Lo que estamos viendo es la trampa de Tucídides en acción: una potencia en declive que llega con urgencia y una potencia en ascenso que llega con tiempo de sobra. China no necesitaba grandes acuerdos, necesitaba mandar una señal de estabilidad al mundo. Y lo ha conseguido. Estados Unidos, en cambio, no podría tener peor dirigente para este momento histórico.
|
etiquetas: trump , china , viaje
Eso si, voceado y jaleado por medios de comunicación y holivud a los cuatro vientos.
Duro a medias, hasta que Rigan clavo el ultimo clavo de un bonito ataúd dorado de carton piedra.
cc/ #1
Barroso le pone su sarcasmo al asunto, es un análisis un poco más limitado pero también merece la pena.