El RMS Laconia era un transatlántico botado en 1921 que fue requisado por la Royal Navy al principio de la Segunda Guerra Mundial. El 8 de septiembre de 1942 partió de Ciudad del Cabo con rumbo a Freetown, en Sierra Leona; transportaba a 1800 prisioneros de guerra italianos entre el total de sus 2732 ocupantes.
El 12 de septiembre de 1942 fue hundido por el sumergible alemán U-156 frente a la costa de África Occidental. El comandante del U-156 intentó rescatar a los supervivientes, izó la bandera de la cruz roja y avisó por canales de radio abierta, incluso a los aliados, de su posición, de que estaba haciendo operaciones de rescate y de que no dispararía a ningún barco aliado que ayudase con el rescate.
Se incorporaron al rescate más sumergibles alemanes, hasta un total de cuatro y una fragata francesa. Comenzaron a transportar a los supervivientes y se cuenta que hasta metieron a 200 dentro del propio sumergible, que eran minúsculos en esa época; su tripulación era de menos de 60.
Los ingleses no se tomaron el mensaje en serio, pero se lo pasaron dos días más tarde a los americanos, los cuales movilizaron un B-24. Cuando el bombardero norteamericano vio el pabellón de la cruz roja y recibió un mensaje en código Morse en inglés explicando la situación se alejó, pero tras contactar con su base y recibir órdenes de hundir el submarino dio la vuelta y lanzó sus bombas. El U-156 se sumergió para huir y algunos de los supervivientes en los botes salvavidas murieron a causa de las bombas. Los tripulantes del B-24 ganaron medallas por tal acción, ya que pensaban erróneamente que habían hundido al U-156.
Tras este extraño incidente, del que incluso se han hecho películas y series, Karl Dönitz dio la Orden N.º 154, según la cual (entre otras cosas) estaba prohibido intentar el rescate de los supervivientes. Se le intentó juzgar por este crimen de guerra en los Juicios de Núremberg, aunque finalmente se desestimaron los cargos cuando el tribunal escuchó la historia del Laconia y además se descubrió que los norteamericanos habían hecho exactamente lo mismo.
Se hicieron leyes para evitar que algo así volviera a pasar, por ejemplo, el Convenio Internacional sobre Búsqueda y Salvamento Marítimo (SAR, 1979) obligan a cualquier barco, incluidos los militares, a prestar auxilio a personas en peligro en el mar y el II Convenio de Ginebra de 1949 establecen la obligación de recoger a los náufragos, heridos y enfermos tras un combate naval, independientemente de su nacionalidad.
Hace dos días fue hundida la IRIS Dena, una fragata iraní desarmada que había sido invitada por la India a participar en un desfile militar y llevaba a bordo una banda de música de 30 personas, con un total de 200 tripulantes.
Norteamérica no le ha declarado la guerra a Irán, pero eso no ha impedido que un submarino norteamericano en aguas internacionales hiciera esto:
x.com/DeptofWar/status/2029193757162139762
Tras matar a la mitad de la tripulación con un torpedo, simplemente se retiraron. Los apenas 100 supervivientes que quedaron tuvieron que ser rescatados por la armada de Sri Lanka.
Supongo que la explicación razonable es que otro B-24 puso en peligro al submarino nuclear, ¿no? De no ser así, en ese caso... ¿alguien tiene el teléfono del tribunal penal internacional? Es para contarles una cosilla.
SRAD