párrafo de un libro que justo estoy leyendo ahora:
La vida de nuestros abuelos estaba por encima de todas las adversidades de la realidad, y colectivamente el ser humano era más fuerte que nadie. Hasta la muerte, que es el fin del futuro. Sufrían los individuos, pero el grupo perseveraba y se preservaba: siempre había un superviviente, un héroe en la familia, en el pueblo, en nuestra sociedad. En casa había hombres y mujeres tenaces, indómitos, aguerridos. La vida humana era más fuerte que el mundo, más que su geografía y que su historia, más que su naturaleza y su política, mucho más que todas las religiones, creencias y tiranías juntas. Nuestros abuelos eran superiores e irreductibles al poshumanismo. Eran dueños de sí mismos. Hoy somos esclavos emocionales de todo lo que nos rodea.
Es como aquellos que votan a políticos corruptos: representan lo que les gustaría ser a ellos. Les gustaría salirse con la suya al igual que estos "ídolos".