Cuando hace unos días vi al psicópata Trump anunciar que prohibirá que los grandes inversores compren viviendas unifamiliares en Estados Unidos para hacer negocio, además de quedarme boquiabierto, recordé aquella conversación sobre vivienda con el cargo del PSOE y me pregunté: ¿sentirá al menos algo de vergüenza al ver a la ultraderecha adelantarle por la izquierda?