Como sabéis, desde finales de diciembre, tomé la decisión de prohibir en la medida de lo posible que usuarios nuevos crearan artículos para generar mal ambiente en Menéame. Para ello, añadí un script en el panel de administración para borrar usuarios de nueva creación (y además, borrar usuarios fantasmas que crea el proceso de registro cada día). El script funcionaba perfectamente hasta ayer.
Ayer, los miembros más activos del Menéame Expandido (nuestros amigos Jose y Rantaplán) en su intensa e infructífera insistencia de promocionar renegados a la vez que critican Menéame publicaron un artículo que llegó a portada para luego editarlo. Algo que les hizo muy felices dado que demostraron un gran «ingenio» en su visión del mundo y que para mí significó que han roto las reglas del juego limpio no escritas.
Yo, ayer y antes de ayer estuve de viaje por lo que me pilló todo esto por sorpresa. Al regresar y al verlo utilicé el script para borrar usuarios. Como el usuario ya estaba autodescartado tuve que modificar el script y metí la pata. Eso llevó a que la portada se rompiera y al regenerarse asignara al id=1 (gallir) los tres artículos publicados del usuario borrado.
Con todo esto quiero librar de sospechas de actividad ilegal a Jose y Rantanplán ya que no han tenido ninguna responsabilidad en la asignación de esos tres artículos. Son porculeros pero no tienen en su catálogo de fechorías de parvulario cometer ilegalidades. Eso sí, ambos han entrado en la misma dinámica que cuando se creó mediatize. Eso significa que, posiblemente, nos espere bastante tiempo con este tipo de actuaciones por parte de ambos.
Por lo tanto, en relación a lo que nos espera de pesadez se aparecen dos alternativas. Restringir el acceso imponiendo el ban a renegados (lo he puesto provisionalmente), que se necesite karma para publicar artículos y bloquear palabras como se hizo con mediatize o jugar con ellos al ratón y al gato para siempre dado que tienen mucho más tiempo libre que yo y ya han olido sangre.
Aún no sé como voy a abordar la situación, pero quiero que tengáis conocimiento de ella. También, tened claro que este tema solo le interesa y/o afecta a un grupo de 20 personas: los dos de renegados, quince hardusers entre los que están los vigilantes de las esencias, el que quiere comprar Menéame y los que están con las palomitas, y los admins.

El próximo 3 y 4 de octubre tienes una cita imprescindible con la ciencia en Bergara. Ciencia Jot Down regresa para recordar que el conocimiento no solo ilumina, sino que también crea comunidad, historia y futuro. El escenario no podría ser más simbólico: la villa donde los hermanos Delhuyar aislaron el wolframio en 1783 y lo entregaron al mundo. Allí mismo, en el Laboratorium Chemicum del Real Seminario Patriótico, nació una de las grandes gestas científicas de la Ilustración europea. Hoy, casi dos siglos y medio después, volveremos a reunirnos en ese mismo espíritu para hablar de metales estratégicos, historia, literatura, arte y hasta cómics científicos.
El encargado de guiar este viaje será Enrique F. Borja (Cuentos Cuánticos), divulgador con un don especial para conducir un programa con frescura, humor y rigor. Y no estará solo: la matemática sevillana Clara Grima, una de las grandes estrellas de la divulgación científica, presentará su nuevo libro Con algoritmos y a lo loco con la misma energía con la que ha convertido a los escutoides en celebridades geométricas. Su defensa apasionada de los algoritmos, esos procedimientos que sostienen tanto a la vida cotidiana como a las tecnologías más sofisticadas, promete ser uno de los momentos más esperados del encuentro.
La primera jornada del viernes 3 de octubre comienza con un regreso al origen: Pascual Román Polo nos desvelará cómo se gestó el aislamiento del wolframio en Bergara y por qué ese hallazgo sigue siendo hoy un punto de referencia geopolítico. Su conferencia Wolframio: del espionaje científico-tecnológico a su proyección internacional nos recordará que la ciencia nunca ocurre en el vacío: está atravesada por intereses, rivalidades y, en ocasiones, guerras secretas. Después, Inés Pellón nos conducirá a la semilla misma de la innovación: el Laboratorium Chemicum. De ahí partiremos a comprender cómo Bergara, un pueblo de Gipuzkoa, llegó a ser un Silicon Valley del siglo XVIII.
El viaje continúa con Oskar González-Mendia, más conocido en redes como KimikArte, que nos hablará del wolframio en la tabla periódica tomando como hilo conductor las memorias de Oliver Sacks. Una manera de tender puentes entre ciencia, literatura y memoria personal. Y si de memoria histórica hablamos, el físico Rosario Raro se adentrará en la estación de Canfranc durante la Segunda Guerra Mundial, escenario de contrabando, espionaje y estrategias geopolíticas en torno al wolframio. A su relato se sumará el científico Juan José Gómez Cadenas, cuyo experimento bajo una de las montañas de Canfranc es la clave para entender el universo. Cierra el día Juan Manuel García-Ruiz, una autoridad mundial en cristalografía, que nos hablará de tierras raras y cristalización, un tema que conecta el laboratorio con el origen mismo de la vida y con la exploración de otros planetas.
El sábado 4 de octubre arranca con Enrique Ascasíbar, experto en física de plasmas, quien mostrará cómo el wolframio será clave en la energía del futuro gracias a su capacidad para soportar las condiciones extremas de los reactores de fusión. Después llegará el turno de Clara Grima, que nos recordará con humor y pasión por qué los algoritmos no son monstruos sino herramientas que nos han traído hasta aquí. A continuación, Francisco Javier Tapiador nos hablará de la sorprendente relación entre el clima y las tierras raras, elementos esenciales para validar modelos meteorológicos y climáticos, demostrando que la ciencia de lo diminuto impacta en la escala planetaria.
La parte más creativa llegará con Un destello azul, el cómic nacido de la colaboración entre Gómez Cadenas y la historietista Panchulei. Ciencia, dibujo y narrativa se funden en un relato sobre neutrinos, rarezas nucleares y también sobre la amistad, el amor y la familia. Como broche final, se celebrará la entrega de premios de los concursos de ilustración, fotografía, narrativa y ensayo, que dan voz a nuevas miradas y a la participación activa del público.
Este año, Ciencia Jot Down incorpora además dos elementos que lo hacen aún más especial. Por un lado, la FILA cero, por si además de asistir al evento quieres compartir comidas y cenas con los ponentes. Por otro, la visita a la iglesia de San Pedro de Ariznoa, un edificio barroco que conecta la historia espiritual de Bergara con su legado ilustrado y científico. Será un recordatorio de que la ciencia también se inscribe en los espacios de la memoria colectiva.
Ciencia Jot Down no es solo un programa de conferencias: es un punto de encuentro para quienes quieren mirar el mundo con curiosidad. Reúne a químicos, físicos, matemáticos, escritores y artistas, pero sobre todo convoca a un público que entiende que la ciencia es parte de nuestra cultura, tanto como la música, la literatura o el arte. Por eso, acudir a Bergara el primer fin de semana de octubre es una forma de celebrar que el conocimiento nos pertenece a todos.
Las plazas son limitadas. Así que guarda ya las fechas: 3 y 4 de octubre, Bergara. Porque pocas veces se tiene la oportunidad de asistir a un evento donde se habla de espionaje en el siglo XVIII, guerras secretas en el XX, algoritmos en el XXI y posibles orígenes de vida en otros planetas. Ciencia Jot Down es, en definitiva, una invitación a ampliar horizontes y a compartir dos días intensos de preguntas, descubrimientos y conversaciones que se recordarán mucho tiempo después de salir del auditorio.
Ciencia Jot Down es un evento patrocinado por el Donostia International Physics Center (DIPC), el Laboratorio Subterráneo de Canfranc (LSC), el Museo Laboratorium de Bergara, con la colaboración de la Universidad de Sevilla, Jot Down, la Revista Mercurio y Menéame.


La Razón ha publicado un artículo sobre el gasto en mantenimiento ferroviario donde se asegura que 637,7 millones de euros de 2024 equivalen, deflactados, a 468,7 millones de euros de 2015. Pero el cálculo lo han realizado rematadamente mal porque lo que han hecho es descontar un 26,5%, que indican que es la inflación acumulada entre esos dos años, a la cantidad de 637,7 (637,7*0,735=468,7%). El cálculo correcto es averiguar que cantidad de 2015 da lugar a 637,7 de 2024 tras un incremento del 26,5%. Lo veamos de forma más clara con el siguiente esquema:

Realizando el cálculo de forma correcta, los 637,7 millones de euros de 2024 equivalen a 504,1 millones de euros de 2015.
En realidad es el mismo error de los que piensan que para anular un incremento porcentual hay que realizar un descuento del mismo porcentaje (que muchas campañas publicitarias del Día sin IVA tienen bastante culpa de este error).
Pero aún veo un problema adicional en el cálculo del valor deflactado, y es el dato de inflación acumulada entre 2015 y 2024, que ellos indican que es un 26,5%, pero el INE da un dato del 24,4%.

menéame