Pues los ucranianos están a punto de recuperar Kerson. Y Ludmiła, que nos limpia la casa los sábados, le ha llamado a mi mujer, emocionada. Lleva desde febrero en Cracovia, con sus hijos de 22 y 10 años, viviendo en una habitación de alquiler. Su marido se quedó allí, en Kerson, por casualidad. El trabajaba en Polonia, ella cuidaba de sus hijos allí. En febrero él volvió a su ciudad, estalló la guerra y Ludmiła huyó con sus hijos. El se quedó. No por pelear, sino por cuidar de …