#18 Que va, la gente hace tiempo que tiene un cerebro lavable y reversible. Las décadas finales de siglo XX, supusieron el inicio del fin de las ideologías. De las adhesiones inquebrantables a una idea. La sociedad actual anímicamente se alimenta de estímulos continuos y efímeros. Durante un tiempo les motiva una cosa y al cabo de poco la abandonan por otra. Muchos de los que votaron a Podemos en realidad votaban al personaje Pablo Iglesias, Ahora votan a vox. Y luego pueden que voten en masa a Rufian, que es tremendamente mediatico con ese toque populista, imprescindible hoy en día para ganar votos.
#18 Si fuéramos listos habríamos encontrado formas de boicotear ese lavado de cerebro, o incluso usarlo a favor de una mejora. Que no hayamos podido (o incluso querido!) hacerlo es muy significativo.
#18 Si lo se, pero que esos trucos funcionen o dejen de funcionar, depende en gran medida de que el receptor se deje engañar. Y como digo, antes, era difícil tener información, ahora lo difícil es saber filtrar la, pero esta ahí.
#18 Verás pedazo de nacionalista xenófobo, los impuesto que pagamos no son nuestros, son de todo el país. Van también a regiones que aportan menos y precisamente por eso, porque no se ha dinamizado la economía en esos territorios como sí se apostó históricamente por hacerlos con otro con el dinero de todos los españoles.
Pero es perfecto, has descrito a la perfección la conciencia de apropiación de lo público que tiene el nacionalismo.
#18 Madrid no tiene competencias de inmigracion como Cataluña si tendra. Que no digo que las fuera usar porque Ayuso es de fronteras abiertas pero por si no te habias dado cuenta
#18 Jaja PSOE cultos. Muy buena. Supongo que con cultura te refieres a que las hijas de ZP conocen muy bien cómo hacer negocios con Venezuela, gestionándolo desde Rep Dom con una empresa panameña.
#18 Nada, porque sigue siendo un frutero. Pero para saber la opinión de un servidor, de una máquina de generación de texto coherente, ya lo puedo hacer yo.
#18 Yo creo que confundes una crítica al colonialismo y al control de las instituciones que favorecen al sionismo genocida, con limitarse a decir lo poco israelíes que son unas personas concretas por su lugar de nacimiento.