Para Bal, aquel fue el gran error que terminó por condenar a Cs a la irrelevancia. "Esta deriva derechoide se consolida con Rivera porque cree, como todos los partidos nuevos, que va a poder dar el sorpasso al PP, lo cual es inviable". Pero aquel no fue el único: "Otro error fue darle al PP todo el poder autonómico", admite. "Nosotros creamos a Isabel Díaz-Ayuso", se lamenta, desde la perspectiva de los años. "Tendríamos que haber pactado con Ángel Gabilondo".