El diente destacaba entre las docenas de otros hallados en la cueva porque su corona presentaba un orificio profundo e irregular que se extendía hasta la cámara pulpar, la cavidad interna que contiene nervios y vasos sanguíneos. La perforación parecía una cavidad dolorosa que ocupaba la mayor parte de la superficie masticatoria del diente. Los científicos quedaron aún más intrigados al descubrir arañazos en el diente alrededor del orificio, lo que sugería manipulación con algún tipo de herramienta.
|
etiquetas: diente , neandertales , medicina
Saludos