Tengo 49 años y tengo trabajo. Vivo en Córdoba, en casa de mi madre, con mi madre, que tiene 73 años, y mi hermano. Mi madre está separada desde hace 30 años de mi padre, un hombre que la maltrataba. Mi padre, que tiene 82 años, está en una residencia de ancianos, y no va a verlo nadie. Mi madre no quiere que yo vaya a verlo. Ella me ha dado un ultimátum: o ella o él. Y es capaz de echarme de su casa y de quitarme el coche que me compró, que me sirve para ir al trabajo. Pero yo no le guardo rencor a mi padre. No quiero que se muera solo en la residencia.