#5Un estudio realizado en 1998 por un médico británico, Andrew Wakefield, que relacionaba la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola con el autismo había hecho caer en picada las tasas de vacunación.
Lo dicho por #_1 (que me tiene bloqueado ), la estupidez de los antivacunas están provocando brotes.
Y nadie pagará por ello. Si yo me emborracho y mato a alguien conduciendo, soy penalmente responsable, pero si yo no me vacuno y contagio a alguien que muere, todo es felicidad y sonrisas.
Ahora mismo España no puede vender toda la energía limpia que genera porque los simpáticos Franceses han cambiado el parar camiones de fruta por no integrar la red eléctrica. Sus nucleares no podrían competir con la solar española y lo están parando todo lo que pueden.
Un cable a Irlanda y otro a Italia, solucionarían el problema.
#1 En este caso creo que también los medios de comunicación. El estudio de Wakefield se publicó en 1998, los medios británicos lo publicaron a bombo y platillo, el estudio se retractó en 2010 y los medios británicos... poca cosa en comparación a la reacción original. Es una constante de los medios el publicar cosas con insistencia y que después de que se vea que lo que han publicado no era correcto no hagan la corrección con la misma insistencia, si es que llegan a hacerla. Posiblemente por eso estos padres, años después de que se hubiese visto que el estudio era una estafa, no vacunaran a su hija.