La lactancia materna no solo aporta beneficios inmediatos para el bebé, sino que también podría tener un impacto duradero en la salud mental de las madres. Así lo sugiere un estudio observacional realizado por la University College de Dublin (Irlanda) y publicado en la revista científica BMJ Open, que ha seguido durante una década a un grupo de mujeres para analizar la relación entre la lactancia y el riesgo de depresión y ansiedad en la vida adulta.