Esta fotografía no es IA. Es el Michael Jordan de los delfines elevándose unos 15 pies (5 metros) en el aire frente a las costas del Pacífico de la isla de Maui.
¿Y nadie ha pensado que puede ser el primer ensayo delfiniano para iniciar su propia conquista del espacio y largarse del planeta antes de que los océanos se conviertan en una sopa de metales pesados, nitratos a cascoporro y radiación extrema?
"Hasta luego y gracias por el pescado", se le oyó decir.