#1 Usa ha hecho con Venezuela lo que Rusia quería hacer con Ucrania, pero, a diferencia de Rusia, a USA le ha salido bien. Ya no tiene sentido seguir bombardeando, ya pueden poner al pelele que quieran.
Y aquí vamos a ver a los mismos que se rasgaron las vestiduras con el ataque a Ucrania defender la actuación de USA.
Dió igual que Ucrania bombardease a población civil, el euro maidan y todo lo que ocurrió. Pero aquí va a ser justificable por las actas.
Yo en mi caso opino lo mismo que con Ucrania, lo mejor que pueden hacer es aceptar que el abusón gana y así por lo menos no transformará Venezuela en un solar ni se perderá un capital humano que nunca volverá.
Mis condolencias a los Venezolanos, que pasan a ser una colonia estadounidense
#1 No se porque cosas de la vida estoy convencido que defiendes el uso de la fuerza contra una nación soberana, y el derecho de "algunas" a las naciones a tener su patio trasero.
#1 No, cuando digan que no llega para eso habrá muchos que no les importe y otros que digan que recorten impuestos que ya se lo pagan ellos con lo que se ahorran, y otros ya no sé si muchos o pocos síque nos llevaremos las manos a la cabeza.
#1
¿De verdad hay alguien tan jodidamente ingenuo como para pensar que una parte importante de la población no reaccionaría? ¿Que no saldrían milicias, guerrillas, grupos armados y un puto caos aún mayor? ¿Que la gente se quedaría mirando Netflix mientras un país extranjero les pisa el cuello? Vamos, no me jodas.
Incluso muchos de los que odian a su propio gobierno verían una invasión extranjera como una línea roja clarísima. Una cosa es criticar a los tuyos y otra muy distinta es que venga un gilipollas de fuera a creerse el salvador y a repartir bombas. Eso suele unir a la gente contra el invasor, no a favor de él. Latinoamérica ya ha vivido esta mierda demasiadas veces como para no saber cómo acaba: gobiernos débiles que, gracias a la agresión externa, se vuelven más fuertes y duran décadas.
Y lo de vender una invasión como algo “quirúrgico”, limpio y controlado es una fantasía de despacho digna de imbéciles. Eso no trae democracia ni hostias: trae caos, guerra larga, muertos civiles a paladas y un país hecho polvo durante generaciones. Y como siempre, los que pagan el precio no son los listillos que aplauden desde lejos, sino la población de a pie.