Quizá la cuestión no sea si sobran ciclistas o coches. Quizá la pregunta correcta sea si estamos preparados, como sociedad, para convivir en un mismo espacio.
En mi opinión, claramente en una carretera donde se puede circular a 50km/h, incluso a 80-100km/h en muchos casos, no pueden circular juntos bicicletas y vehículos a motor. Quizá con arcenes anchos o carriles bici.
O el asco que dan los patinetes y sus usuarios, es porque estamos hasta los huevos de verlos hacer maniobras raras como cruzarse de carril a lo loco, ir adelantando pegados a los coches, o incorporarse a la calzada de forma imprudente.
#3 entonces, la solucion es facil. En esas carreteras, eliminar de la ecuación al elemento más peligroso, el que causa muertes. O sea, coches y camiones. Y dejar al que no causa muertes, o sea, bicis y peatones
El problema entre ciclistas y conductores es bastante sencillo: al volante, uno se siente invencible, como si llevara una armadura medieval con aire acondicionado. Entonces ve al ciclista ,esa criatura frágil, casi decorativa, y piensa que puede intimidarlo sin consecuencias. Curiosamente, esa valentía desaparece cuando delante hay un camión. Ahí, de repente, florece el respeto, la prudencia… y hasta la paciencia.
La solución, por supuesto, es evidente: ciclistas armados. Nada exagerado, lo justo para equilibrar la balanza. Verías qué rápido cambian las dinámicas: menos bocinazos histéricos, menos adelantamientos imposibles y, milagrosamente, más conductores redescubriendo el noble arte de pensar dos veces antes de hacer el ridículo.
Soy usuario de coche y bici de carretera en una zona donde hay mucho ciclismo de Catalunya.
El problema no son ni los coche ni las bicis, el problema son los imbéciles que se compran un vehículo, sea coche, bici, moto, avión o patines.
La gente no se vuelve mejor o peor por ir en bici o coche, el que es gilipollas lo será siempre independientemente del vehículo que conduzca.
En mi opinión, claramente en una carretera donde se puede circular a 50km/h, incluso a 80-100km/h en muchos casos, no pueden circular juntos bicicletas y vehículos a motor. Quizá con arcenes anchos o carriles bici.
O el asco que dan los patinetes y sus usuarios, es porque estamos hasta los huevos de verlos hacer maniobras raras como cruzarse de carril a lo loco, ir adelantando pegados a los coches, o incorporarse a la calzada de forma imprudente.
La solución, por supuesto, es evidente: ciclistas armados. Nada exagerado, lo justo para equilibrar la balanza. Verías qué rápido cambian las dinámicas: menos bocinazos histéricos, menos adelantamientos imposibles y, milagrosamente, más conductores redescubriendo el noble arte de pensar dos veces antes de hacer el ridículo.
El problema no son ni los coche ni las bicis, el problema son los imbéciles que se compran un vehículo, sea coche, bici, moto, avión o patines.
La gente no se vuelve mejor o peor por ir en bici o coche, el que es gilipollas lo será siempre independientemente del vehículo que conduzca.