Recuerdo una noche que volvía bolinga a casa, en fiestas.
De pronto un aguacero terrible, solo había una cabina para refugiarse.
Fui lanzado y ya había 5 tipos dentro.
Me metí igualmente.
Y resulta que eran 5 conocidos "navajeros".
Tuve la suerte de conocer de vista a uno y haber vivido en su barrio.
Y eso fue suficiente para que circulasen las litronas, los porros y las risas.
Se te cruzan y encima se ponen a gritar o insultar.