He leído "Los hijos de los boomers" el libro de Estefanía Molina y este es el análisis

El politologo Juanjo Dominguez analiza el libro de la periodista Estefanía Molina: Sintaxis y léxico de una bachiller mediocre. Mucha leche y poco café. Pero vayamos al contenido de su tesis mediante un hilo. Empecemos por el núcleo: “Los hijos de los boomers” propone que toda fricción generacional actual se reduce a una lucha entre “boomers” y “millennials/Gen Z”. Eso no es un análisis sociológico, es una simplificación maniquea.

La falacia central es pensar que generaciones son bloques monolíticos de pensamiento. La realidad es que la variación interna dentro de cada generación supera largamente la variación entre generaciones. No se puede analizar política o economía con reduccionismos de etiqueta.

El libro usa anécdotas y ejemplos pintorescos como si fueran evidencia empírica. Eso no es ciencia social; es narrativa sesgada. Un argumento sólido requiere datos representativos, no “anécdotas que confirman prejuicios”. Se insiste en que la crisis económica actual es culpa exclusiva de los boomers. Esto ignora factores estructurales globales como la financiarización, la automatización, políticas monetarias, caída de la productividad y choque de demografía en varios países.

El texto tiende a construir enemigos ficticios (“boomers privilegiados vs. jóvenes oprimidos”), cuando la realidad es más compleja: hay boomers con dificultades económicas, y millennials con posiciones de poder.

El problema de fondo no es generacional, es estructural: mercados laborales rígidos, precariedad de empleo, políticas fiscales regresivas, vivienda inaccesible, deuda estudiantil… nada de esto se resuelve con etiquetas generacionales.

La tesis principal confunde correlación con causalidad. Puede haber coincidencia temporal entre crisis económica y envejecimiento demográfico, pero no hay demostración causal de que una generación “oprima” a otra por definición.

Desde la metodología, el libro cae en sesgo de confirmación: selecciona casos que avalan la narrativa y omite datos que la contradicen. Eso no es análisis crítico, es justificación de opinión personal.

En resumen: afirmar que conflictos sociales, económicos y políticos son producto de un choque entre generaciones es un reduccionismo que evita enfrentar las verdaderas causas estructurales. No es sociología rigurosa: es entretenimiento simplista.

Si quieres entender la brecha intergeneracional de forma seria, mirar estadísticas, historia económica y estructura del mercado laboral ofrece mucho más que el relato “boomers contra el resto”.

Intuyo que @EstefMolina_ ha tenido una infancia muy infeliz viviendo con muchas estrecheces en una casa cuartel de la Guardia Civil y, por alguna razón que supongo, ahora, le sale la rabia de los conversos que se consideraban "pura clase media".

Fuente: x.com/juanjodom/status/2023306876478488605