¿Podemos parar el odio en las redes sociales? Es una pregunta que me hago a menudo y que se ha convertido en una causa para intentar analizar y encontrar soluciones. En este sentido, esta semana el presidente del gobierno español Pedro Sánchez (
#perrosanxe para los amigos y los ultras) ha anunciado el lanzamiento de HODIO, una plataforma para monitorizar el discurso tóxico en redes sociales. La iniciativa del Gobierno es políticamente ambiciosa, pero enfrenta retos metodológicos, tecnológicos y estructurales que condicionarán su credibilidad.
Si no apaga el altavoz, se le mete un tortazo a tiempo para que deje de decir tonterias, se le cortan los fondos de los empresarios de derechas que lo patrocinan, se le cuelga de los pies o se suicida en un bunker, se extiende junto con las guerras que provoca
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Que viene a ser lo mismo que en el futbol, no se puede parar el odio si resulta que unos quieren ante todo odiar al mandril, otros al farsa y otros a ambos.
Si se podría ver los algoritmos, bots e identificar a empresas/asociaciones que usan ese odio como herramienta política, y ver si hacen delitos de odio de forma preparada y coordinada, eso si se podría hacer.