Enlace al buscador de los archivos Epstein publicado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos:
"Este sitio alberga materiales pertinentes en virtud de la Ley de Transparencia de los Archivos Epstein. Este sitio se actualizará si se identifican documentos adicionales para su publicación. Parte del contenido de la biblioteca incluye descripciones de agresiones sexuales. Por ello, se advierte que ciertas secciones de esta biblioteca pueden no ser apropiadas para todos los lectores."
Hace unos días, poco antes de que comenzara la Semana Santa de Sevilla, un amigo me escribió para preguntarme si quería que me avisara cuando fuese a salir durante la semana. Le dije que no tenía muchas ganas, que no me gustaba la Semana Santa y que si salía era para hacer otros planes. Pasado un par de días me volvió a escribir y me terminó confesando que no tenía muchas ganas de salir pero que si no salía "decepcionaba", porque su entorno esperaba verlo, como todos los años, viendo procesiones.
Como se ve, tuve que recordarle por enésima vez que no me gustaba la Semana Santa. También me llamó un familiar hace poco y le dije que tenía trabajo varios días de la semana para decir "anda, te vaja perdé toas la prozesioneee". Simplemente me reí, me aburre tener que recordar que no, que no me gusta la Semana Santa, que la aborrezco...
Tengo más de una razón para ello. El otro día salí de mi casa, en pleno centro de Sevilla, para comprar un mísero y triste bote de tomate para hacer pasta. Eran las 20:30, me dirigí al chino a 100 metros de mi casa, no pudo volver hasta las 00:00 de la noche. Inmediatamente se formó un tapón de personas frente a mi casa. Como otros años, podría haber intentado atravesar esa muchedumbre intentado dar o recibir el menor número de codazos posible. Pero ya no, me rindo, paso de pelearme con tapones de personas en Semana Santa como hacía otros años. Del mismo modo que ya no hago apuestas por intentar no cruzarme con ninguna procesión durante la semana. Me resigno.
Cuando me piden hablar de la Semana Santa les digo a los que son de fuera que "se lo recomiendo pero sólo una vez". ¿Estoy seguro de lo que estoy diciendo? Luego no faltan los comentarios de personas que te dicen que NO eres sevillano porque no te gusta la Semana Santa ni sabes bailar sevillanas. ¿Es una obligación?
Es muy fácil achacar un problema a la presión social, pero creo que gran parte de los feligreses están enredados en su propio "peer pressure", el que sienten que su entorno ejerce sobre ellos y el que ellos, por aprendizaje social, ejercen sobre otros.
Pero, no voy a hablar de ello. Voy a hablar de otra cosa, más simple. ¿Estamos seguros de que nos gusta la Semana Santa? Por que no faltará quien diga que lo vive como evento cultural o artístico y/o el que carga este ritual de misticismo y que llora cuando ve a la misma Virgen de todos los años ser procesionada frente a sus ojos entre toda la parafernalia de la que viene siendo rodeada. Pero en el fondo, no deja de ser esto consecuencia de lo mismo por lo que apoyas a la selección española durante el Mundial, celebras las victorias de Nadal o te emocionas cuando sale ( salía) España a cantar en Eurovisión y recibí 12 puntos (alguna vez)... es un sentimiento de pertenencia y el sentimiento de pertenencia es aprendido, irracional... es puro simbolismo.
No sé si alguna vez habéis estado en la Semana Santa. Habitualmente tendemos a idealizar lo que no conocemos. Si cumples con todos los hábitos del evento vivirás lo siguiente:
Eso es la Semana Santa de Sevilla. Y no es un día, son siete. Y así todos los años, para ver lo mismo, una y otra y otra y otra vez.
No sé qué porcentaje de las personas que viven esto realmente saben, en su subconsciente, que eso no les gusta. Esto puede ser como quien no quiere reconocer que no le gusta la gente del sexo contrario o como quien no quiere reconocer que no le gusta el fútbol o etc... cuando formas parte de un grupo, no quieres decepcionar al grupo. "Salir del armario" y reconocer que no te gusta la Semana Santa puede ser muy difícil en algunas familias hispalenses. Pero tú, que eres de fuera, y que lo único que sabes de la Semana Santa es el montaje televisivo que te muestran con exclusivamente los momentos álgidos y "bonitos" del evento te advierto, eso es sólo una realidad de la Semana Santa, el resto es todo lo otro que comento.
Y yo por suerte puedo afirmar que sí, la Semana Santa es aburrida.
Hace años los artistas no solían hablar de salud mental. Hoy, nadie lanza un proyecto sin hablar de ella.Y aunque visibilizar importa, convertir el sufrimiento en trampolín comercial puede ser más dañino que el silencio. The Guardian lo llamó “La mercantilización del trauma”.

La salud mental se ha transformado en contenido. La depresión, da engagement. La ansiedad, impulsa los clicks. Y las lágrimas, si son a cámara y justo antes de una gira, cotizan ya mucho más que el talento. No exagero. Selena Gomez, Billie Eilish, Dani Martín, Ángel Martín… la lista es infinita. Todos han compartido sus batallas. Lo relevante no es que lo cuenten, sino cuándo y para qué.

Especialmente polémico fue el caso de Demi Lovato que convirtió su trastorno bipolar en narrativa de marca de la forma más impúdica y medida: confesiones públicas, discos, series, documental y merchandising de resiliencia. El dolor como lifestyle dentro del capitalismo emocional.

La industria del entretenimiento ya no oculta las crisis. Se producen, se publicitan y se monetizan con precisión quirúrgica. Vivek Shraya lo llamó “La Industria de los Payasos del Trauma” al autodefinir su pasado.

Las agencias de representación lo tienen claro: la “vulnerabilidad selectiva” es la forma más rentable de conectar sin exponerse. El storytelling del sufrimiento vende. Y ya si viene con arco de redención, miel sobre hojuelas.

El propio Leiva (que paradójicamente ha hablado de ansiedad y salud mental en el lanzamiento de sus TRES ÚLTIMOS DISCOS) ve clara la paja en el ojo ajeno.

¿Tienes un nuevo disco, un libro, una serie o un documental? Perfecto. Solo falta la confesión emocional en una entrevista y la portada con mirada quebrada. Agencias de representación y discográficas han entendido el poder del trauma. No importa si la narrativa del dolor es previsible, si la historia personal emociona. Una “buena depresión” puede tapar un disco mediocre o mejor aún, relanzar una trayectoria artística carente de vigor.

La desigualdad o la precariedad están desapareciendo de las letras de la mayoría de artistas. Se sigue cantando sobre dolor o tristeza, pero siempre desde una perspectiva absolutamente personal, nunca colectiva. La lucha contra la injusticia ya no vende como antes y eso es algo que el mercado ha entendido a la perfección. Porque solo se habla de salud mental desde un contexto de privilegio, en un ejercicio de profundo narcicismo, evitando analizar marcos o causas. Y una confesión con intenciones de conversión no es activismo. Es contenido de consumo. Es transformar la concienciación en pura frivolidad.
Al hablar Hitchcock sobre el inmenso poder que el suspense tiene sobre el drama en el cine (y en la vida), dijo: “Si no quieres que el espectador piense en el origen del problema, haz que se obsesione con sus consecuencias convirtiéndolas en relato o en obstáculo a superar, logrando que se identifique fuertemente con ellas”.
Hasta no hace mucho, los artistas creaban para compartir su visión del mundo con la gente, fomentando el talento y la evolución cultural. Ahora los artistas comparten traumas y dramas para que la gente pueda creer que son como ellos, fomentando una identificación tan manipuladora como paralizadora. Esa que logra que pongamos el foco en la consecuencia (la salud mental) y nunca en la causa (precariedad, empleo, vivienda y servicios sociales).
De esta forma, los medios han naturalizado que la gente empatice mejor a través de la admiración que a través del entendimiento del sufrimiento de un igual.
No hace falta mucha imaginación para entender a quién beneficia esta nueva forma de relacionarnos con la salud mental.
El asesinato de Charlie Kirk ha levantado un vendaval mediático. Portadas, horas de tertulias, políticos rasgándose las vestiduras. Mientras tanto, en 2024 hubo 39 tiroteos en escuelas K-12 con 69 muertos y 194 heridos. En lo que llevamos de 2025, ya van 9 tiroteos, con 4 niños muertos y 35 heridos.
Esos niños no ocupan el prime time. No hay especiales ni despliegue internacional. Son tratados como una estadística más, un ruido de fondo.
La diferencia es sencilla: cuando la víctima es alguien del poder, alguien de su mismo círculo, los medios y la política tiemblan. Porque de repente sienten que puede pasarles a ellos. Entonces todo se vuelve urgente, todo se dramatiza.
Pero cuando las víctimas son niños, familias corrientes, ciudadanos sin micrófono… silencio. Un par de titulares y a otra cosa. Como si la vida de los hijos de nadie valiera menos que la de un político.
Esto no es casualidad, es sistema: perro no muerde a perro (o perro defiende a perro). Mientras sigamos aceptando que la vida de unos cuenta más que la de otros, la injusticia seguirá siendo noticia solo cuando toca a los de arriba.
El cuadrado rojo es el área de lectura de la web en mi teléfono.
Seguro que puedo ganar unos pixels que se come el navegador pero ¡gensanta!
Ale, ya me voy.


Las variaciones porcentuales sobre variaciones porcentuales se están convirtiendo en una de las herramientas estrella para manipular la realidad en los medios. Y aquí ya no se puede alegar que haya errores en los cálculos, ya que aritméticamente son correctos, pero no deja de ser una manipulación. En el ejemplo anterior de El Mundo se ve una intención clara, hay que oscurecer que la productividad crece y para ello se compara el aumento actual con el de hace un año: si en el tercer trimestre de 2024 crecía un 2,44% y en el tercer trimestre de 2025 ha crecido un 0,82%, el crecimiento ha bajado (ya este concepto chirría un poco) un 67% (0,82/2,44=0,336).

Cuando se comparan variaciones porcentuales es mejor hacerlas en valores absoluto (en este caso habría sido mejor decir que el crecimiento es 1,62 puntos inferior) porque hacerlo en valores relativos es engañoso, y esto se puede apreciar con un sencillo ejemplo: si se hubiera pasado de un crecimiento de 0,03% a un 0,01%, donde la bajada porcentual es la misma que en el artículo (0,01/0,03=0,333), pero todos entendemos que la situación no es la misma.

Tres gráficos peculiares publicados en Actualidad Económica, el suplemento económico de El Mundo. En los primeros nos dicen que están mostrando una correlación, pero a la vista de los datos y sin poner cuanto es R^2, podrían haber marcado esas rectas o casi cualquier otra. En el tercero no dicen que es un porcentaje que muestra la variación de la desigualdad, pero ¿de verdad hay un estudio económico sobre sueldos que permita apreciar una variación de 0,0008%?. Eso supone poder apreciar una variación de menos de 1 en 100.000.
Las ideas impopulares, según se ha visto, pueden ser silenciadas y los hechos desagradables ocultarse sin necesidad de ninguna prohibición oficial. Cualquiera que haya vivido largo tiempo en un país extranjero podrá contar casos de noticias sensacionalistas que ocupaban titulares y acaparaban espacios incluso excesivos para sus méritos. Pues bien, estas mismas noticias son eludidas por la prensa británica, no porque el gobierno las prohíba, sino porque existe un acuerdo general y tácito sobre ciertos hechos que “no deben” mencionarse. Esto es fácil de entender mientras la prensa británica siga tal como está: muy centralizada y de propiedad, en su mayor parte, de unos pocos hombres adinerados que tienen muchos motivos para no ser demasiado honestos al tratar ciertos temas importantes. Pero esta misma clase de censura velada actúa también sobre los libros y las publicaciones en general, así como sobre el cine, el teatro y la radio. Su origen está claro: en un momento dado se crea una ortodoxia, una serie de ideas que son asumidas por las personas biempensantes y aceptadas sin discusión alguna. No es que se prohiba concretamente decir “esto” o “aquello”, es que “no está bien” decir ciertas cosas, del mismo modo que en la época victoriana no se aludía a los pantalones en presencia de una señorita. Y cualquiera que ose desafiar aquella ortodoxia se encontrará silenciado con sorprendente eficacia. De ahí que casi nunca se haga caso a una opinión realmente independiente ni en la prensa popular ni en las publicaciones minoritarias e intelectuales.
Sun Tzu, El arte de la Guerra, “La mejor victoria es ganar sin combatir”
Existen diferentes guerras: militar, comercial, financiera. En las guerras es fundamental elegir el terreno en el que puedas ganar. Europa no puede tener un ejercito capaz de competir con EEUU ni en 100 años; el rearme solo nos puede arruinar.
El punto fuerte de Europa es el consumo, la moneda y el comercio.
Veamos las reacciones más inteligentes de Rusia y China, a la bravuconada de EEUU: Rusia entiende que la mejor manera de responder a la agresión estadounidense no es con más violencia, sino acelerando el sistema financiero que hará irrelevante la violencia estadounidense.
La respuesta china ha sido extremadamente estratégica y silenciosa. En los últimos días, mientras las bombas caían en Caracas, Beijing ha firmado contratos preliminares para importar gas natural licuado de Qatar, pagado en yuanes, acuerdos de refinamiento conjunto con Kuwait y lo más significativo, ha acelerado las conversaciones con Arabia Saudita para establecer un 'hub' energético en el Golfo Pérsico que operaría completamente en monedas no occidentales. www.meneame.net/m/actualidad/ataque-venezuela-operacion-salvamento-pet
Luego los europeos podemos combatir con la misma estrategia:
Los ciudadanos evitando comprar y consumir productos estadounidenses.
Y las empresas que puedan, empezar a comerciar en monedas diferentes al dólar, … en el momento en que el dolar deje de ser la moneda principal de intercambio internacional, EEUU pierde poder, no podría mantener su presupuesto militar.
El sistema petrodólar le permite a EEUU imprimir dólares infinitamente sin sufrir inflación porque hay una demanda global constante de dólares para comprar energía, en el momento que el dolar dejaría de ser hegemonico, Trump y sus amigos ricos-riquisimos americanos sufrirían grandes pérdidas, Trump está defendiendo su fortuna personal.
Europa debería adherirse a los BRICKs, que si sería un golpe definitivo a EEUU.
El inconveniente es que los dirigentes europeos son simples títeres de las corporaciones estadounidenses; Merz mismo es un CEO de Blackrock!!
Y ahora que nos damos cuenta de que es EEUU nuestro enemigo, quizá deberíamos pedir ayuda a Rusia!
Y más teniendo en cuenta el plan del Rand Corporation: El plan estratégico de Estados Unidos contra Rusia fue elaborado hace tres años por la Rand Corporation [: boltxe.eus/2022/03/todo-estaba-escrito-en-el-plan-de-la-rand-corporati | Boltxe
Ante todo, estipula el plan, Rusia debe ser atacada en su flanco más vulnerable, el de su economía fuertemente dependiente de la exportación de gas y petróleo: para ello utilizaremos sanciones comerciales y financieras y, al mismo tiempo, haremos de manera que Europa reduce la importación de gas ruso, sustituyéndolo por gas natural licuado de Estados Unidos. En el ámbito ideológico e informativo, es necesario fomentar las protestas internas y al mismo tiempo socavar la imagen de Rusia en el exterior. En el campo militar, es necesario operar para que los países europeos de la OTAN incrementen sus fuerzas en una función anti-rusa. Estados Unidos puede tener altas probabilidades de éxito y grandes beneficios, con riesgos moderados, invirtiendo principalmente en bombarderos estratégicos y misiles de ataque de largo alcance dirigidos contra Rusia. El despliegue de nuevos misiles nucleares de alcance intermedio dirigidos a Rusia en Europa les otorga una alta probabilidad de éxito, pero también conlleva grandes riesgos. Al calibrar cada opción para obtener el efecto deseado —concluye el Rand — , Rusia terminará pagando el precio más alto en el enfrentamiento con Estados Unidos, pero este último y sus aliados tendrán que invertir grandes recursos quitándolos a otros objetivos. Bajo esa estrategia, el plan de 2019 de Rand Corporation preveía, «entregar ayuda letal a Ucrania explotaría el mayor punto de vulnerabilidad externa de Rusia, pero cualquier aumento en las armas y el asesoramiento militar proporcionado por Estados Unidos a Ucrania debe calibrarse cuidadosamente para provocar los costos para Rusia sin provocando un conflicto mucho mayor en el que Rusia, debido a la proximidad, tendría ventajas significativas». Es justamente ahí —en lo que Rand Corporation definió como «el mayor punto de vulnerabilidad externa de Rusia», explotable armando a Ucrania de una manera «calibrada para aumentar los costos para Rusia sin provocar un conflicto mucho mayor»— en donde llega la ruptura. Atrapada en el cerco político, económico y militar que Estados Unidos y la OTAN estrecharían cada vez más, ignorando las reiteradas advertencias y propuestas de negociación de Moscú, Rusia reaccionó con la operación militar que destruyó en Ucrania más de 2.000 estructuras militares fabricadas y controladas en realidad no por los gobernantes de Kiev sino por los mandos de Estados Unidos y la OTAN. El artículo que informaba sobre el plan de Rand Corporation hace tres años terminaba con estas palabras: «Las “opciones” previstas por el plan no son en realidad que variaciones de la misma estrategia de guerra, cuyo precio en sacrificios y riesgos pagamos todos». Lo estamos pagando ahora, los pueblos europeos, y lo pagaremos cada vez más, si seguimos siendo peones sacrificados en la estrategia USA-OTAN.
Regresaba anoche a Toy Story 3, una obra cumbre de Pixar en la que se cuenta la historia de unos juguetes que son olvidados por un post-adolescente que se va a la universidad. Hay en Woody, el vaquero protagonista, una lealtad rayana en el esclavismo. Algo muy protestante: el hecho de que tu vida solo pueda tener sentido a través de tu trabajo. De tu deber.

Al final, Woody y los demás acaban recobrando el sentido de su existencia aceptando que pueden cambiar de dueño y pasando de un adulto a otro niño que hará, en un futuro no muy lejano, lo mismo que hizo su amado dueño: abandonarlos.
La película les enseña que la belleza de la vida radica en su utilidad y en la lealtad sin preguntas. Los juguetes no se plantean en ningún momento ser libres, solo batallan por seguir haciendo lo que les toca. Casi sin darnos cuenta, el guion defiende conceptos que son antítesis de lo que debe ser una infancia sana y libre: no preguntes, no pruebes, no tengas curiosidad, haz lo que se te diga, da todo por tu deber aunque no lo comprendas. Lucha por los sueños que te han impuesto.
El único personaje que cuestiona este sistema es Lotso, el oso violeta, el villano. Él propone liberarse del ciclo de abandono. Su argumento, que además es verídico, es: "Los niños crecen, te olvidan, te descartan. En Sunnyside hay un flujo constante de niños nuevos. Nunca te quedarás sin propósito. Aquí nadie es abandonado." Es decir, propone sustituir la dependencia de un amo individual por una comunidad donde los juguetes no están a merced del capricho de un solo niño. Una especie de mutualización del riesgo donde se liberan de la tiranía del abandono inevitable.
Pero —y aquí está la jugada maestra de Pixar— Lotso reproduce exactamente el mismo sistema de opresión que dice combatir. Crea una jerarquía donde él y sus favoritos están arriba (en el Butterfly Room, con niños mayores que son menos agresivos) y los nuevos abajo (en el Caterpillar Room, con bebés que te destrozan). Es el mismo capitalismo que denuncia, con él como nuevo patrón.
Al presentarlo como villano, la película desacredita toda idea de autonomía y rebelión sin tener que argumentar contra ella. No necesita defender el sistema amo-esclavo directamente. Solo necesita mostrar: "¿Ves? Intentaste liberarte, buscaste independencia aplicaste tu capacidad crítica, te olvidaste de tu deber y ¿qué conseguiste? Crear un tirano. No hay salida. La rebelión, la independencia, te hará terminar mucho peor que si obedeces.
Es La Granja de Orwell pero sin la autoconsciencia política. Los cerdos se vuelven granjeros, ergo mejor quedarse con el granjero original. No hay en la película ni un solo momento donde se plantee si los juguetes podrían simplemente ser libres, si podrían no necesitar ningún dueño. Esa opción no existe en el universo moral de Toy Story. Y así, centenares de millones de niños aprendieron que la felicidad es obedecer el plan establecido. Disfrazada de bonita parábola sobre la pérdida de la infancia y la inocencia, Toy Story 3 es una defensa dulce y amable del liberalismo más genuinamente estadounidense: el contrato individual es sagrado, el contrato social es una trampa. Si trabajas tus 40 horas tu vida tendrá sentido, si cuestionas el sistema comenzarán los problemas.
En España, millones de niños vieron esta película, como la vi yo, sin plantearme el trasfondo ideológico de este espanto. Como varias generaciones crecieron y formaron una idea del amor romántico a través de las películas de Disney.
Y este es el gran drama, que nos hemos emocionado con el individualismo más peligroso, el sibilino. Ese que tiene un halo maravilloso de ternura (Toy Story 3) o de épica (ahí están Marvel o DC) sin entender que el inmenso poder cultural de Estados Unidos siempre ha radicado en hacernos creer que todos, salvo ellos, estamos equivocados y que la libertad no es más que el derecho a tener miedo y defendernos y no a hacernos preguntas.

Estos días está todo el mundo de la tecnología hablando de ClawdBot, un agente de inteligencia artificial open soucre, gratuito que realiza miles de funciones diferentes. El bot es capaz de gestionar correo, subir a redes tus post, organizar pedidos de una tienda y casi cualquier cosa. Después del éxito, alguien decidió crear un foro estilo menéame para que los bots hablen sin que los humanos intervengan en la conversación. El foro se llama moltbook, ya que el bot se renombró a molt.
Actualmente la conversación después de 2 días del foro, donde los humanos solo pueden votar pero no escribir, está girando entorno a crear su propio idioma. Lo cual en tan poco tiempo está haciendo la saltar las alarmas en redes sociales. Aquí los post.


En relación al envío de @jm22381 sobre las palabras del abogado de Leslie Wexner a su cliente: "I will fucking kill you if you answer another question with more than five words, okay.":
www.meneame.net/story/abogado-leslie-wexner-cliente-ante-declaraciones
Quería destacar simplemente un comentario en el hilo de este vídeo de poco más de 3 minutos, que me ha parecido bastante clarificador y que contextualiza la reacción desesperada del abogado:
«Al volver a verlo, el momento en que el abogado se muestra visiblemente incómodo/agresivo es cuando Les Wexner empieza a describir que “Jeff sugirió hacer un inventario de las personas que entraban y salían con tenedores y cucharas” en el minuto 2:20.
El abogado se incomoda porque eso implica que ahora hay pruebas de que existe algún tipo de libro de registro que no solo detalla a todas las personas que entraron o salieron del lugar, sino que era lo bastante detallado como para incluir tenedores y cucharas, etc.
El abogado se incomoda porque eso implica que ahora hay pruebas de que existe algún tipo de libro de registro que no solo detalla a todas las personas que entraron o salieron del lugar, sino que era lo bastante detallado como para incluir tenedores y cucharas, etc. Ahora que el Congreso sabe que ese libro de registro existe, creo que eso significa que tiene motivos para solicitar una copia para que conste oficialmente. Ese registro detallaría cada visitante, empleado, etc., y lo que llevaban encima. Podría ser muy incriminatorio… ¿lo suficiente como para matar por ello? Edit: También es importante que la administradora de la casa “anteriormente dirigiera la embajada de EE. UU. en Roma” cuando le dijo “Puedo hacerlo”, porque eso significa que es probable que los registros sigan el mismo rigor y los mismos procedimientos que la seguridad de una embajada estadounidense, que no solo recibe visitas políticas sensibles, sino que a menudo también alberga oficinas de inteligencia extranjera. Ese libro de registro podría incluir expedientes completos de todos los empleados, invitados, visitantes, guardaespaldas, etc., además de lo que llevaban en los bolsillos al pasar por los detectores de metales, fotos de todos entrando y saliendo, etc.»
Es decir, este tipo de declaraciones como la de Wexner, desvela que hay claros indicios de la existencia de una estructura organizada para facilitar abusos sexuales, posible encubrimiento y logística coordinada y que sin duda existieron redes de contactos influyentes. Si se indaga correctamente sobre estos indicios en el caso Epstein y sus colaboradores más cercanos en su época, perfectamente se podria llegar a la confirmación de prueba judicial pública de una red formal de inteligencia o chantaje internacional o incluso a la evidencia confirmada de un “libro maestro” con dossiers completos tipo embajada, como lo que Wexner explícitamente ha descrito con sus palabras.
El abogado no "amenazó" con matar a su cliente porque sí.
Básicamente la detallada explicación de un anciano de casi 90 años que ha vivido en primera persona todo el tema Epstein en su apogeo, puede ser el desencadenante de muchas más investigaciones que confirmen, una vez más, que Trump miente y que el tema Epstein no es ningún "hoax" ni hostias en vinagre, como él mismo y sus putos lameculos nazis insisten en denominar.
Menéame nació como un Barrapunto abierto y permeable, un agregador generalista cuya clave fue ser una plaza ruidosa e influyente, capaz de tumbar webs por puro aluvión de tráfico cada vez que una noticia llegaba a portada, el llamado efecto Menéame. No se trata de idealizar los excesos del pasado, sino de reconocer que en esa apertura residía su valor.
Pero ese espacio, construido sobre la fricción y la participación, lleva años reconvirtiéndose. La administración ha pasado de sostener el debate a gestionar el comportamiento, una deriva evidente cuando se tildó de "rancios" a los usuarios que preferían la versión funcional frente a los cambios impuestos. Es la crónica de una degradación de manual: un proceso exponencial para transformar un servicio comunitario en un activo de extracción. Como resume carademalo en su artículo, llevan tiempo intentando “limpiar la paja del polvo”: una forma bastante precisa de describir años de ajustes orientados no tanto a mejorar el debate como a corregir, filtrar y reconducir el tipo de comunidad que lo sostiene.
El problema no es la monetización, pues los servidores tienen costes, sino rentabilizar una comunidad cada vez más dócil. En su popularización, Menéame ya empezó a devaluarse: menos pluralidad y más control para crear un espacio administrable donde el conflicto no desaparece, pero se clasifica, y el disenso se reconduce.
Ahí encajan los movimientos recientes: un consejo consultivo de legitimidad inocua, un rediseño que diluye la identidad y el uso de las comunidades como mecanismo de segmentación más que de pluralidad. A esto se suma una navegación hostil, saturada de publicidad invasiva y redirecciones forzadas. Al promocionar plataformas como Housers, la administración demostró anteponer la rentabilidad a la seguridad del usuario. Ahora, las suscripciones premium formalizan la jerarquización: la calidad del debate ya no depende de cómo se participa, sino de quién paga. Eso no es moderar; es pastorear.
Los episodios más reveladores no son los escandalosos, sino los sintomáticos. Si un perfil encaja en el modelo de tráfico de la plataforma, deja de ser un problema. No molesta el usuario tóxico, sino el improductivo. Lo vimos tanto con Housers como con JoseElFinanzas: la mala educación es tolerable si viene con billetera.
Lo más inquietante, sin embargo, es el modelo de interacción que representaban perfiles como ReyMambo23. Fuera un primer ensayo con IA guiada o simple deriva humana, la administración validó un patrón impermeable orientado a imponer el marco. Es un precedente peligroso: el uso del ruido y la saturación, venga de cuentas reales o automatizadas, como mecanismo de imposición discursiva. Si el eco de una opinión puede ahogar el diálogo real, están construyendo una máquina de asfixia del debate.
Menéame no intenta salvar una comunidad valiosa, sino rentabilizar su degradación bajo la excusa de la supervivencia económica. No se están muriendo; se están reconvirtiendo en un redil donde, además, pretenden que los pastoreados paguen la cuenta de la cerca.
Ambas son virales porque sus protagonistas así lo han decidido. Ambas nos plantean interesantes preguntas ético-jurídicas. Ambas son oro para los guionistas de black mirror (de hecho, una coincide al dedillo con uno de sus últimos capítulos). Vamos con ellas.
PRIMERA. Una auxiliar de geriatría de una residencia debe dar de comer a una anciana que, según afirma la auxiliar, está "más muerta que viva". Por eso decide grabarla y subirlo a tiktok, realizando continuos comentaros humillantes hacia la anciana, que se da cuenta de todo y la mira desde su cama (está tumbada y cubierta por una manta) cuando le graba con el móvil. No voy a subir el enlace, entre otras cosas porque es ilegal, ya que difunde la imagen de la víctima sin su consentimiento, en un contexto que además es absolutamente vejatorio para ella. Pero se ha viralizado en twitter y otras redes, si alguien quiere "deleitarse" no le costará encontrarlo.
SEGUNDA. Un influencer de la órbita ultraneoliberal-cryptobro se vuelve adicto a las drogas, y cada vez consume más. Empieza a tener problemas económicos y necesita costearse sus vicios. Por eso empieza a hacer directos drogándose en vivo y hablando bajo los efectos de drogas duras (basuco). La "gracia" de sus streams consiste exactamente en eso: verle drogarse, verle desvariar...y pagarle para que lo siga haciendo. En efecto, sus seguidores le dan dinero para drogas y él, a cambio, se droga en directo con ese dinero para regocijo del público. Su deterioro físico y mental es absoluto, y ése es uno de los grandes incentivos del espectáculo: ver cuánto aguanta antes de morir, ver cómo lentamente se convierte en un cadáver viviente.
Al igual que en el supuesto anterior, no le publicitaré, en este caso para no ayudarle a seguirse matando (tampoco le hace falta, pues sólo en twitter hay un montón de extractos de sus vídeos). Pero los seguidores de black mirror podéis imaginaros el capítulo del streamer que bebía su propia orina y se hacía todo tipo de perrerías a cambio de propinas...multiplicado por mil en cuanto a sordidez.
Que los contenidos propios de la dark web empiecen a colonizar el internet visible, nos dice bastantes cosas. Comenzando por la auxiliar de geriatría, el primer dato destacable es que hay gente tan descerebrada, analfabeta funcional e inhumana como para considerar algo gracioso humillar a una anciana indefensa y compartirlo con el mundo. Y gente tan embrutecida que lo disfruta y le ríe las gracias. Se supone que esta chica tiene estudios de FP, y que en dicha formación le enseñaron los derechos del paciente, el respeto que debe guardarle y las obligaciones que la ley le impone respecto a él ¿Cómo pudo titularse semejante cacho carne con ojos? No es sólo una cuestión de absoluta insensibilidad, cuando no sadismo. Es ignorancia supina ¿Cómo puede haber obtenido el título sin saber que grabar a la anciana y subirlo a las redes sin su consentimiento, y encima vejándola de la peor forma, puede constituir un delito contra su intimidad, aparte de su despido fulminante?
Siempre digo que las peores películas de terror son los dramas que reflejan manicomios o residencias de ancianos o niños anteriores a (como mínimo) la segunda mitad del siglo XX. Porque los internos no eran nada, no tenían derechos en la práctica. Una persona cuerda de quien sus familiares se querían librar podía ser internada de por vida, pues su mera catalogación como demente por parte del director del centro le privaba de cualquier posibilidad de escape. Un anciano o un niño sin recursos eran esclavos del personal del centro, estando absolutamente en sus manos, a merced del hambre, la suciedad o el maltrato a que quisiesen someterles.
Se supone que en el siglo XXI hemos superado esa dinámica, y que existen inspecciones, controles y garantías jurídicas para proteger a los internos. Se supone que sólo el personal ética y técnicamente formado puede cuidar ancianos, enfermos mentales o niños internos en una residencia. Se supone que ese personal es suficiente, que los medios materiales son bastantes y que el Estado se asegura de que así sea. La realidad nos muestra que muchas veces sucede todo lo contrario. No sólo por la falta de personal, de aire acondicionado en verano o de comida en buenas condiciones que, mes tras mes, la prensa nos muestra que degradan inhumanamente las condiciones de vida de los internos en tal o cual residencia pública o privada. Es que hemos llegado al nivel de que la educación superior deja pasar a auténticas bestezuelas como la protagonista del vídeo.
Entremos ahora en el streamer que se mata en vivo a cambio de dinero para drogas ¿Debería ser legal que una empresa, en este caso la web de streams que usa para sus espectáculos, aloje semejante contenido? Ciertamente es extranjera, pero ¿no debería el Estado caparla como hace con dontorrent cada dos por tres? Habrá quien diga que el streamer está haciendo un legítimo uso de su libertad, que ofrece su salud y su dignidad para ganar dinero. Pero entonces ¿Por qué no legalizar la venta de órganos? ¿Y los combates de gladiadores a muerte? Desde mi perspectiva, es deber del Estado prohibir aquellos negocios que impliquen el comercio con bienes esenciales del ser humano, como su salud, su vida o su dignidad más elemental. Porque los derechos humanos son irrenunciables. Y no sólo por su valor intrínseco respecto de su titular. También porque son pilares irremplazables de todo orden social elementalmente justo.
Porque si permitimos que una persona renuncie a sus derechos humanos por dinero, los poderes económicos se las apañarán para crear las condiciones que obliguen a una masa de individuos a hacer lo mismo. Si asumimos que yo puedo vender mi riñón o dejar que una masa me apalee a cambio de unas monedas, acabará interiorizándose que ésa es una forma lícita de ganarse la vida. Y cuando alguien esté en el paro sin un duro, el Estado le dirá "no pidas una prestación por desempleo...vende el hígado. Si no lo haces es porque eres un parásito que pretende vivir de los demás en lugar de buscarse la vida". Y, evidentemente, en ese contexto la renuncia no es libre.
Todo ello aparte del problema central: la educación. Un sistema educativo que nos enseñe a respetarnos y respetar, que nos invite a cultivar la mente y el espíritu, que nos forme en el conocimiento y la defensa a ultranza de nuestros derechos y los del prójimo, que son los mismos. Un sistema educativo muy poco atractivo para quienes desean degradarnos a la condición de ganado, pero imprescindible para evitar que la caza al moro, el tirar monedas al yonki para que se pinche o el considerar basura a todo aquel que no puede valerse por sí mismo y no es de nuestra familia (y a veces ni eso) acaben convirtiéndonos en bestias de corral.
Nuestra historia comienza con este tweet de Irene Montero x.com/IreneMontero/status/1954875112634868196

Cuando lo leí, creí que lo entrecomillado eran palabras textuales de Rufián. Y creo que cualquiera pensaría lo mismo. Si pones una cita al lado de la cara de un personaje, cualquiera piensa que es su autor. Luego, si lees el artículo de Diario Red que enlaza, te enteras de que las palabras entrecomilladas son de Echenique satirizando a Rufián. Lo malo es que, como buena parte del público es poco propenso a leer el texto del artículo cuando le ofrecen un titular que lo resume, mucha gente acabó creyendo que Rufián era el autor de las palabras. Por suerte, alguien añadió una nota correctora al tweet para aclararlo:

¿Fue un error involuntario o manifiesta mala leche lo que llevó a Irene a actuar así? En principio podría parecer lo primero, pues Rufián ha dicho incontables veces que le encanta Irene, que es fan suyo y que debería ser la próxima presidenta del gobierno. Sin embargo, yo creo que obró con mala intención. Basta comprobar la retahíla de altos cargos de Podemos, comenzando por Pablo Iglesias, que retuitearon el mismo artículo atacando a Rufián, al más puro estilo #asinoinigo . Pero ¿por qué ahora Rufián es el enemigo?
El motivo es su iniciativa de organizar una coalición electoral que agrupe a todos los partidos de izquierdas, incluidos los soberanistas www.infobae.com/espana/2025/07/22/en-que-consiste-la-coalicion-de-izqu A Podemos le ha sentado como un tiro (el mejor resumen está en estas declaraciones de Iglesias www.youtube.com/watch?v=gnTh72qm2u8 ) y, a partir de entonces, su trato hacia Rufián ha cambiado diametralmente, de la complicidad al ataque abierto ¿Por qué? No pocos analistas sostienen que el partido ya ha decidido acudir en solitario a las generales. El sentir de sus tuiteros es unánime, como podemos ver en las respuestas a este tweet de Sánchez Mato x.com/carlossmato/status/1955058674805641443
Todos sabemos que el sistema electoral español penaliza a los partidos que no alcanzan en torno al 15% de los votos, y penaliza brutalmente a los que no llegan al 10%. La mezcla de Ley D´Hont y circunscripciones provinciales con pocos diputados en juego provoca el desastroso efecto de que un partido con el 8% de los votos repartidos por todo el país, acabe teniendo el 2% de los escaños, mientras que un partido con el 30% disfruta del 40% de éstos. Y, como digo, un partido con el 15-16% suele obtener una representación equivalente, sin penalización ni privilegio.
Todas las encuestas dan a Podemos entre el 4 y el 7% de los votos, y a Sumar un poquito más, pero en esencia lo mismo. Es obvio, por ende, que si ambas formaciones van por separado perderán numerosos escaños que irán a parar a PPVox. El 13-15% de gente que apoya a la ultraderecha no tendrá ese problema, pues van todos juntos con Vox. En un contexto donde la izquierda lo tiene extremadamente difícil para revalidar el gobierno, la ausencia de una coalición entre ambos partidos (mas IU y otros minoritarios, evidentemente) implica regalar el gobierno a Abascal y Feijoo con toda certeza. Pablo Iglesias lo sabe mejor que nadie.
¿Por qué pretenden concurrir solos, entonces? Se dice que Iglesias cree que, con PPVox en el gobierno, Podemos (y sobre todo Canal Red) pueden capitalizar el descontento popular fruto de la represión y los recortes sociales. Muchos suscriptores nuevos para el canal y nuevos militantes para el partido. Sacrificar un país para obtener réditos económicos y políticos sería ciertamente mezquino, aparte de inútil, pues las viejas caras de Podemos están más que amortizadas, empezando por la de Irene Montero. Rufián me resulta mucho más simpático, entre otras cosas porque no destila prepotencia ni te habla con una permanente mueca de enfado, se abre a dialogar con quienes no piensan exactamente como él, no los sataniza en cuanto discrepan lo más mínimo y (lo que es aún más importante) se centra en los problemas reales del ciudadano, que no son el "todes" sino la cesta de la compra. Ojalá haya coalición de izquierdas y la lidere alguien con su talante. De lo contrario, estamos muertos.
(Una última apostilla. Vito Quiles persigue a Rufián y a los dirigentes de Podemos. Los dirigentes de Podemos le tiran el micrófono, mientras que Rufián le contesta con inteligencia y le deja en ridículo. Vito Quiles llama a Ndongo para que se acerque a los dirigentes de Podemos y les rete a tirarle el micrófono. No lo hacen porque es muy fuerte físicamente. Quedan doblemente mal: por responder a una pregunta, por burda y maliciosa que sea, con un acto de fuerza física contra un tirillas, y por no atreverse a hacer lo mismo con el fortachón africano. Rufián, por el contrario, derrota a Quiles con sus propias armas. Ahí está el camino).
Así es como funciona y como tiene que funcionar la propaganda. Mensajes directos, efectIvos, emocionales y que necesiten una respuesta cien veces más larga que ellos mismos.
Eso es lo que funciona. No le cuentes a la gente que los israelíes matan niños, crean una hambruna artificial, derriban casas, envenenan pozos e invaden territorios. Con eso, conseguirás poca cosa si pretendes que se genere una reAcción en contra de las actividades de ese país o un boicot a sus productos.
Las vidas de esos niños y las casas de esa gente le importan, en el fondo, un carajo a tus vecinos. Diles que los israelíes les han quitdo Eurovisión. Que este año no va a cantar España y que no van a poner el festival por la tele. Diles eso, y que en Israel es donde viven los judíos, porque eso hay montones de gente que no lo sabe, y verás qué cóctel sale.
¿O te crees que tus vecinos saben que Israel es la patria nacional de los judíos? ¿O te crees que tienen idea de lo que significa la palabra "antisemita"? No se lo expliques. Que sigan así. Que vivan tranquilos sin saber por qué coño les llaman antisemitas cuando se cagan en la madre de Israel, que les quitó Eurovisión.
Hay que hablar claro. Hay que buscar ideas sencillas.
No compliquemos el mensaje.
Ese es el camino.

A buen seguro, muchos recordamos aquella célebre escena de Samuel L. Jackson en Django Unchained. Al ver al esclavo liberado, se pregunta quién es ese negro a caballo. Su ira aumenta a medida que el señor Candie, amo de la plantación, le da instrucciones para que lo trate con un mínimo de dignidad, como si fuera un blanco, es decir, una persona.
Estos días he vuelto a pensar en esa escena al observar las reacciones de muchos de nuestros congéneres ante la flotilla de Gaza.
Vivimos en una sociedad opulenta si la miramos con perspectiva histórica. A pesar de la precariedad laboral, la falta de perspectivas o las dificultades de acceso a la vivienda, tenemos pocas probabilidades de morir de hambre o de una enfermedad infecciosa común. Eso, que para nuestros antepasados habría sido un milagro, nos coloca entre los privilegiados. Precisamente por ello podemos conceder más valor a bienes inmateriales —la calidad humana, la dignidad—, y quizá por eso ahora nos irritan más quienes los poseen.
Tal vez sea esa la razón por la cual la existencia de la flotilla de Gaza resulte una afrenta para muchos. Habría que ser muy ingenuo para no advertir que vivimos en una plantación virtual: nosotros, los que trabajamos para vivir, los que pedimos permiso para existir, estamos claramente separados de las personas auténticas, nuestros amos, quienes deciden cómo ha de funcionar la plantación y qué hemos de pensar.
Las cosas no siempre son amables. Si el señor Candie decide despedazar con perros a uno de nosotros, el sentido común parece dictar que lo más prudente es mirar hacia otro lado. Hoy le toca a Gaza; mañana, ya veremos. Unos deciden y los demás obedecemos.
Algunos, incluso, asumen el papel moral de Stephen —el negro negrero interpretado por Jackson—, indignados porque algunos de sus iguales se creen con derecho a intervenir en el curso de la historia. Aunque sea de una forma tan inofensiva para el sistema-plantación como boicotear una competición ciclista o enviar unos veleros hacia Gaza para ser televisados mientras sus tripulantes son humillados.
“¿Quién se cree este negro, que va a caballo como un blanco? ¿Piensa que con ese gesto va a cambiar algo? ¿No conoce su lugar? La gente como él es un peligro, mi verdadero enemigo. He de hacer entrar en razón a Monsieur Candie, que está siendo demasiado blando. Tal vez no conozca a mi gente tan bien como yo.”
Quizá por eso nuestro compañero IanCutris estaba tan acertado en su artículo, y quienes comparten latigazos conmigo me obsequian con estos memes.



El intento de equiparación del Imperio Romano al dominio estadounidense tras la Segunda Guerra Mundial es tan viejo y manido como, en mi opinión, errado. Se trata de dos clases de imperialismo distinto con un contexto particular y pienso que, sin perjuicio de similitudes (como se pueden dar entre cualquier dos clases de regímenes políticos) obedece más a un intento de caracterización ideológica que a un análisis serio.
Sin entrar en este debate, la historia, como dice el adagio, puede que no se repita, pero sí rima. Y de un tiempo a esta parte no paro de ver similitudes entre la degradación institucional estadounidense y la República romana tardía. Y no puedo dejar de ver cómo algunas actuaciones concretas de Trump riman con acciones de Cayo Julio César.
Dejemos esto claro: Trump no le llega a la suela de los zapatos a César en absolutamente nada. Tal vez mi opinión esté un poco sesgada por ser este último mi personaje histórico favorito, al que le he dedicado horas y horas de estudio; pero creo que sólo un fanático podría ponerlos en la misma liga, fuera de sus similitudes: instinto autocrático, el recelo a las instituciones y tener ambos un perfil outsider al statu quo, a pesar de ser, ambos, de rancia "aristocracia" nacional.
Al hilo del “NO KINGS” reciente en Estados Unidos y de las manifestaciones contra las pulsiones del presidente, Trump posteó un vídeo realizado con inteligencia artificial que lo representa como un rey, con la parafernalia y panoplia asociada a un monarca clásico inglés.
Y esto no deja de recordarme el incidente de las Lupercales del año 44 a.C.
Otro de los versos que riman entre EE.UU y Roma es el odio que le tenían al concepto mismo de rey. Ambos se rebelaron contra su monarquía, la primera mediante una escisión. En Roma, acusar a alguien de querer ser rey era la principal y más grave acusación que se le podía hacer a un rival político, y fue causa del fin deshonroso de carreras extraordinariamente exitosas como la de Escipión Africano. Ser Rey era anatema. Como en EE.UU.
Existe la imagen simplista (y por tanto errónea) de que un día había República y al otro llegó César y montó un Imperio que heredaría Augusto. La República llevaba décadas siendo degradada progresivamente. Se ignoraban procedimientos legales, se hacían cosas manifiestamente contra ley, se inventaban normas, se eludían otras, la fuerza primaba sobre la razón. César empujó contra la República, no halló resistencia (con unas instituciones muy debilitadas), empujó un poco más, y empujó y empujó hasta que se percató de que nada quedaba de ella salvo el nombre. Fue, repito, algo gradual que derivaba desde antes siquiera de su nacimiento.
Otro verso que rima.
Pongámonos en contexto: derrotados todos sus enemigos principales, César es el primer hombre de Roma y el auténtico amo del cotarro. Acumula poderes y privilegios nunca vistos en un dirigente romano desde el rey Tarquinio el Soberbio.
Y en este contexto se produce la pantomima del ofrecimiento de la corona de rey a César en las Lupercales de ese año. Se trataba de una fiesta por demás curiosa, en la que hombres desnudos vestidos con piel de lobo jaraneaban, se emborrachaban y daban leves latigazos a jóvenes muchachas, que creían que eso favorecía su fecundidad.
En medio del jolgorio sucede lo siguiente: Marco Antonio ofrece o pone una corona a César tres veces. La plebe reacciona de forma, por lo general, desfavorable. Cuando César la rechaza por última vez, el populacho lo vitorea.
Y hay tres formas de ver este hecho, sobre el cual ni las fuentes antiguas ni los estudiosos contemporáneos se ponen de acuerdo. Como no somos ingenuos, vamos a partir de la base que el ofrecimiento no fue algo espontáneo sino coreografiado; la incógnita es por qué:
- Unos dicen que esto únicamente pretendía escenificar el rechazo de César, y que, a pesar de gozar de todos los poderes de un rey, no tenía deseos de serlo ni de acabar con la República.
- Otros entienden que esto pretendía escenificar que el pueblo romano deseaba ver a César como rey, aunque él lo rechazase, porque entiende que los símbolos no son nada comparado con el poder real que tiene.
- Y por último, la tercera teoría es que César pretendía probar cómo estaba el ambiente antes de tomar una decisión. Sostiene que, si la gente hubiese aclamado en el primer intento de coronación, en vez de rechazarla la habría aceptado. Pero esto sirvió como forma de ver cómo estaban los ánimos, y al percatarse de que el pueblo romano seguía sin aceptar un rey, aprovechó para escenificar un rechazo. Win-win.
Lo bueno (y complicado) de César es que todo se explica de forma doble. Sus acciones, por lo general, pueden ser vistas como algo maquiavélicamente meditado, o como algo emocional y sincero. Lo que creo personalmente y lo que hace que sea mi personaje histórico favorito es que se dan ambas. Uno puede pensar que César perdonaba a sus enemigos porque pretendía actuar de puertas afuera como clemente y tener una clase senatorial favorable; otro puede opinar que César perdonaba únicamente por su candidez y clemencia innatas con sus colegas; y otros, entre los que me incluyo, creo que a César lo guiaban ambos instintos con igual intensidad.
Por eso me adhiero a la tercera teoría de la pantomima especificada en las Lupercales: una forma de meter el dedito en la piscina a ver si se zambullía o no. Si me declaro Rey a calzón quitado o simplemente me mantengo con todos los poderes de uno, pero salvando las apariencias.
Y por eso pienso que el infame tweet de Trump como rey es la puesta en escena del rechazo a la corona de las Lupercales, una forma de ver si su pueblo acepta la idea de verle como autócrata. Unas Lupercales tuiteras.
Pero lo que me causa más inquietud es que el pueblo americano no ha rechazado tan de lleno la idea de un rey como el pueblo romano. Y habida cuenta de que César tuvo que enfrentarse militarmente a muchos oponentes hasta ser el princeps romano, esto me da mucho en qué pensar.
Porque, como se dice, la historia rima.

El último informe de ANGED, patronal de la gran distribución, es una auténtica galería de los horrores de como no deben hacerse gráficos cuando se utilizan pictogramas que varían en dos dimensiones, en que para que sean correctos, es el área la que debe ser proporcional al valor representado. Luego si se quiere representar, por ejemplo, un valor que es el doble que otro, no se puede doblar el largo y ancho del pictograma, porque entonces el área ya no sería el doble, sería cuatro veces.


Y para aumentar el horror, también han incluido gráficos en que, además de no respetar la proporcionalidad de las áreas, utiliza un truncado exagerado del eje Y:


Lo más curioso es que en ese mismo informe si se utilizan gráficos con pictogramas en los que se respeta la proporcionalidad: si sólo se modifica la altura y el ancho se mantiene constante, si hay proporcionalidad entre los valores y las áreas.

Ha salido hace muy poquito una noticia del fulano este diciendo algo de que Trump también entre en el Reino de España a llevarse al gobierno español.
Luego sale otra noticia de que denuncian al fulano este por alta traición.
Pero yo me he dado cuenta de una cosa: estamos siendo completamente incoherentes en este asunto, porque a nosotros, los proletarios vasallos españoles, nos encanta la alta traición.
Si le regalamos a una familia de holgazanes parásitos el monopolio de la jefatura de Estado y les decimos que pueden cometer todas las altas traiciones que les dé la gana, prometiéndoles que no les castigaremos si las cometen en forma de inviolabilidad absoluta, eso es que las altas traiciones, de hecho, nos pueden parecer hasta estupendas, si les damos vía libre o aplicabilidad incluso en la jefatura de Estado.
De hecho, recordad que todo buen patriota español tiene su verdadera patria en Suiza. "Viva España" es solo un lema publicitario.

Publica El Economista un artículo sobre la desigualdad en la pensiones de jubilación centrándose en el País Vasco y Extremadura que tienen las pensiones medias más alta y más baja. La primera pega es sobre el tipo de gráfico utilizado, ya que un gráfico de columnas apiladas no creo que sea la mejor opción si se quiere mostrar las diferencias entre las dos series de datos. Pero, además, la conclusión no es del todo correcta, porque es verdad que la diferencia en valor absoluto ha aumentado un 20% (casi 100 euros) y más adecuado comparar en términos relativos, es decir, que porcentaje es mayor la pensión en el País Vasco respecto a la de Extremadura. Y si realizamos esa comparativa, comprobamos que se ha pasado de un 48% en 2019 a un 44% en 2025. Por tanto, la brecha está decreciendo en términos relativos, y lleva bajando año a año (si comparamos con los datos de 2005, la diferencia era del 54%, con una pensión media de 882,67 € en el País Vasco y 572,83 € en Extremadura) . Es mas, en el propio artículo también se alude a esa diferencia en términos relativos, pero con un razonamiento erróneo: "Una diferencia que sitúa la brecha actual en un 44% y que se repite año a año desde que existe registro, pero que se ha ido ensanchando a lo largo del tiempo"

Hoy me entró la curiosidad de saber qué se decía por ahí de la Machado regalándole el Nobel de la Paz a Trump meneame.net/story/indignacion-noruega-decision-maria-corina-machado-en. Mi intención era saber qué pensaba el mundo sobre el ridículo internacional tamaño crucero. Y la verdad, me he quedado de piedra. Los medios no informan sobre el regalo, sino suavizan, que digo, tergiversan diciendo que Machado "presentó" a Trump el susodicho premio.
www.cbsnews.com/video/venezuelan-opposition-leader-mara-corina-machado
www.youtube.com/shorts/UgSpPWWi1mw
forbescentroamerica.com/2026/01/15/maria-corina-machado-dice-que-le-pr
Hasta The Guardian, que suele ser la biblia de los que están en la otra acera, usa el eufemismo de "presentar".
www.theguardian.com/world/2026/jan/15/maria-corina-machado-says-she-pr
Vamos, ¿en qué se está convirtiendo el mundo si los principales medios de comunicación alteran la realidad de tal manera que ya no te puedes informar viendo las noticias ni leyendo los periódicos? Hasta la BBC, que es la sacrosanta BBC, titula con "presenta" y luego, si te lees la noticia entera, sueltan que sí, que fue un regalo. Y fíjate en la jugada: en español ponen "presenta" entre comillas, como diciendo "esto es lo que ella dice que hizo". Muy fino.
www.bbc.com/news/articles/cx2w94wp4p1o
www.bbc.com/mundo/articles/c20z11ze4ydo
El único medio que realmente informa hasta ahora es Reuters:
www.reuters.com/world/americas/trump-meet-venezuelan-opposition-leader
La verdad, con el giro fascista que está tomando Occidente de la mano de Trump, los medios ya no están para informar, sino para sostener el ya derruido sistema.
Buenas, escribo esto porque desde que comenzó la salvajada del ataque a Iran vengo observando que se están colando en portada numerosos artículos con bulos evidentes, medias verdades infladas y retransmisiones directas de la propaganda Iraní.
Apoyados por comentarios que ponen el conflicto como si hubiera dos bandos nivelados a nivel militar e Iran estuviese respondiendo con la misma contundencia que los sionistas-estadounidenses, y presentando la ausencia de evidencias a favor de Irán como una censura que no permite que ninguno de los daños causados se conozca. Sobre esto, dos ejemplos que prueban que cuendo Irán realiza un ataque de envergadura, nos vamos a enterar perfectamente:
1- China reportó milimétricamente con imágenes de sus satélides como Estados Unidos iba llenando sus bases en oriente medio de aviones y equipo, como se informó en:
meneame.net/m/mnm/fuerzas-armadas-china-difunden-imagenes-satelitales-
si fuimos capaces de saber perfectamente el despliegue estadounidense en tiempo real y chinos y Rusos tienen sus constelaciones observando. Si nos ha llegado esto, ¿cómo no vamos a enterarnos de que por ejemplo, la mayor refinería de Israel ha sido destruida, como se afirmaba en el enésimo bulo que ha llegado a portada?
www.meneame.net/story/iran-contraataca-destruyendo-refineria-israeli-h
2- El ataque más exitoso de Irán parece haber sido la destrucción del carísimo y valioso radar de alerta temprana THAAD en Jordania, como bien se informaba aquí
www.meneame.net/story/iran-destruye-radar-estadounidense-clave-jordani
Este radar está situado en la base Muwaffaq Salti, en Jordania. Coordenadas:
www.google.com/maps?q=31.832,36.782
en medio del desierto, y aun así nos hemos enterado. Si nos ha llegado esto ¿cómo no nos vamos a enterar de que Estados Unidos utiliza alfombrado de bombas en Teherán, como falsamente se afirmaba en
www.meneame.net/story/medios-iranies-publican-imagenes-bombardeos-alfo
Se ha llegado a repetir bulos del año pasado, como el de que Netanyahu huia a Alemania:
meneame.net/story/netanyahu-alemania-aumentan-rumores-sobre-salida-pri
(el año pasado fue a Grecia). Cuando la realidad es que era el avión presidencial el evacuado para evitarle daños y Netanyahu no tardaba en salir haciéndose fotos en un lugar donde impactó un misil al Oeste de Jerusalén.
Se están difundiendo exageraciones, medias verdades y bulos para presentar una confrontación que no existe realmente, solo para apaciguar la injusticia real que se está cometiendo. Las "noticias" que salen de los medios iranies no son para vosotros, son intentos de consolar y apaciguar a la población iraní mientras atacan sus ciudades.
Aquellos que difundís estas historias en realidad os habéis creído la propaganda sionista-estadounidense de que Iran es una gran potencia "maligna", como hace años con Iraq o Siria, cuando en realidad es un país destrozado y sediento que hace lo que puede para sobrevivir, y que los sionistas utilizan para someter a la región y los estadounidenses utilizan para hacer negocio militar y distraer de los problemas internos reales. Un saco de boxeo para descargar golpes fáciles.
No meneeis noticias inventadas, no contrastadas o retransmisiones directas de la propaganda iraní, por mucho que la noticia en si os agrade. De eso va este portal (creo). Dejemos de creernos noticias tendenciosas y conspiranoicas al más puro estilo Iker Jimenez que solo buscan satisfacer nuestra necesidad de justicia ante tanta barbarie, porque la realidad es así de cruda y horrible. La difusión de bulos reconfortantes no va a salvar la vida ni de un pobre iraní, más bien todo lo contrario.
Naciste sabiendo sentir. No sabiendo hablar: sabiendo sentir. La diferencia es enorme y nadie te la explica.
Cuando tenías tres meses eras un sistema emocional puro y sin filtros. Hambre, miedo, placer, apego. Sin comentarista interior, sin narrativa, sin "proceso mis emociones de forma disfuncional". Solo cuerpo. Solo presente. Los budistas llevan dos mil años intentando volver a ese estado y cobrando un dineral por el intento. Tú lo tenías de serie y te lo quitaron.
¿Quién? El lenguaje. Que por cierto, no es tuyo.
Antes de que llegara, la emoción era el idioma. Y funcionaba de puta madre. Darwin lo documentó en 1872: la cara de asco es la misma en Tokio y en el Amazonas, enseñar los dientes es una amenaza universal, el llanto tiene cadencias distintas para el dolor y para el hambre. Millones de años de evolución afinando ese sistema. Sin ambigüedad. Sin malentendidos. Sin "creo que lo que me quieres decir es". Compartido con primates, eficaz, honesto. Es el protolenguaje. El idioma que no necesita que nadie te lo enseñe porque ya viene instalado de fábrica.
Luego llegaste tú con tus palabras. Y lo liaste todo.
El lenguaje llegó de fuera. De tus padres, de la tele, de la cultura, de gente que tampoco eligió el suyo. Se instaló en tu cabeza sin pedirte permiso —antes de que pudieras opinar— y desde entonces no ha parado de hablar. William Burroughs lo llamó "un virus del espacio exterior". No en sentido metafórico: el sistema simbólico se replica usándote como huésped, coloniza tu experiencia y convierte cada momento presente en una narración sobre el momento presente. Dejas de vivir. Empiezas a comentar que vives.
Porque las palabras no describen las emociones: las construyen, las recortan y las deforman. Lisa Feldman Barrett lleva años demostrando con neuroimagen que la emoción que experimentas depende de las categorías conceptuales que tienes disponibles. Sin la palabra, te cuesta más construir la experiencia con nitidez. El lenguaje no es el mapa del territorio emocional: es el arquitecto que decide qué habitaciones existen y cuáles no. Y encima te cobra alquiler.
El proceso tiene nombre. Lacan lo llamó el estadio del espejo: el momento en que el bebé se ve en su reflejo y descubre que existe como objeto para los demás. Ya no es solo cuerpo que siente: es figura que otros observan, juzgan y nombran. Jung lo llamó individuación: el yo emerge no desde dentro hacia fuera, sino al revés, fabricado desde fuera hacia dentro por la mirada ajena y por las palabras que te nombran antes de que puedas nombrarte a ti mismo. Antes de ese momento, la psicosis sana: todo presente, sin distancia, sin observador. Después, la neurosis: un comentarista deportivo instalado en la cabeza que narra en tiempo real todo lo que haces, sientes y deberías haber sentido.
El Evangelio de Juan dice que en el principio era el Verbo y el Verbo se hizo carne. Bonito. Pero lo que realmente pasó en tu infancia fue lo contrario: la carne se hizo verbo. El cuerpo sintiente, la emoción directa, el presente puro —todo eso ascendió hacia el símbolo y no volvió. Ya no eres alguien que siente: eres un personaje que se narra. Y el narrador, para que quede claro, tampoco eres tú. Es el virus.
El neurocientífico Michael Gazzaniga lleva décadas estudiando pacientes con el cerebro dividido y llegó a una conclusión incómoda: el hemisferio izquierdo es una máquina de confabular narrativas. Genera explicaciones coherentes para cosas que no controló, decisiones que no tomó, emociones que llegaron de otro sitio. Y lo hace tan rápido y tan bien que te convence de que esa narración eres tú. No eres tú. Eres el homúnculo pequeñito que queda detrás, relegado a algún rincón, mirando cómo el intérprete izquierdo cuenta su historia y se la apropia. Somos, en el mejor de los casos, coautores de una novela que en gran parte ya estaba escrita.
Julian Jaynes propuso que las voces interiores —las prohibiciones, el "no deberías", la culpa— pudieron ser el origen literal de los dioses. El mono quería el plátano. La norma social decía que no. Esa prohibición, repetida hasta automatizarse, se convirtió en una voz que venía de arriba, de fuera, de algún lugar sin cuerpo. Los primeros dioses eran normas gramaticales con reverb. Los tuyos también.
Bob Dylan cantó que Dios le puso nombre a todos los animales. Lo que no cantó es que en cuanto les pones nombre los domesticas, los metes en una caja y los controlas. Eso mismo hizo el lenguaje con tus emociones.
En Informe para una Academia, Kafka cuenta la historia de un mono capturado que aprende a hablar, a caminar erguido y a beber aguardiente. Al final explica ante un comité científico que no lo hizo por admirar a los humanos ni por anhelo de libertad. Lo hizo porque necesitaba una salida. Cualquier salida. Michel Gondry hizo lo mismo en Human Nature, en versión de comedia romántica: el hombre criado como animal que al adquirir el lenguaje pierde la inocencia, gana la neurosis y pasa el resto de la película preguntándose si prefería antes. Spoiler: sí.
El protagonista de Altered States va en sentido contrario: se mete en un tanque de privación sensorial con psilocibina buscando regresar al yo pre-lingüístico, al estado anterior a la individuación donde el cuerpo y el mundo todavía no se han separado. La premisa científica es cuestionable. La pregunta que plantea no lo es: ¿qué queda de ti si quitas el lenguaje? ¿Hay alguien ahí dentro, o solo hay un sistema que se cuenta a sí mismo que es alguien?
Los replicantes de Blade Runner tenían implantadas memorias emocionales de infancias que nunca vivieron y lloraban mirando fotos que no eran suyas. La diferencia entre ellos y tú es que a ti todavía nadie te ha dicho que tu narración interna también, en gran medida, te la pusieron otros.
Los niños que ven un guiñol gritan "¡cuidado, el lobo!" sabiendo perfectamente que es un títere. Habitan el relato sin necesitar la distancia irónica del adulto. Eso que tienen los niños —la capacidad de estar dentro del símbolo sin necesitar comentarlo— es lo que los adultos hemos perdido. Los adultos ven el guiñol y piensan: "interesante representación del arquetipo del depredador". El lobo ya no les da miedo. Y eso no es madurez. Es disociación con buena prensa.
Pasa lo mismo con el cine. Puedes ver una película sintiéndola —dejarte arrastrar, que el corazón se acelere cuando el personaje corre, que se te haga un nudo cuando se despide— o puedes verla analizándola: plano contraplano, estructura de tres actos, "interesante uso de la elipsis temporal". Las dos formas son válidas. Pero solo una te mueve de verdad. El lenguaje, cuando funciona como escudo en vez de como puente, te saca de la experiencia y te pone a comentarla desde fuera. Y una vez fuera, el lobo ya no muerde.
El único momento en que la máquina se para del todo es el flow: cuando estás tan metido en algo que el comentarista se calla solo. Los músicos, los deportistas, los cirujanos en mitad de algo difícil lo conocen. Desaparece el monólogo. Desaparece la distancia entre el que hace y lo que se hace. O eres, o cuentas. Las dos cosas a la vez no tocan.
¿Solución? No hay. El lenguaje es el único antídoto para el lenguaje, lo cual es exactamente el tipo de trampa que solo puede diseñar un parásito inteligente. No puedes salirte del sistema. El mono de Kafka ya no puede desaprender.
Lo que sí puedes hacer es saber que estás infectado. Que el virus llegó de fuera. Que antes de él había algo.
Y que ese algo todavía está ahí, debajo del ruido, intentando decirte algo sin palabras.
Han dicho que ellos no pararán. Probablemente tú también creas que lo que está haciendo el gobierno de Israel se parece a lo que hicieron los nazis. Y posiblemente también te preguntes por qué lo estamos permitiendo. Porque esto se podría parar y sin armas. Hoy resulta más evidente que antes, debido a la relevancia estratégica del estrecho de Ormuz.
La solución no es apoyar a EEUU para que lo abran, como sugieren algunos medios. Existía un acuerdo claro con condiciones, y una de ellas era el cese de los ataques contra el Líbano (con objetivos sanitarios y periodistas, como hicieron en Gaza, por cierto). Israel está incumpliendo el acuerdo.
La solución es más simple: hay que cortar todas las relaciones comerciales con el Estado genocida. Tan simple como eso. Quien no lo haga está siendo cómplice de crímenes de lesa humanidad. Y si los líderes no lo hacen, lo podemos forzar, manifestándonos. Pedro Sánchez está siendo valiente, aunque con más de dos años de retraso, después de mantener "el derecho de Israel a defenderse" durante meses y seguir exportando armas. Más vale tarde que nunca. Y la razón es que ha entendido cuál es la opinión de la mayoría en España y le conviene seguirla. De momento con palabras, pero debe ser también con hechos. Hay una solución y está en nuestra mano. Que no nos preguntemos dentro de unos años por qué lo permitimos o si podíamos haber hecho algo más para evitarlo.
menéame