La imagen es brutal por su simplicidad: un soldado, un mazo, una estatua de Jesús. En un conflicto donde las cifras y los mapas suelen anestesiar al público, los símbolos vuelven a perforar la indiferencia. La reacción institucional fue inmediata. Gideon Saar pidió disculpas públicamente y describió el acto como “grave y vergonzoso”, señalando que confía en que se impondrán medidas estrictas contra el responsable.
|
etiquetas: israel , netanyahu , guerra
Lo que tienen que pedir perdón y ser juzgados los sionistas es por el dolor, asesinatos y genocidio cometido.