Para ser más precisos, tal y como informó y documentó en su momento ElPlural.com, hasta nueve miembros de Nuevas Generaciones y del propio Partido Popular madrileño remitieron entonces testimonios grabados, mensajes y otra documentación al Comité de Derechos y Garantías del partido. En ese material describían un conjunto de conductas que incluían amenazas, acoso psicológico continuado, humillaciones públicas, presunto espionaje interno y propuestas de favores sexuales dentro de determinadas estructuras orgánicas.