#1 No, dice que el magnetismo de la luz afecta a la materia.
Su investigación reveló que, en contra de lo asumido durante casi dos siglos, la luz no se limita a interactuar mediante su componente eléctrico. También ejerce una influencia magnética directa y significativa sobre la materia.
...
Mediante estos cálculos lograron demostrar que el campo magnético de la luz puede generar una fuerza de torsión similar a la producida por un imán estático, algo que contradecía el enfoque tradicional.
Imagínate un HD de plato magnético en el que los bits los grabas con un laser en vez de con el cabezal.
#136 Pues no parece que sea la intención. Ni abrir investigación por ningún otro caso, y filtraciones hay todos los días. No sé tú, yo lo veo un poco parcial.
Es más, tampoco le han condenado por eso. Mas que nada porque no son tan gilipollas de ponerse al cuello su propia soga.
#3 Que es mejor entonces, esconder la mierda o que la gente ya no tenga miedo a denunciarlo por represalias si lo hacen.
Que es lo que parece que estaba pasando
#134 Por supuesto. O lo filtró el FGE o no lo hizo. Si lo filtró él hay que condenarlo. Si lo filtró otro, habría que condenar a ese otro.
Luego, la conversación si es la que yo pienso fue después de la filtración, pero podemos hablar de otras cosas.
Y por último, si hay que condenar a todos los que no investigan filtraciones, todo el tribunal que lo juzgó tiene que estar en la cárcel, además de buena parte de los jueces. Porque filtraciones hay a diario, en este caso por ejemplo ha habido. Y que yo sepa, este caso es el primero (y de momento único) dónde se ha investigado.
#74 Pues sí, es así. Se confía que el testigo dice la verdad, y si no la dice, se le puede condenar por falso testimonio.
Ojo, a veces se puede dudar de su testimonio. Si dice que cree que te ha visto, pero tiene más dioptras que Rompetechos se puede pensar que lo mismo se ha confundido. Pero por defecto, un testigo no tiene que demostrar que lo es.
#58 El argumento suena contundente, pero mezcla intuiciones razonables con comparaciones mal cerradas y algunas conclusiones que no se siguen de lo que se observa. Empiezo por la idea central de la competencia. Decir que la sanidad privada sin competencia es igual que la pública, pero peor, pasa por alto una diferencia clave: en la pública el usuario tampoco puede “echar” a nadie, ni cambiar de proveedor real, ni castigar al mal gestor de ninguna manera directa. Si un hospital público funciona mal, el paciente está atado por territorio, por listas de espera y por decisiones políticas que no controla. En la privada, incluso en mercados imperfectos, el incentivo no desaparece del todo, porque el ingreso depende de atraer pacientes, aseguradoras o conciertos, y porque una mala reputación sí tiene consecuencias económicas. No es un paraíso competitivo, pero tampoco es cierto que no exista ningún incentivo por hacerlo mejor.
Luego está la afirmación de que la sanidad estadounidense es cara porque es privada e ineficiente y porque “nadie puede entrar en el negocio”. Ahí el problema no es tanto que sea privada como que es un sistema hiperregulado, fragmentado y lleno de intermediarios, con barreras de entrada creadas por el propio Estado, por lobbies profesionales y por normas que limitan la oferta. Eso no es un mercado libre compitiendo, es un híbrido raro donde los precios están inflados por seguros obligatorios, patentes, licencias restrictivas y una burocracia enorme. Usar Estados Unidos como ejemplo de “sanidad privada” en general es como usar la URSS tardía como ejemplo de planificación racional: describe un caso concreto muy distorsionado, no una ley universal.
Cuando se dice que la sanidad pública europea es “clara e indudablemente mejor” porque cuesta menos y tiene mayor esperanza de vida, ahí se comete otro salto lógico. La esperanza de vida depende muchísimo más de factores sociales, culturales y de estilo de vida que del sistema sanitario en sí. Dieta,… » ver todo el comentario
#63 Bienvenido al mundo de las testificales, todas son así, un testigo ocular que afirma que vio algo, pudo confundirse y que en un momento de tensión confundiera al acusado, que estuviera compinchado con la supuesta víctima y que no diga la verdad, etc., pero vamos, que siempre ha sido así, por eso las testificales tienen que venir reforzadas por otras pruebas, como por ejemplo, múltiples testificales sean coherentes entre sí, vaya, ¿dónde habrá sucedido esto...?
#1 Ellos pensarán que al menos no se volvió autista...
¿Se muere? Sí
¿Participa en la propagación de enfermedades facilmente erradicables? Sí
Pero no es autista
#49 Son dos cosas distintas, una es el derecho constitucional a no revelar la fuente, que es un pilar del sistema democrático, y esto evidentemente no puede devaluar el testimonio de un periodista (que por cierto, esto mismo que acabo de decir yo también lo dicen la sentencia), y otra cosa distinta es que un testigo (sea periodista o no) su testimonio esté devaluado por cualquier motivo, ha recibido pagos, tiene amistad u otro tipo de relación, etc., hay muchos motivos, pero la sentencia debe indicar porque se devalúa dicho testimonio.
#56 Que algo sea “público” no lo hace automáticamente mejor. Y que algo sea “privado” no lo convierte en un monstruo.
Decir “el sistema público es mejor que el privado, eso está clarísimo” es más una creencia que un argumento.
El sistema sanitario público no es imperfecto por accidente, lo es por diseño:
Listas de espera eternas, médicos quemados y mal pagados, incentivos nulos a hacerlo mejor, gestión política, no médica y presupuestos que se gastan porque “si no, se pierden”, no porque se usen bien
¿Resultado?
Te atienden cuando pueden, no cuando lo necesitas.
Y no, el problema no es “falta de dinero”.
España gasta miles de millones más cada año y el servicio no mejora, solo se burocratiza, igual que el sistema de Obama en EEUU, donde todo ha ido a pagar la burocracia, no en mejorar el cuidado médico en si.
Sobre EE. UU.:
No tiene un “sistema privado”, tiene un sistema hiperregulado, intervenido y capturado por aseguradoras, farmacéuticas y el Estado. Lo peor de los dos mundos. Usarlo como espantajo es hacer trampa.
Cuando la sanidad es privada de verdad: – Si no te atienden bien, te vas
– Si tardan, pierden clientes
– Si fallan, quiebran
En la pública, si fallan… piden más impuestos.
La sanidad pública funciona más o menos mientras hay gente joven que paga y pocos viejos que consumen.
Eso ya se acabó. Y lo sabemos.
Decir que “es claramente mejor” es cómodo, pero falso.
Es como decir que Renfe es mejor que la competencia porque es estatal.
Pregúntale a cualquiera que lleve 8 meses esperando una prueba.
La pregunta real no es “¿pública o privada?”
La pregunta es:
¿Quién paga los errores?
¿Quién tiene incentivos para hacerlo mejor?
Y ahí, la sanidad pública pierde por KO.
#53 EEUU es el país que más gasta en sanidad pública del mundo con mucha diferencia –y sí, tienen hospitales públicos–. Según datos del estudio Concord 3, EEUU y varios países con modelos de gestión privada tienen mayor tasa de supervivencia a importantes tipos de cáncer que España.
Pero un caso claro en España: Ceuta y Melilla son las únicas regiones españolas donde la sanidad sigue gestionada directamente por el INGESA, bajo la tutela del Ministerio de Sanidad. Estas ciudades acumulan los peores indicadores sanitarios del país: menos médicos por habitante, peores resultados de salud, listas de espera muy largas, y carencias en infraestructuras y recursos hospitalarios.
Si la sanidad fuera 100% pública, solo tendríamos acceso a los tratamientos aprobados por los altos cargos. Gracias a disponer de sanidad privada (a la que podemos acceder con diferentes seguros si tenemos recursos limitados), la variedad es más alta, y no nos quedaremos condenados a lo que decidan políticos y funcionarios.
Los enfermos de ELA en España no reciben ayuda ni cuidados razonables del Estado. Cuando los enfermos de ELA quedan completamente inmóviles, incluso incapaces de respirar por sí solos, su única opción es contratar un equipo de 4 enfermeros que le atiendan día y noche.
El gobierno no financia estos cuidados y además bloquea iniciativas de leyes para hacerlo. Por tanto, si enfermas de ELA y no tienes recursos, tu único destino es morir desatendido.
Por lo menos, con la oferta de seguros de vida y médicos privada, uno puede contratar un seguro que le cubra ante lo que el Estado se niega a cubrir.
A la lista podemos sumar más despropósitos: salas de urgencias con esperas de varias horas, listas de espera para operaciones que duran meses, citas médicas solo disponibles a semanas vista…
Todo ello tiene un responsable claro: la política y los sistemas de gestión pública. Los políticos no quieren gastar en nada que no sirva para ganar votos directamente, y los gestores de los hospitales, puestos habitualmente de designación política, tampoco van a perder el empleo si las cosas no van del todo bien.
La sanidad pública española, en el fondo, funciona como cualquier otra empresa pública típica de los regímenes socialistas y que, por desgracia, suelen acabar mal.
No es coincidencia que los tratamientos y fármacos más avanzados vengan de lugares con un fuerte respeto a la iniciativa privada como EEUU. Al final, para innovar hacen falta incentivos, un premio para quien innove, y normalmente no hay mejor premio que el éxito empresarial y la rentabilidad (algo muy difícil de replicar en lo público).
Su investigación reveló que, en contra de lo asumido durante casi dos siglos, la luz no se limita a interactuar mediante su componente eléctrico. También ejerce una influencia magnética directa y significativa sobre la materia.
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Mediante estos cálculos lograron demostrar que el campo magnético de la luz puede generar una fuerza de torsión similar a la producida por un imán estático, algo que contradecía el enfoque tradicional.
Imagínate un HD de plato magnético en el que los bits los grabas con un laser en vez de con el cabezal.