"Les robamos con los ojos cerrados" o "esta gente es tan estúpida que casi me siento mal de aprovecharme de ella". Estas frases pertenecen a un conjunto de mensajes intercambiados en 2022 entre dos responsables de venta de entradas de Live Nation Entertainment en los que se jactaban de timar a los usuarios. Las conversaciones se han conocido este jueves, tres días después de que la compañía llegara a un acuerdo con el Departamento de Justicia para buscar vías con las que poner fin a su juicio antimonopolio.
|
etiquetas: estafa , entradas
Estos de El Economista necesitarían un corrector de estilo
Me estoy perdiendo buenos conciertos, eso también
Ahora, al igual que no recuerdo ahora mismo ningun concierto de los que he ido ulitmamente gestionado por TicketMaster (o alguna subsidiaria), no tengo ninguna duda que seguramente algún evento de los que he ido seguro que me ha tocado pagar sus "gastos de gestión"
Seré pobre y estafado por estos ladrones, pero ellos siempre serán estafadores y ladrones, y todos lo sabemos.
Por otra parte es acojonante que en muchos sitios te cobran la midma comisión por comprar online que por hacerlo en taquilla.
Una cosa es que sean un monopolio abusando de la comisión que se llevan, o que hayan hecho alguna ilegalidad y que por eso deban ser condenados o desaparecer... y otra cosa distinta es que no aporten absolutamente nada de nada.
Por lógica, si no aportasen nada de nada el artista o el teatro/estadio vendería las entradas él mismo y se libraría de los intermediarios.
Pero los artistas no suelen expertos en hacer aplicaciones de Internet, aparte de que si lo fuesen también lleva un gasto de servidores y gastos de tiempo.
Un boicot bien hecho la arruina en 24 horas y en un mes la cierra.
Los grandes lugares necesitan una licencia, tener seguridad y tal, y entonces te dicen que para tocar en cualquiera de los grandes recintos, tienes que pasar por el aro y dejarles a ellos que gestionen la venta de entradas.
Es como para hacer un banquete de bodas, que el restaurante te dice que el fotógrafo de boda tiene que ser el que ellos te digan.
Pero la gente pasa, prefiere dejarse robar.
Qué se le va hacer pero a mí no me engañan.