Que una canción como Walk My Walk haya encabezado la lista de ventas digitales de música country de Billboard quizá no nos diga nada. Pero si añadimos que se trata de un tema generado íntegramente con una inteligencia artificial, entonces cabe preguntarse si en el mundo de las artes, en este caso la música, tienen claro qué es aceptable y qué no. Y si el público soberano sabe siempre qué es lo que escucha.
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