Mercedes fue el primer fabricante del mundo en recibir la aprobación para la tecnología de conducción autónoma Nivel 3. Pero ahora la compañía da marcha atrás: la nueva Clase S prescindirá de la función de conducción autónoma. En su lugar, Mercedes apuesta por el sistema Drive Assist Pro de Nivel 2++, más asequible, que requiere que el conductor mantenga la atención. Aunque los particulares son reticentes, la esperanza son los robotaxis, ya que los operadores de flotas estarían dispuestos a pagar para ahorrar en su principal coste: el conductor