Hace 12 años | Por krause a rafaelmagdalena.com
Publicado hace 12 años por krause a rafaelmagdalena.com

Vivimos en una sociedad mojigata, descafeinada y que ha perdido totalmente el contacto con la realidad. Tantos ministerios de igualdaz, tanta violencia de “género”, tanta solidaridad y tanta tele, como a don Quijote, nos ha secado el el cerebro, de manera que vinimos a perder el juicio. No hay que dejar muy claro que estoy hasta los cojones de este mundo y, mucho más concreta y acerbamente, de este país mezquino en el que todos aplaudimos a los reyes desnudos. Pero ahora tengo un hijo (y una hija) al que estoy empezando a educar...

Comentarios

floritruco

#3 Vaya, qué sorprendente. A lo mejor es una persona que lleva la procesión por dentro y trata de mostrar otra imagen, o igual el día que escribió ese texto lo tenía cruzado. El caso es que su discurso es muy pesimista, agresivo, a ratos maleducado y expresa una visión de la humanidad digna de Shopenhauer por lo menos. Los valores en los que dice que quiere educar a sus hijos realmente son para echarse a temblar. Los copio: "Justicia, equidad, severidad, honradez, egoísmo y supervivencia." Parecen más propios de algún coronel de épocas pretéritas que de un jovial profesor. Y ni eso, puesto que aquél nunca predicaría el egoísmo sino la generosidad.

El escrito acaba con esta otra línea demoledora: "Así que me limpio el culo con los valores actuales. Voy a intentar que mi hijo sea bueno con los buenos, malo con los malos y que aprenda a distinguirlos.", frase que suscribiría el más chungo de los antidisturbios.

Por último acaba su lección-vómito sobre eticidad con un "Los comentarios están cerrados." que cierra la puerta a cualquier tipo de diálogo.

Lo dicho, sería un mal día o una mala racha. Ojalá se le pase.

floritruco

El autor del artículo da mucha pena. Se le ve una persona que le ha ido muy mal en la vida, lleno de miedos, complejos y resentimientos.

k
autor
editado

#2 todo lo contrario
fue profesor (de universidad) mio y he encontrado su blog de casualidad y, pese lo que escribe, es un hombre que derrocha simpatía y buen hacer.
Hace 4 años que me dio clase y siempre que nos cruzamos con él (yo o cualquiera de mi promoción) nos saluda muy efusivamente y recuerda incluso el nombre.
Siempre está con una sonrisa en la boca; es tu hombre muy peculiar.

D

Sobre todo en valores inmobiliarios para evitar que caigan uno tras de otro en la burbuja cuales Lemmings