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Las madres que nos parieron

Las madres que nos parieron

Mi abuela nació con un cuerpo diminuto y un nombre larguísimo: María de la Concepción Perpetuo Socorro Luisa Josefa Wenceslava Gosálvez y Otero. Pesó kilo y medio. Descubrí ambas cosas cuando ella ya había muerto. Para mí era Concha y siempre fue gorda. Una mujer sonriente y parlanchina que comía colocándose un pañuelito en el pecho con un alfiler de perla. Le tuve cariño, pero apenas la veía dos veces al año. Los Gosálvez somos así, despegados, dice mi padre.

| etiquetas: maternidad , embarazo , mujeres , historia
111 159 1 K 305 cultura
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Precioso relato.
#1 ya te digo, es fantástico. Muy bueno.

Algo tan cotidiano, carente de épica y a la vez tan entretenido.
#1 Esta historia la leí en la versión en papel de Jot Down Smart hace unos meses. No sabía que pasado un tiempo las colgaban en la web.
#7 ha salido publicada en la última JotDown Smart del 4 de Junio de este año (primer domingo de mes); pero igual te refieres a la otra JotDown, no la smart, de papel.
Del mismo modo que hay artículos que ya estaban en la web y han publicado en la revista, pero claro, la revista Smart es más reciente que la web.
#18 Juraría que lo leí hace más tiempo, en mayo o así. Pero vamos, mi memoria me falla bastante.
"Lo que los médicos llaman «primíparas añosas» (apuesto a que la etiqueta no la inventó una mujer)."
Ya lo puedes decir, ya. ?(
La historia de la maternidad, es una pena que no este escrita por mujeres.
#4 ¿Y por hombres sí? ¿Quiénes?
#8 pues ya lo dice el artículo, teniendo en cuenta la cantidad de mujeres analfabetas, que los científicos y médicos que han escrito algo al respecto eran la mayoría hombres y que las doctoras eran excepción. Y dado que expertos hablan (según el artículo ) que diarios de este tipo, escritos por las propias madres, son muy escasos.

Pues ya me dirás, ojalá exiatieran más documentos de este tipo de epocas anteriores.

Ten en cuenta que todo el conocimiento sobre como ser madre hasta hace muy poquito se transmitía boca a boca de abuelas a madres a hijas y sobre todo las matronas que asistían los partos.

No había revisiones, no había documentación, ni la visión de las propias madres sobre como sentían su maternidad.
Este texto es un ejemplo precioso de cómo se puede escribir un relato emotivo sin caer en sensiblerías baratas (del estilo de las que se comparten en Facebook y otras redes sociales).
#5 Joder, ya te digo, se me han saltado las lágrimas y hacía mucho que eso no me pasaba con una lectura. Maravillósamente escrito, la prueba de que el mundo real es, casi siempre más interesante que la ficción y que lo cotidiano también tiene su épica.
Me gustaría leer el diario de la bisabuela completo, la verdad. No suele haber muchos documentos de época, menos de gente normal, casi inexistentes de mujeres
Engancha el relato vaya que si, merece la pena pararse a leerlo
"Me había quedado embarazada con la ayuda de una app, iPeriod —mi novio la llamaba hoyFollo—..."
que bueno xD
De lo mejor que he leido en mucho tiempo.
Anda que no he llorado con la tontería, como si fuera boba.
Maravilloso relato. Nos trae la Historia, la de verdad, lo que vivieron esas mujeres y cómo lo vivieron, tratando de desvincularse afectivamente, sin conseguirlo, de esas criaturas que tenían tantas posibilidades de morir, a las que los médicos apenas ayudaban entre tanto consejo acientífico.

Es la historia de nuestras bisabuelas y de nuestras abuelas.

Otro día habrá que contar la de nuestras madres, que también tiene miga.
El relato es interesante pero la mayoría de los comentarios de la web y de menéame me han provocado un ataque de azúcar.
#16 ¿De azúcar?..... Es un ataque de empatia sobre un caso de los que NO existen mucha documentación y es real como la vida misma.

menéame