#12 vamos, que un comunista puede tener un iphone porque "OTROS" explotan a sus trabajadores para que lo pueda tener. Y para eso no hay mejor que otro comunista.
#4 es peor. No sobra. Simplemente es indiferente.
El rico siempre hará lo que le plazca, mientras el “pobre” simplemente es un elemento más, como un mueble, una herramienta, un elemento productivo.
Por cada ley que amplía derechos a los que menos tienen, se promulgan 3 que garantizan y perpetúan los privilegios de los ricos (con los votos de los pobres).
Que a estas alturas hablemos de democratizar el turismo es de traca…
Poner viajes a crédito a Punta Cana al alcance de Paco el reponedor, o permitir económicamente irse de mochilera a Myanmar a Jenni la peluquera (sin póliza sanitaria porque sino no le llega…) no es democratizar el turismo como les han vendido las redes sociales. Son esclavos de un modelo que beneficia a otros.
Porque si Jenni o Paco no estuvieran bombardeados por la maquinaria “wannabe” de las redes sociales y su círculo de analfabetos, probablemente disfrutarían de otros destinos y una mejor calidad de vida el resto del año, y no le bailarían el agua a los que se enriquecen a su costa y si viajan y viven como les place.
Así que no. No todos pueden viajar a todas partes a todas horas todo el tiempo. No beneficia a nadie más que a los operadores de la maquinaria turística que explotan el modelo low cost. El artículo tiene bastante razón.
Sube el oro como suben todos los activos valiosos y escasos: inmuebles, terrenos, joyería, arte, bitcoin, renta variable, etc...
Y el motivo es uno y solo uno, el mismo que provoca que la inflación esté desbocada desde la pandemia: la emisión descontrolada de masa monetaria para cubrir los déficits estructurales de los países.
Es decir, no es que los activos escasos y valiosos suban de precio, es que el dinero fiat cada día vale menos.
El rico siempre hará lo que le plazca, mientras el “pobre” simplemente es un elemento más, como un mueble, una herramienta, un elemento productivo.
Por cada ley que amplía derechos a los que menos tienen, se promulgan 3 que garantizan y perpetúan los privilegios de los ricos (con los votos de los pobres).
Que a estas alturas hablemos de democratizar el turismo es de traca…
Poner viajes a crédito a Punta Cana al alcance de Paco el reponedor, o permitir económicamente irse de mochilera a Myanmar a Jenni la peluquera (sin póliza sanitaria porque sino no le llega…) no es democratizar el turismo como les han vendido las redes sociales. Son esclavos de un modelo que beneficia a otros.
Porque si Jenni o Paco no estuvieran bombardeados por la maquinaria “wannabe” de las redes sociales y su círculo de analfabetos, probablemente disfrutarían de otros destinos y una mejor calidad de vida el resto del año, y no le bailarían el agua a los que se enriquecen a su costa y si viajan y viven como les place.
Así que no. No todos pueden viajar a todas partes a todas horas todo el tiempo. No beneficia a nadie más que a los operadores de la maquinaria turística que explotan el modelo low cost. El artículo tiene bastante razón.
Y el motivo es uno y solo uno, el mismo que provoca que la inflación esté desbocada desde la pandemia: la emisión descontrolada de masa monetaria para cubrir los déficits estructurales de los países.
Es decir, no es que los activos escasos y valiosos suban de precio, es que el dinero fiat cada día vale menos.
No soy ningún experto, pero no es así como funciona...