Cuando un vaso se cae al suelo y se rompe en decenas de pedazos, el resultado parece caótico e impredecible. Sin embargo, si uno se detiene a observar con atención, descubre algo sorprendente: los fragmentos no tienen tamaños al azar. Siempre aparecen muchos trozos pequeños, menos medianos y muy pocos grandes, siguiendo un patrón que se repite una y otra vez en situaciones muy distintas. Este mismo tipo de reparto de tamaños aparece cuando se rompe una barra de vidrio, cuando una plato de cerámica se estrella contra el suelo, (...)
|
etiquetas: caos en la fragmentación , patrones , villermaux
Seguía una patrona, zapatilla en mano, para hacerme consciente de mi torpeza.