—Si la reducción, digamos, de un cuarto de la producción nos lleva a este horizonte ¿qué haremos cuando no quede ni una gota, de facto o por estrangulamiento imperial de la oferta? —Así que el anillo para controlarlos a todos era este, la energía y su escasez. ¡Qué faena! —Pasa con todos los apocalipsis. Cuando llegan la gente dice que se sabía. Después ya no dicen nada. ¿Qué va a decir la ceniza? —Claro… a medida que la escasez se adueña de …