#2 La famosa biblioteca de Barcarrota es interesantísima. Los libros que acabaron escondidos tras una pared eran todos libros prohibidos por el Index Librorum Prohibitorum de la Inquisición española.
Ese ejemplar del Lazarillo, además, es particularmente llamativo por tratarse de una edición que no se conocía por ninguna clase de referencia, a diferencia de la edición de Valencia de 1589 (catálogo de la biblioteca del Condestable de Castilla de 1600), las de Amberes de 1553 (catálogos de Longman 1816 y 1817), o la de Tarragona de 1586 (Bibliotheca Hispana Nova, de Nicolás Antonio).
#2 el otro dia pusieron en x un video, le preguntaron a grok que donde era, dijo que era samara (rusia), uno le corrigio que era una ciudad de georgia (el pais)
#2 Siempre me pregunto al oir eso, leyes pero ¿qué leyes en concreto? ¿Y blandas con respecto a qué?
A ciencia cierta sabemos que tenemos un puñado de jovenes dispuestos a matar por mantenerse dentro de una pandilla, a quienes añadirle 2, 5 o 10 años de condena o ejecutándoles por hacerlo, dudo que vaya a evitarlo, hay precedentes.
#2 No te falta razón, aunque las leyes son las que son, ojo.
Pero sí, puede pasar que en el juicio acabe calificando los hechos de la de 18 tacos de forma más suave (por ejemplo, homicidio en vez de asesinato, o cooperación secundaria, o complicidad … o directamente nada, es decir, que ni sabía dónde estaba ni que iba a pasar) y en España estos delitos son juicios con jurado popular. Así que si el jurado no ve la sujeción no hay alevosía e incluso puede quedar en algo tonto como pertenecia a bandas y cosas así (ahí no pisa la cárcel).
Tengo un daemon telnet que no admite conexiones remotas para algunas porquerías experimentales, por ejemplo una terminal bash por https a través de TOR. Es una auténtica guarrada
un programita residente que acepta peticiones desde un scrip php/javascript del lighttpd que simula un terminal (una caja de texto con las repuesta y un prompt para enviar el comando), abre una sesión telnet con el usuario/contraseña recibidos y mantiene la sesión abierta a nivel local asociandole un ID que responde al httpd. Así desde la página web puedes enviar el ID, el comando bash e ir concatenando las respuestas de la ejecución a la caja de texto actuando como una terminal bash muy básica pero accesible sin necesidad de cliente telnet/ssh. El httpd solo admite conexión a traves de TOR.
Perpetré este engendro porque aunque se puede pasar el ssh por TOR los clientes ssh de android dan muchos problemas para conectarse a través de TOR en cambio el navegador TOR funciona estupendamente.
Sí, ya sé que hay soluciones mucho mas elegantes pero es que soy un ñapas