Por ejemplo, ahora en los paquetes de comida viene marcado muchas cosas que siempre han sido, garbanzos que ponen que son veganos o alimentos que ponen que No tienen gluten, cuando unos siempre han sido veganos y otros no han traido gluten jamas.
#20 Por fin alguien lo dice. El salario va en función de tu fuerza negociadora. Los convenios los firman los trabajadores y un empresario no te regalará nada si no tiene obligación.
Estibadores o pilotos tienen buenos sueldo por si lucha sindical.
#34 El planteamiento es demasiado simplista (pero como todo lo que dices): claro que en una economía de mercado las empresas buscan beneficios, pero eso no significa que cualquier nivel bajo de impuestos sea automáticamente “el correcto” ni que todo lo demás sea “comunismo”; de hecho, los países con mayor bienestar y economías más competitivas —como los nórdicos— combinan empresas muy rentables con una presión fiscal relativamente alta, porque esa recaudación financia infraestructuras, educación, sanidad o estabilidad institucional que también necesitan las empresas para funcionar y crecer; la cuestión real no es “impuestos sí o no”, sino dónde está el equilibrio óptimo entre incentivar la actividad económica y sostener servicios públicos eficaces, y ese equilibrio no se resuelve con un eslogan ni con comparaciones extremas entre capitalismo y dictaduras, sino analizando datos y resultados concretos.
El planteamiento parte de una idea cierta —las empresas buscan beneficios y sin ellos no hay actividad económica—, pero salta demasiado rápido a conclusiones que no se sostienen cuando miras cómo funcionan realmente las economías avanzadas. En la práctica, el éxito de los países más prósperos no depende solo de “dejar a las empresas ganar dinero”, sino de un equilibrio bastante sofisticado entre mercado y Estado: las empresas necesitan beneficios, sí, pero también necesitan infraestructuras, seguridad jurídica, trabajadores formados, estabilidad política, sanidad que reduzca el absentismo, redes de transporte, energía fiable…, y todo eso no aparece solo, se financia en gran medida con impuestos. Por eso, economías muy competitivas y capitalistas —como las del norte de Europa— tienen presiones fiscales relativamente altas y, aun así, sus empresas no solo no “cierran la persiana”, sino que compiten a nivel global con éxito.
Además, reducir el debate a “si subes impuestos destruyes empresas y te conviertes en una dictadura comunista” es un falso dilema: entre ese… » ver todo el comentario
#37 Todos los tópicos de barra de bar, que pena das. El resto de sindicatos no son como los españoles mayoritarios, CCOO y UGT. Los demas tienen conciencia de clase y no se dejan comprar por la patronal.
#34 Siempre las mismas tonterías y hablando en plural. Tranquilo, que yo no voto a partidos españoles.
Mi sindicato y mi partido ganan las elecciones los dos.
Aquí los únicos apesebrados que conozco son del PP, VOX y la cúpula del PSOE. Los españoles necesitáis alternativas no votar lo mismo siempre, os va mal. Gracias a que el PSOE no tiene mayoría se consiguen cosas para la clase trabajadora.
#27#22 Sin olvidar las multas que esta recibiendo el estado que pagamos todos por su incompetencia. Junto con Aznar, M.Rajoy de los peores presidentes.
4.000 muertos directos por falta de acceso a vacunas si no recuerdo mal, también fue de los que pagaban la sede del PP con dinero negro, las campañas electorales y sobres que recibían todos los cargos incluido el.
#6 Reducirlo todo a ‘quieren más dinero’ es simplificar demasiado.
Gran parte de lo que están reclamando tiene que ver con condiciones de trabajo: guardias de 24 h, carga asistencial y falta de personal.
Sí, hay una parte económica (sobre todo el pago de guardias), pero eso está ligado a que son horas muy duras y con mucha responsabilidad.
Además, decir que ‘son de los que más cobran’ sin contexto tampoco es muy riguroso: no es lo mismo sueldo base que salario total con guardias, ni trabajar 37 h que hacer jornadas de 60-70 h semanales.
El problema de fondo no es solo el dinero, es cómo está organizado el trabajo y la falta de médicos, que al final repercute también en los pacientes.