Hay mentiras que no deberían pasar del bar, del grupo de WhatsApp o del delirio de quien necesita creerlas para no mirar de frente una matanza. Y luego está lo de ABC: coger una de esas mentiras, vestirla de entrevista y colarla en la prensa nacional como si fuera una versión más de los hechos. Lo que debería hacerles bajar la cabeza es algo bastante más serio. Publicar un titular así sin vergüenza, sin rigor y sin el mínimo respeto por la verdad ni por las víctimas: «Israel y EE.UU. no atacan a civiles, la escuela de niñas la bombardeó Irán».