Cuando una hembra de mosquito nos pica, su abdomen se hincha como un globo porque la sangre entra a presión en su tubo digestivo. Los científicos saben desde hace años que las hembras de mosquito, las únicas que pican, dejan de buscar sangre después de alimentarse, pero hasta ahora no se entendía como sabían que estaban llenas. Este estudio muestra que existe un sensor situado al final del intestino, cerca del ano, que detecta cuánto de lleno está el sistema digestivo con sangre. Cuando ese sensor se activa el mosquito deja de succionar y se va
|
etiquetas: científicos , mosquito , apetito , ano
Da para villano de tebeo: el Profesor Mosquitano.