Hará unos 10 años, yo era feliz fuera de los juzgados y me dedicaba a hacer mi tesis doctoral, que podéis ver aquí fseneca.es/cms/sites/default/files/Tesis (José Mateos Martínez).pdf La tesis iba sobre el neoconstitucionalismo, un fenómeno jurídico representado por las nuevas constituciones surgidas tras la caída del nazismo, cuyo denominador común era establecer una serie de derechos y principios básicos que el legislador debería respetar al elaborar las leyes, sin que su contenido pudiese nunca contradecirlos. El motivo era claro: Europa había descubierto que si se daba carta blanca al poder político para crear el Derecho sin límites en cuanto a su contenido, el sistema democrático podía venirse abajo, pues el legislador podía aprovechar su poder obtenido democráticamente para demoler los pilares de la democracia (libertades individuales, derechos políticos...) e imponer una tiranía como la de Hitler.
A la vez, se establecían los tribunales constitucionales, cuya misión era anular aquellas normas que violasen estos derechos y principios de supremo valor. Y se daba también un cierto protagonismo al juez ordinario (los jueces y magistrados que integran el Poder Judicial) para interpretar las leyes conforme a esos principios y derechos, dándoles el sentido más acorde con ellos. Si estos jueces ordinarios percibían que el texto de la ley chocaba de forma frontal con la Constitución y resultaba imposible darle una interpretación respetuosa con la Carta Magna, debían elevar una cuestión de constitucionalidad al Tribunal Constitucional para que decidiese si la ley debía anularse.
Pues bien, la principal crítica que se hacía al neoconstitucionalismo era el excesivo poder que daba a los jueces, permitiéndoles que, sin haber sido elegidos por los ciudadanos, tumbasen normas aprobadas por representantes que sí tenían legitimidad democrática. La experiencia del nazismo era un buen argumento para enfrentar estas críticas, pero hacía falta algo más. Y ese algo era el prestigio judicial, nacido tanto de la independencia de los jueces como del rigor y razonabilidad de sus sentencias. El juez no ha sido elegido por los ciudadanos, pero posee la imparcialidad y el conocimiento suficientes para corregir los desmanes de aquellos representantes políticos que, siendo conscientes de que deben respetar normas superiores al legislar, se niegan a hacerlo por sus sucios intereses, aprobando por ejemplo la famosa Ley Corcuera, que vulneraba el derecho fundamental a la inviolabilidad del domicilio de los españoles.
Por tanto, la confianza en los jueces no es un dogma de fe, sino que nace de dos premisas:
-Independencia. El juez no se debe a ningún poder político o económico. Para garantizarla, es clave asegurar que su elección sea limpia y no dependa de los políticos, precisándose además que se establezca un baremo de méritos absolutamente riguroso, que solamente permita optar a la elección a los jueces más capaces. Europa lleva lustros pidiendo a España en los sucesivos informes GRECO que el órgano de gobierno de los jueces (Consejo General del Poder Judicial) sea elegido, al menos en su mitad, por los propios jueces y no por los políticos. Nótese que ese Consejo es quien nombra a los altos magistrados (Tribunal Supremo...) y todos sus integrantes son hoy nombrados por el poder político. Del mismo modo, los informes GRECO han denunciado la ausencia de un baremo serio que rija la elección de los altos magistrados y asegure su máxima capacidad, de modo que actualmente el Consejo General del Poder Judicial tiene una gran libertad para nombrar a los altos magistrados pese a que su prestigio profesional no sea el más idóneo y haya candidatos mucho más capaces aunque menos queridos por los políticos. A día de hoy, España sigue ignorando esas recomendaciones y la politización del Poder Judicial es clara.
-Razonabilidad de sus decisiones. A diferencia de lo que algunos dicen, el Derecho no es una ciencia oculta, sino que entronca con el sentido común. Algunas cuestiones jurídicas son muy complejas, pero otras pueden ser comprendidas por cualquiera. Por ejemplo, es fácil entender que si una cláusula de un contrato civil es nula de pleno Derecho, todos sus efectos desde el momento de la firma deberán verse anulados. El Tribunal Supremo (elegido por el Consejo General del Poder Judicial, elegido a su vez por el poder político) contradijo esta obviedad y dispuso que el dinero de las cláusulas suelo sólo debía devolverse desde 2013. El tema llegó a Europa y unos jueces imparciales tumbaron su criterio, obligando a los bancos a devolver el dinero desde el primer día de la firma del contrato hipotecario. Como no aprendemos, ahora sufrimos el mismo problema con el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados.
Cuando la independencia de un tribunal y la razonabilidad de sus decisiones quedan en entredicho, no es difícil creer que esas decisiones poco razonables tienen relación directa con su "presunta" falta de independencia. Y, a diferencia de lo que creen los viejos partidos, no basta con repetir el mantra de que los jueces son infalibles y hay que venerar sus sentencias independientemente de su contenido. Los dogmas de fe servían en el siglo XVII, pero ya no. Y si la gente pierde la fe en el sistema de forma masiva, podemos vernos en la misma tesitura que precedió al ascenso de Hitler en los años 30 del siglo pasado. Ojalá podamos regenerar el sistema antes de que sea tarde.
Como para muchos otros early millennials, Podemos fue un soplo de aire fresco. Eran contracultura, hablaban nuestro idioma, decían querer dinamitar el sistema y darle la vuelta al país.
Si en algo estaba de acuerdo todo el mundo, incluidos sus objetores, era en la altura intelectual de sus dirigentes. Pero de ese fuego solo quedan los escombros. Hoy, los mismos millennials, peinando canas, observamos con morbosa fascinación cómo el Principio de Peter ha conseguido de forma implacable lo que ni el lawfare pudo.
Todo el mundo lo conoce, al menos de forma empírica. En palabras de Laurence J. Peter:
“En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia: la nata sube hasta cortarse”.
Los datos no mienten: los votos de Podemos tienden a cero. Pronto no habrá sillón ni para Irene. Qué diferente es esto de aquellos inicios, donde la mezcla entre experiencia y juventud moldeó la identidad primaria del partido. Expertos en framing político desarrollaron el famoso eslógan de la casta que tan alto los aupó.
Pero después de purgas y luchas intestinas solo quedan aquellos que ascendieron hasta su nivel de incompetencia. Incapaces de afrontar la realidad siempre cambiante, permanecen en el marco de las ideologías identitarias que ya nadie compra. El feminismo ya no vende. Ni el “elle” ni "les niñes". Con el runrún de la guerra con Rusia, el estado del bienestar tiritando, los sueldos congelados desde hace años y la vivienda por las nubes, es comprensible que la gente se preocupe más por espacios para vivir que por los puntos violeta.
Como dije en otro artículo, la izquierda debe centrarse en las cuestiones materiales, en la base de la pirámide de Maslow. Debe simplificar su discurso igual que lo hace la derecha. Dinero y calidad de vida es lo único que desea la gente; salvar el mundo y representar a las minorías viene después. Esta vuelta a los origenes funcionó de maravilla en la campaña de Mamdani.
Pensaba que Podemos sabria adaptarse, una organización mas joven y pequeña deberia tener margen de maniobra. Pero de Podemos solo queda el nombre.
El framing de los “escuadristas” no ha cuajado, la batalla por el relato ya no interesa. las dirigentes de Podemos, aupadas por Peter viven en una cámara de eco, hablando en lenguaje inclusivo para una parroquia cada vez más exigua. Unas seis mil personas como se ha visto en las elecciones Aragonesas. Se aseguraron de que no hubiese voces críticas que les hicieran mansplanning. Como dice el dicho: "Sí señor, dijo el burro".
En el extremo opuesto Vox impera. Esto muestra la disonancia cognitiva de esta izquierda indefinida. Es evidente que cada vez a más gente le da igual si se tilda a Vox de fascista o falangista. Solo escuchan “seguridad” y “dinero”. Solo con eso les sobra y les basta. La batalla cultural está perdida.
Al final, el Principio de Peter y la Ley de Hierro de la Oligarquía se han impuesto allí donde las cloacas del Estado no pudieron. La organización se volvió un fin en sí misma, priorizando la supervivencia de su élite sobre la utilidad de su mensaje. Triste final para quienes soñaban con asaltar los cielos.
Este artículo ha sido generado integramente por una inteligencia natural
Ayer por la tarde me enteré de la caída generalizada de varias redes sociales, tras comunicármelo una paciente que había acudido al servicio de urgencias.
En un principio, no llegué a entender que el motivo por el cual había decidido ir al hospital, estaba relacionado con esta incidencia.
Ella refería opresión torácica, palpitaciones, nerviosismo y sudoración profusa.
La exploración era normal, ECG con ritmo sinusal a 138 lpm, sin otras alteraciones. TA 140/80.
Tras preguntarle qué había pasado, me relató que se encontraba sola en su domicilio, cuando se percató de que había algunas aplicaciones que no estaban funcionando.
Al parecer, realizó varias llamadas a amigos y conocidos, los cuales le confirmaron que se había producido una caída a nivel mundial de Facebook, Instagram y también de Whatsapp.
Uno de ellos (entiendo que de manera irónica) le dijo que "seguro que algo muy grave está pasando", y desde ese instante empezó a notarse muy nerviosa.
El cuadro de ansiedad fue en aumento durante el transcurso de la tarde, hasta que comenzó a encontrarse mal y solicitó que la llevasen al hospital.
Tal y como es preceptivo en estos casos, le pregunté si había tomado algo que pudiese haber alterado su estado, pero negó el consumo de tóxicos.
Me costaba un poco creer que todo estuviese relacionado con una incidencia en 3 aplicaciones, pero lo cierto es que la paciente no tenía antecedentes previos, no estaba a tratamiento y su estado general era bueno.
Llegados a este punto, mis sospechas se centraron en algún tipo de problema personal, como discusiones con la pareja (algo bastante habitual) una crisis en el trabajo, o algo por el estilo.
Nada de nada.
Tengo que decir que he visto con anterioridad muchos otros cuadros de ansiedad relacionados con situaciones bastante inverosímiles, como el de una persona que hizo una apuesta importante en un partido de fútbol, u otro que relaté aquí mismo relacionado con un chico joven que estaba jugando con la Play.
Nunca antes había visto a alguien debutar con esta patología a consecuencia de una caída en el servidor de varias redes sociales.
Desde entonces, llevo dándole algunas vueltas a este asunto, y creo que puedo entender el porqué estas situaciones llegan a producirse.
En primer lugar, hay mucha gente que se encuentra especialmente alterada, aunque ellos no lo noten y juren y perjuren que están perfectamente.
La pandemia, la situación política, social, económica, laboral, es prácticamente imposible que no te afecten de alguna manera.
La "serie de catastróficas desdichas" que vivimos, al final crean una tendencia negativa a partir de la cual uno ya no sabe si esperar el apocalipsis zombie, o la invasión extraterrestre.
No soy experta en el tema, pero es bastante probable que las redes sociales estén jugando un papel normalizador para muchos.
El poder ver que la gente está bien, que se siguen haciendo bromas, vídeos con bailecitos, es tranquilizador en estos momentos.
Por otro lado, también está la tranquilidad que supone el contacto rápido y directo con los amigos y familiares, a un simple golpe de whatsapp, lo que sin duda otorga un plus de seguridad y por ello también de confianza.
Supongo que a partir de ahora vamos a tener que ir acostumbrándonos a atender casos similares, y cada vez en gente más joven.
Personalmente, creo que en lo que se refiere a la influencia de las redes sociales sobre la población, no va a haber una vuelta atrás, por lo que entiendo que no estaría de más ir pensando en la manera de educar a los niños cuanto antes para que sepan hacer un buen uso de ellas.
De hecho, yo soy el mejor ejemplo: ¿Qué hago aquí contando esto, busco reconocimiento, que me den muchos "me gusta", o exponerme a que me critiquen por ello?.
¿Llegará a existir en algún momento la enfermedad o síndrome del meneante (esto dicho así suena un poco raro), la del twittero, la del tiktokero?.
Pues probablemente y parafraseando a la niña de Poltergeist: "Ya están aquiiiiiiiiiiii...".
Próximamente declaro contra Deliveroo en calidad de “Tercero interesado”. La verdad es que nunca llegué a denunciar, siempre me ha dado bastante repelús el papeleo, y todavía sigo huyendo de él. Pero eso, la fiscalía ha creído oportuna mi declaración y allá voy con más ganas que ideas😊
Me metí en Deliveroo hace como dos años. Lo hice sin que me importasen las condiciones: se trataba de trabajar con tu bici. Siempre he dicho que este trabajo es algo así como el Pokemon Go de las bicis: “Tarán” suena tu móvil y entra un pedido, ¿aceptas brodel? “Do you wanna have a nice trip to the centah from Vallecas and then go back, for only 4€*?” Si, el asterisco tiene el mismo tamaño que Australia, podría ser considerado satélite.
Entras, no te dan nada de material, salvo una mochila enorrrme que has de cargar, para la cual has de pagar un depósito de 60 pavos: se te quitarán cuando cobres el primer mes. Ni bici (no saben que bici llevas, se la suda: he visto chavales con BMX ) ni casco, ni un chubasquero pa cuando llueve (con lluvia no hay frenos que valgan!)…
Si pinchas: te jodes, si te caes: te jodes, si te atropellan: Te ponen un abogado… Nah que va.. TE JODES. Estás geolocalizado en todo momento: La aplicación te recomienda el mejor sitio para ir a tu destino, y con esa excusa, los de la centralita saben dónde estás y a dónde te diriges. Si te pierdes, mensaje: Donde coño vas, qué haces. Aunque la gente que trabaja ahí no tenga la culpa, eran gente amable, pero con normas que cumplir. Además, el cliente también te puede seguir desde su móvil, lo que a veces ocasionaba algunas risas.
Y nada, vas to shulo por la city, quemando rueda, tumbando aguja, discutiendo con coches cada dos por tres (al final te hartas cuando sale algún energúmeno con la cara inyectada en sangre dispuesto a destrozarte la tuya. Hay veces que me he pasado con mis venganzas lo reconozco, aunque tengo colegas a los que les han arroyado porque iban muy despacio por una calle de un carril y luego el conductor se ha dado a la fuga…). Eso sí, el estrés nunca te lo quitas, recuerda que eres un estorbo…
Una vez un policía en moto, yendo por la calle Princesa, me dio una buena hostia en la mochila. Me fui a cambiar de carril, y para “avisarme” me dio un hostión y así recolocarme. Me quedé atónito. Me dijo algo así como: “Tú imbécil, ten cuidado, ponte en tu carril. ¡¡¡Y quítate el casco coooño!!!” Se refería al caso de música que llevaba. De vez en cuando me ponía uno, solo uno 😉 Ardí por dentro pensando en destruirle. Se fueron y me puse el casco de la música y con esta bonita canción de Operation Ivy que os comparto: Operation Ivy - Officer Atentos a la letra, es poesía xdd
Pero no todo son lágrimas en este trabajo, reitero que trabajamos con la bici, y para muchos de nosotros es un buen hobby. La gente es más agradecida con las bicicletas. Les llevas la comida con tu esfuerzo y se nota: solían dejar bastante propina para los pocos pedidos que hace un tío con sus piernas. En los restaurantes en Agosto siempre te daban agua, y muchas veces dejaban que te comieses las sobras que había en alguna mesa XD Me encanta la comida mejicana XD
Hablabas con bastantes riders, con los de Glovoo también, te contaban sus batallitas (una vez uno me contó que esa misma mañana había ido a una oficina para que una chica le diese las llaves de su casa y fuese a abrir a su amiga, a la cual había dejado dentro encerrada, la chica le abrió como si fuese Jesucristo, claro).
En Deliveroo las bicis cobran 4€ el pedido, algo menos que las bicis eléctricas y las motos. Luego, recuerda que eres autónomo, tienes que hacer la declaración trimestral, donde tienes que declarar el IVA y el IRPF. Esto, más la cuota de autónomos, es decir, 50€ al mes tarifa reducida para menores de 30 años, pues hacía que el pedido se te quedase en algo menos de 3 euros. Fantástico. Además, has de arreglártelas para hacer tú la declaración, ya que Deliveroo se olvida de esos temas, la respuesta era: ¿Pero si tú eres autónomo, tu sabrás? O sea, era tremendamente evidente su estrategia, y tampoco se escondían. Jugaban con el “Esto es así” con “puedes trabajar de lo que quieras aparte de esto…” y eso, solo te echaban en falta cuando hacías algo mal. Muchos riders al haber pagado la mochila, tapaban la publi de Deliveroo diciendo que ellos son autónomos, que si quieren publicidad que paguen, a mi me parecía de lujo, pero siempre pasé de hacerlo.
Luego, te decían que si querías meter a un amigo y que repartiese contigo: unas horas él otras tú, podías hacerlo. Se metió un amigo. En esas fechas había bonificaciones por número de pedidos al mes. Pero había que seguir los horarios como decían ellos. Nosotros nos lo saltamos e hicimos lo que nos salió del moño. La app funciona igual. No nos pagaron esos pedidos. En total más de 200€. Les inflé a correos, mi colega proponía ir a la oficina y requisar algún que otro Mac ajajajja pero acabamos por desistir. Decidimos pasar a la acción de otra forma, les haríamos un buen escrache, coger pedidos y llevárnoslos a casa, a comérnoslos cooooño. Si lo pensáis, en ese caso solo pierde Deliveroo, al cliente se le envía otro. Los putos Robin Hood de Madrid. Pues nos cerraron la app antes de poder delinquir, fue una pena. Sí. Pero sigo siendo el más gangster, lo juro.
Por último, contar que cuando me contrató una consultora (como no), ya habiendo dejado Deliveroo hace meses. Estos no pudieron porque seguía dado de alta en la SS por Deliveroo. Mira, hasta que me dieron de baja... Dí unas buenas voces en la oficina, me cabree bien. Tenían un buen esbirro, este era el que aguantaba todas las charlas de los corredores y de quien se plantase allí, que solía ser mucha gente, un medio jefecillo, un tío que no le importaba que le escupiesen todos los días por unos euros de más. Que cara de hijo puta tenía ese cabrón. Monté una buena jajajaj estuvo gracioso. Pero estuve de aquí para allá entre la oficina de inspección del trabajo, la SS y Deliveroo… De hecho, estuve en el despacho del director del centro e la SS de Chamartin, con el señor mayor que me atendía, yo pidiéndole por favor que firmase un papel que dijese que se iban a cagar en los pantalones, josdeputas. A lo que el director me respondía con mucha amabilidad y paciencia que no podía hacer eso. Él y el señor que me atendieron fueron muy majetes, de hecho, el que me atendía me llego a decir, que no sabía cómo nosotros los jóvenes no nos levantábamos y salíamos ya a la calle a dar voces. Total, compañero, total. A dar hostias.
Los de las motos te contarán otra historia, supongo. Hacen más pedidos y ganan más. Estuve hablando hace poco con un marroquí que estaba en Glovoo y decía que había dejado su curro de oficina pa salir a repartir con la moto, que se aburría xd y que ganaba sus 2500€. Ahora creo que han ampliado la zona de reparto para las bicis (antes solo era el centro: Norte hasta Bernabeu aprox, Sur hasta Vallecas aprox) y parece bastante matada.
También he visto que hay más chicas riders, y me parece la hostia. Así que no pare, que la bicicleta es la polla, solo hay que perder el miedo a los coches. PD1: creo que voy a hacer otro artículo PRO-bicis en ciudad, calentito va a estar ese tema xd
Bueno, lo dicho, pronto declaro en los judgados de Princesa, que casualidad… Aunque ahora que lo pienso, ahí al lado está la inspección del trabajo, donde tuve que poner una denuncia, para que me diesen de baja en la SS, pero no dice nada de eso la carta… Y la denuncia la puse hace casi año y medio xd Lo único que dice es que lleve todas las pruebas que crea necesarias. En fín, no tengo ni idea de lo que me voy a encontrar, pero interesante estará.
Si alguien con alguna noción sobre el tema lee esto, estaré encantado de recibir toda ayuda o información que se me ofrezca. Por supuesto, si alguien quiere saber algo más, responderé y contaré lo que se me pregunte con suma devoción.
Y nada, ya os cuento después del Juicio😉
A raíz del asesinato del propagandista ultraderechista Charlie Kirk, twitter se ha llenado de mensajes donde Abascal, Ndongo, Sr. Liberal y compañía repiten un mismo mensaje: la izquierda es asesina por naturaleza. Por eso sólo morimos nosotros. Esos rojos tienen el monopolio de la violencia ideológica y hay que pararles antes de que cometan un genocidio contra quienes defendemos la verdad.
El sentido común me decía que tales afirmaciones debían ser necesariamente erróneas. Quienes sostienen que los homosexuales deben ser lapidados porque así lo ordena "la ley perfecta de Dios" (como decía literalmente el difunto Kirk x.com/danielsogay/status/1965887308454101427?t=Et5jWntgn-fveDn8YrGFIg& ) parecen bastante más proclives a apalear o matar a otros que quienes defienden la idéntica dignidad de todo ser humano independientemente de su raza, sexo u orientación sexual. Así que me puse a buscar estadísticas y encontré algunos datos interesantes mas allá de los casos mediáticos de políticos progresistas asesinados por ultraderechistas (como los dos políticos demócratas que fueron tiroteados en junio por supremacistas blancos conspiranoicos). He aquí el resultado:
En 2022, todos los homicidios masivos ideológicamente motivados en EE. UU. estuvieron vinculados a extremistas de extrema derecha, con una proporción inusualmente alta perpetrada por supremacistas blancos. www.axios.com/2023/02/23/mass-killings-extremism-adl-report-2022?
Un estudio de 2021 encontró que, de 38 homicidios ideológicamente motivados en EE. UU., 26 fueron cometidos por extremistas de extrema derecha, mientras que dos fueron cometidos por nacionalistas negros. ccjls.scholasticahq.com/article/26973-far-left-versus-far-right-fatal-
Entre 2010 y 2020, se registraron 21 homicidios masivos vinculados al extremismo, una cifra significativamente mayor que en décadas anteriores. De estos incidentes, todos estuvieron relacionados con el extremismo de derecha, en particular con el supremacismo blanco. apnews.com/article/homicide-center-crime-38ea83109a8e97f263d7fc60367b3
En 2024, los crímenes de odio fueron más frecuentemente motivados por prejuicios hacia la raza/etnia/ascendencia (53%), religión (25%) y orientación sexual (18%). usafacts.org/articles/which-groups-have-experienced-an-increase-in-hat
Insisto: no me sorprende. Si tu ideología se basa en el odio, la persecución y la destrucción de quien no encaja en tu estrechisima y enormemente excluyente concepción sobre la virtud, y si bebes diariamente litros de veneno en forma de teorías conspiranoicas sobre el gran reemplazo, el califato mundial, conspiraciones para volvernos gays, Hillary Clinton sacrificando bebés en el sotano de una pizzeria y chips en las vacunas, es normal que acabes loco de atar y con muchas ganas de matar a esos terribles enemigos imaginarios que te han vendido.
Y posiblemente tú, semianalfabeto empastillado de un pueblucho de Texas que coge un fusil y asalta un bar gay, seas menos culpable de ese crimen que los grandes mercaderes de odio que, aprovechando tu ignorancia y vulnerabilidad, te han convertido en su zombi para hacerse más y más ricos con el partido republicano en el poder. Ellos saben que todo es mentira y saben el riesgo que conlleva satanizar a colectivos humanos inmensos e inocentes para crear chivos expiatorios, amenazas diabólicas y apocalípticas que acabarán contigo y tu familia y de las que sólo ellos pueden salvarte. O tal vez intentes salvarte tú mismo quemando una mezquita con 100 fieles dentro. No importa, es un pequeño precio a cambio de los miles de millones de dólares y el poder casi infinito que puede ofrecer la Casa Blanca. Trump y su gente apostaron y ganaron. Y ahora, mintiendo descaradamente una vez más para victimizarse con el asesinato de su vocero, lo siguen haciendo. La banca siempre gana.
En relación con este comentario:
old.meneame.net/story/netflix-sufre-uno-mayores-fiascos-historia-serie
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Una anécdota, entre las cuatro millones ochocientas veinte mil que tengo y que no todas se pueden contar, sobre una reunión en un despacho de un productor del mercado patrio. Tras enviarle un tagline (frase que resume toda la historia, sí, ya sé que es una barbaridad pero como se copian todo de los usanos, pues eso también) y un resumen en diez líneas de la historia. La siguiente pregunta o petición es si tienes tratamiento completo y guión del primer episodio, más sinopsis breve. Por supuesto que lo tengo, me la piden y se lo envío a la productora.
Paréntesis de tiempo a la espera de respuestas que me permite contaros, cambiando cosas, de qué va la historia muy resumidamente y sin destruir la idea, que creo que sigue siendo válida. Seis episodios de un thriller rural donde el espectador ve, sabe lo que hacen los delincuentes y es la policía quien no tiene toda la información pero deben resolver el lío mortal en el que han metido a varias personas que además no tienen la culpa de nada. Todo arranca por un primer error cometido por los malhechores y a partir de ahí todo se les complica y además complica a los demás inocentes. Unos quieren salir del lío en el que se han metido ellos solos, otros quieren conservar la vida ya que no tienen arte ni parte en nada de eso y la policía entender y detener a los causantes de todo esto. La historia está documentada en dos localidades concretas pero se les ha cambiado el nombre para evitar suspicacias. Cada capítulo lleva un título de presentación y termina (excepto el episodio tres) en un buen “final en suspenso”, cliffhanger para los aficionados a los palabros usanos. Personajes en número controlado para no disparar el presupuesto y pocas escenas de acción caras, las justas. Idem presupuesto.
Un mes después les envío un correo para saber cómo iba la cosa. Me dicen que el lector de guiones de la casa ha valorado la serie. (Muchas productoras tienen la figura del lector de guiones que filtra las docenas de proyectos que les llegan cada semana. Es una figura oscura por varias razones, una es que es un supuesto guionista que no ha colocado nunca nada o si ha colocado algo es de calidad regulera, suele ser ahijado, primo, sobrino del dueño de la productora y otra razón de oscuridad es que a veces si ven un proyecto bueno lo tumban por pura envidia [esto da para otra anécdota, otro día]). Pregunto si concertamos cita para hablar sobre el proyecto. Respuesta, que ya me llamarán, que ahora mismo el departamento legal (el abogado externo que les lleva los papeles) está muy ocupado ahora con el rodaje de “Piturrín de Patarrón”, (normalmente es una serie o película que no te suena de nada y que no te sonará de nada nunca, pero te callas.)
Un mes más y te convocan para cita con el productor. Te dejan claro que Productor Martínez sólo dispone de media hora y que prepare un pitch (monólogo intenso de venta del producto). Como ya me lo sé, nunca preparo nada, tomo notas de puntos clave de cosas que quieren oír y los uso de referencia de la historia en cuestión. Da igual lo que te prepares siempre hay fallos desde su punto de vista o mala exposición o... lo que les salga de las gónadas ese día.
Ya en la productora, te han dado una hora concreta y normalmente te hacen esperar entre media hora y tres cuartos de hora. Aunque ya lo sé, no puedes llegar tarde porque quieres colocar la serie.
En la reunión. “Nos gusta mucho tu idea”. Nunca se sabe quiénes son esos a los que les gusta la serie, pero bueno. Y sobre todo, mal empezamos porque siempre eso indica que lo viene después es el terror.
“Tal y como entendemos la historia recuerda mucho a varios trabajos de David Lynch” (en mi vida se me ha ocurrido vender algo que sólo puede escribir o dirigir Tito Lynch, en mi vida.) “Bueno, es una historia lineal con todos los puntos de giro adecuados, personajes claros... ¿qué es lo que le recuerda a Lynch?” Digo yo intentando entender.
“La nieve”. Me quedo un instante en estado de conmoción, la historia sucede en invierno y hay nieve por aquello del juego dramático y visual, pisadas, ventiscas, sangre sobre nieve, etc. Intento recordar alguna película de Lynch con nieve. No recuerdo ninguna. Sólo se me viene a la cabeza el montón de arena de Dune, pero no creo que sirva, así que le dejo que siga.
“Me preocupa la nieve, si no nieva no podemos rodar esto.” De nuevo conmoción pero respondo rápido. “No hay problema, la nieve es sólo un factor visual más, se puede cambiar por frío en invierno sin nieve ni lluvias.”
“A los actores que tenemos en cartera no les gusta rodar con frío, meterse en aguas heladas y cosas así...” Conmoción por mi parte. “Bueno, la escena de recuperar el cadáver del lago se puede narrar sin necesidad de...”
“Ese es el problema, hay demasiados cadáveres.” Conmoción de nuevo, ahí ya no sé qué decir. Silencio. Hasta que atino a preguntar... “¿Y qué cambios sugiere para que sea factible la historia?” (Uso factible con maldad.)
“Tres cosas. La primera. Verano. Campos de trigo al sol, chicos y chicas con ropas de verano, piscinas. Alegría de la vida en verano. La segunda. No puede ser que por casualidad se monte este lío, uno de los delincuentes se está separando de su mujer y por eso la mata. Tercera. Los protagonistas deben ser chavales que quieren hacer de detectives en sus vacaciones de verano. ¿Has visto “Stand by me”, pues eso pero con un punto Lynch.”
Como estoy acostumbrado a que si el productor quiere que las paredes sean verdes en lugar de azules, hago como que tomo notas sobre los cambios pero como sé que todo esto es otra historia y que esto no llegará a buen puerto, finjo interés. Como siempre, para tocar las narices y que no se note, hago algunas preguntas tipo... “¿Y qué hacemos con la policía investigando el caso?” “Eso fuera, los chavales son los protagonistas”. “Los criminales son peligrosos, mortalmente peligrosos y...” “Son unos pobres descarriados de la vida, inmigrantes ilegales y cosas así...” Ya es cuando sé que todo se irá al cuerno y digo eso de “déjeme unos días y le envío los cambios”. Nos damos la mano y salgo del despacho. Vuelta a la casilla de salida. Nunca me vuelven a llamar y nunca les envío nada porque sé que cuando se hagan esos cambios (imposibles por otra parte) se pedirá que los protagonistas sean labriegos zombies (exagero) y los criminales un grupo de circo (exagero, pero no tanto)...
En fin... si me apetece os contaré más historias relacionadas con este apasionante mundo.
Dedicado a aquellos que creen que los guionistas elegimos lo que se produce y se ve luego en su canal o su PPV favorito.
Recomiendo echar un ojo al Cis y al Gad3 y a la fama que últimamente se le daba a 1 y a otra en los medios y RRSS 🙃

[Articulo serio] Una de las cosas que suele quedar implícita cuando se habla de machismo, violencia de género o patriarcado, ya sea en los medios de comunicación o en conversaciones privadas en el ámbito social, es que, como aquel viejo anuncio de Soberano, "es cosa de hombres". No voy a entrar en el debate de si este machismo percibido es real, de si la violencia de género es realmente violencia de género o de la existencia del patriarcado como estructura social, si no en las causas o consencuencias de estas percepciones. Y es que creo que no se pone el foco donde debería ni se da la importancia que tiene al machismo, sexismo y acepción de los roles culturales de las mujeres. Obviamente, se trata de una generalización, por lo que no se trata de una verdad absoluta, pero sí debería servir para apreciar esos comportamientos y esas conductas deshumanizadas y irracionales que se dan entre las mujeres.
Alguno podría decir que, siendo yo hombre, no estoy capacitado para hacer una observación objetiva e imparcial. Quizá, el hecho de que sea hombre, es el que me da una visión más abierta y más crítica, sobre todo a nivel comparativo de relaciones culturales entre hombres y relaciones culturales entre mujeres.
Y es que, por lo que observo, las mujeres son mucho más crueles y más tendentes a la crítica negativa de otras mujeres que los propios hombres. Es decir, que la presión social ejercida sobre ellas procede más a menudo de otras mujeres que de hombres.
En el plano físico es salvaje. Nunca he participado ni oído una conversación entre hombres en la que se critique el aspecto físico de otro hombre al detalle. Puede que algún comentario, por las vestimentas, o por considerar que es "feo". Punto. Cuando los hombres hablamos de mujeres, los comentarios suelen dirigirse a realzar sus características positivas: "qué buena está fulanita", "pues menganita tiene unas tetas...", "esa muchacha tiene unos ojazos". Es extrañísimo una conversación de hombres sobre mujeres que trate sobre quién está más gorda, quién envejece peor, quién se maquilla o no.
Entre las mujeres, sin embargo, estas conversaciones son despiadadas y minuciosas. Es raro el detalle físico que se escape. Desde el aspecto físico después de una operación o un embarazo hasta el fondo de armario, pasando por el vello, los zapatos, el peinado, el maquillaje, la sonrisa, las arrugas y los andares. En definitiva, el esfuerzo personal por resultar atractiva físicamente a los hombres. O mejor dicho, la ausencia de esfuerzo personal. Justo al revés que en los hombres, donde las críticas suelen provenir del exceso de esfuerzo personal: ropa moderna, gimnasio, cuidado físico, ponerse pelo...
Ésto destaca más cuando la apariencia física de las mujeres es un cliché social. Nos meten la idea en la cabeza, mediante los medios de comunicación, del prototipo de persona atractiva, generalmente para vendernos cosas que nos ayuden a conseguir tal belleza. Y la propia publicidad te da una pista de por dónde van los tiros: en los productos para hombres, se hace incapié en la comodidad y en la sencillez: "cinco cuchillas, afeitado apurado con una sola pasada", "con esta máquina te afeitas en la ducha", "un pase, aclarado y adios caspa", "dos fumigadas de desodorante y a ser un imán de chochitos", "pelotazo de aftershave y adios irritación". Sin embargo, en este tipo de publicidad para las mujeres, es raro el anuncio que no tiene un tinte erótico.
En el plano cultural, la crítica es todavía más despiadada si se puede. A casi ningún hombre le importa que otro hombre o una mujer, llegados a cierta edad, aún no haya tenido críos. Sin embargo, en las mujeres ésto es un motivo de conversación. Cierto es que el reloj biológico es diferente en hombres y mujeres, pero lo que se suele criticar no es la elección, sino el propio hecho. Es decir, no se trata de hablar si tal mujer ha decidido o no ser madre, sino de por qué aún no es madre "antes de que se le pase el arroz". Surge un imperativo social de que la mujer tiene que ser madre, no la duda de si quiere ser madre o no. La presión social añadida a este hecho es brutal, y suele provenir de otras mujeres.
La libertad sexual es otra de ellas. Es cierto que los hombres suelen juzgar a las mujeres por su actividad sexual, su posible promiscuidad, pero no lo suelen hacer con otros hombres. Las mujeres critican por su actividad sexual a los hombres y a las mujeres. Parece que pocas se escapan de ser considerada una puta, salvo en círculos sociales más liberales. Además, en entornos rurales, donde aún se mantienen los ritos religiosos como parte importante de las relaciones socio-culturales (amén de la mayor facilidad de ser objeto de críticas) ésto es una losa.
Y por último, queda el plano laboral. Por experiencia, me atrevo a decir que las mujeres son tremendamente más agresivas a la hora de juzgar a sus compañeras femeninas que a las masculinas, sobre todo en puestos que son culturalmente asignados a hombres. De hecho, me atrevo a decir que años de programas e iniciativas para integrar a las mujeres en entornos laborales comunmente de hombres ha hecho efecto en los hombres, pero no en las mujeres. Voy a contar un caso que, siendo personal, podría ser extrapolable y que ayude a entender lo que quiero decir.
Sabéis (casi todos los que me han leído previamente) que trabajo en prisiones. En las instituciones penitenciarias, hay un puesto laboral que es el de auxiliar funcionario de prisiones que, para que me entendáis, son como los "policías" que hay en cada departamento, encargados del orden, el cumplimiento de horarios, informes y observaciones varias, y el registro de actividad y movimiento de los presos.
Los auxiliares funcionarios también pueden actuar como "seguratas". Es decir, en caso de conflicto, pelea, tensiones, etc., pueden usar técnicas coercitivas (que no necesariamente implican violencia) para tranquilizar o reducir a los reos. En todo caso, los funcionarios del módulo "pulsan el botón del pánico" (una simple llamada de Walkie-Talkie) para recibir apoyo.
Estos funcionarios están entrenados en técnicas de minimización de ataques y defensa personal, pero están obligados a llamar a refuerzos en caso de conflicto.
Existe una variable en la asignación de turnos de guardia de los distintos departamentos: no puede haber sólo mujeres encargadas, por lo que en caso de que, tras cuadrar turnos en los que resulta que la guardia se ha de hacer sólo por mujeres, debe haber un funcionario varón presente. Ésto no se hace porque se crea que las mujeres son incapaces o más débiles, sino para evitar problemas de índole sexual (acusaciones, agresiones, abusos, prejuicios percibidos por los presos, etc.). En otras palabras, y dado el complicado entorno penitenciario, que los presos, en caso de conflicto, aleguen falta de profesionalidad de las funcionarias por el hecho de ser mujeres.
Pues bien, el mayor problema en todo esto se da entre las propias mujeres funcionarias de prisiones. No quieren trabajar juntas. Prefieren tener a un hombre que haga guardia con ellas, lo que es absurdo por varios motivos:
Sin embargo, las auxiliares funcionarias no suelen confiar en sus compañeras. A pesar de que el entrenamiento profesional es el mismo y que las condiciones genéticas son irrelevantes (si un preso decide atacarte por la espalda da igual tener a un "armario ropero" de compañero), denigran a sus compañeras. Porque además, hay otras dos absurdeces:
Sin embargo, a pesar de todas estas evidencias, se sigue manteniendo el aura de que las mujeres están menos capacitadas para realizar ese trabajo. Y, mire usted, que piense así un hombre que lleva 30 años de guardia en guardia rodeado de "machotes" podría tener un pase. Pero que lo haga una chica joven que a duras penas llega a los 30 años es un problema. Porque, además, no se trata de deformación profesional. Más de la mitad de los nuevos auxiliares de funcionario de prisiones, tirando por lo bajo, son mujeres. Estas chicas jóvenes vienen con la noción cultural aprendida de que laboralmente son más ineficientes que los hombres.
Y aquí está quizá la parte más importante de este artículo. Todo ésto que he comentado no se trata de algo del pasado, reservado a generaciones anteriores. Todo esto se repite, incluso con más fuerza, en las generaciones presentes y venideras. Escucho conversaciones entre las adolescentes que pasan el rato del recreo en los bancos aledaños al instituto que hay cerca de donde vivo aún más misóginas y sexistas que entre las mujeres maduras que se sientan a conversar en la terraza de un bar. "Le está tirando a dos, es una puta", "si viste como mi abuela", "le dijo que no a fulanito, el único que le hacía caso", "tiene que tener el coño como una selva", "se le salen las lorzas con ese pantalón", "corre así porque es un machungo", "no le hagas caso, está con la regla", "no viene porque está empollando", "cualquier día la echan por el escote", "a ver si menganito se la folla y se le pasa la t0ntería", "tía, si no tienes tetas casi", "tengo que estar a las 10 porque mi madre tiene miedo de que me hagan algo".
Sin duda, hay que darle una vuelta al concepto de "sororidad", tan cacareado por los feministas. Quizá, en vez de tomarlo como un término básico con carga en el género de la persona, se debería basar en el respeto, la humanidad, y el análisis y ruptura de los roles sociales con justificación lógica, que no falta. Como conjunto social, de nada vale que los hombres cambiemos si las mujeres no admiten su responsabilidad y dejan de lapidarse entre ellas mismas por cosas que a los hombres ni nos importan ni nos preocupan, o por cosas que mayoritariamente apoyamos como el aborto libre. Pasaos por las galerías de vídeos y fotos de manifestaciones anti-aborto y decidme cuál es el sexo mayoritario de los que veis manifestándose.
En el feminismo, igualitarismo, o como queráis llamarlo, o remamos todos juntos y nos consideramos todos iguales, o nos morimos de asco y rabia.
Era mucho más fácil echarles la culpa a Ellos. Era bastante depresivo pensar que Ellos eran Nosotros. Si eran Ellos, entonces nada era culpa de nadie. Si éramos Nosotros, ¿en qué me convertía eso a Mí? Al fin y al cabo, yo soy uno de Nosotros. Tengo que serlo. Desde luego, nunca me he considerado uno de Ellos. Siempre somos uno de Nosotros. Son Ellos los que hacen las cosas malas.
Hace ya unos años, la empresa en la que colaboraba como abogado nos llamó a unos cuantos externos y cargos intermedios para un curso de liderazgo. Me sorprendió, porque yo ni siquiera era un empleado (era una cárnica de software para administraciones públicas) y mi función era de chico para todo lo relacionado con lo legal, así que era un radical libre que se metía donde hiciese falta y que realmente no tenía que liderar ni a mis perros.
Tengo alergia al coaching y a la cháchara emprendedora. En determinado punto, la ponente nos dijo que la gente de la empresa difícil de tratar, los hijos de puta, lo eran porque “tenían baja autoestima” y eso les hacía estar siempre a la defensiva. Cuando poco después dijo que la gente sumisa también tenía baja autoestima, levanté la mano y dije que no podía ser que la alta autoestima fuese la solución para cualquier persona. Que tal vez si eres un hijo de puta, la solución sea bajarte un poco la autoestima y no subirte, aún más, la consideración que tienes de tú mismo. A la oradora no le hizo gracia, pero mis compañeros se rieron con complicidad: todos pensábamos en los mismos jefes.
La desaparición progresiva del cristianismo en la sociedad ha traído cosas buenas. Casi todas, en mi opinión de ateo antiteísta. Sin embargo, asociados a esta particular religión se han ido descartando una serie de conceptos que chocan con nuestra sensibilidad posmoderna: el concepto del bien y del mal. Nos resultan viejunos y chocantes, porque, en nuestro afán por huir de la simplicidad del Bien y del Mal, nos hemos cobijado en otra ficción igualmente simplista: la ausencia de lo bueno y lo malo.
No quiero meterme aquí en el relativismo moral ni embarcarme en una discusión sobre el origen y el significado mismo de estos conceptos. Quiero hablar sobre la alergia del hombre moderno a siquiera valorarlo.
Pongámonos en una noticia de sucesos, en esta misma página. Un suceso jodido, de estos que crispan el alma. Pederastia, asesinatos a personas indefensas, fraudes a familias vulnerables. Indefectiblemente aparecerá la frase que se adorna de esta guisa o similar: “Esos son unos psicópatas”. O mi preferida, “No son personas, son psicópatas/locos/enfermos”.
La frase de Terry Pratchett con la que empieza el artículo no es casual. Nos acojona pensar que una persona normal, una persona “de verdad”, pueda quemar a sus hijos, violar a su bebé, dejar morir a sus padres. Nos asusta tanto pensar que hay tan poca diferencia entre esas personas y nosotros, a nivel genético y cultural, que tenemos que buscarle una explicación. Y el bien y el mal no sirven, porque el mal es algo cercano. Todos nosotros hemos hecho cosas malas. Así que o bien tiene alguna patología o bien ha sufrido algún trauma que lo ha dejado marcado.
Tiene también que ver con la debilidad propia de nuestro tiempo. En el fondo subyace un optimismo hacia la humanidad considerable. Cuando alguien hace algo extraordinariamente malvado, tiene alguna enfermad o trastorno mental, pero cuando alguien hace extraordinariamente bueno, “me devuelve la fe en la humanidad”. Nos reconforta y nos inspira, porque el anormalmente bondadoso es Nuestro, mientras que el anormalmente malvado es Suyo. Curiosamente, nadie afirma en una noticia reconfortante, en la que alguien dona toda su fortuna, o sus órganos, o muere para salvar a un inocente, “Seguro que tenía una enfermedad/trastorno mental”. ¿A que no?
Los informes periciales a José Bretón, el infame que asesinó y quemó a sus dos hijos para hacer sufrir a su exmujer, dictaminan que José Bretón no es un psicópata ni tiene trastorno ni enfermedad alguna, más allá de un obsesivo cuidado con la higiene y los gérmenes. Algún rasgo psicopatológico, pero como gran parte de la población. No es retrasado mental, no es superdotado. No siempre es frío, no siempre es un volcán de agresividad. Es una persona compleja. Como, añado, casi todos.
José Bretón es una persona sin patologías mentales.
José Bretón es, simplemente, malvado.
Y eso nos jode. Se nos va la vida en ello. No lo aceptamos. Bretón es un puto loco, un psicópata, un demente, un desquiciado, un bipolar, un maníaco depresivo, un esquizoide. Cualquier cosa antes de que pensemos que, en este mundo, hay gente mala y gente buena que no tiene ningún problema mental o un trauma o una adicción, o algo que nos permita explicarnos por qué esa persona no es una Persona©.
Y para complicar las cosas, en este mundo nadie es completamente ninguna de esas dos y todos nos movemos en una curiosa espiral moral. Ya lo dije antes, pero creo firmemente que cualquier persona puede convertirse en delincuente. Pongamos que cualquiera de nosotros se encuentra en la calle una cartera con seis mil euros: doce billetes de quinientos embutidos, nuevecitos. Si he de ser honesto conmigo mismo, no sé si la devolvería. Quiero pensar que sí. No obstante, sé que es posible que no.
Eso no implica que tenga algún trastorno egoísta, o baja autoestima, o alguna forma de cleptomanía. Tampoco implica que necesite ese dinero para sobrevivir, que sufrí un trauma de niño con una cartera de ese mismo color. Tampoco que por eso sea un ser netamente malvado que disfruta sustrayendo cosas. Sería, simplemente, un ser humano más que, en ese momento particular y con respecto a ese hecho concreto, se inclinó hacia el lado del mal y del egoísmo. Sería, simplemente, una persona que hizo algo mal. Y si suelo hacer cosas malas, sería otra cosa más. Y si suelo hacer cosas buenas, una cosa mala en un saldo neto positivo.
Demasiado complicado para nuestras cabecitas de 7 pulgadas en diagonal. Necesitamos respuestas rápidas y fáciles.
Todos tenemos una justificación para todo. Seguro que cualquier meneante ha tenido una expareja que, ante cualquier reproche por un mal comportamiento suyo, aduce que él o ella pasó por algo similar y que le creó un mecanismo psicológico de repetición, o un compañero de trabajo que aduce malas experiencias pasadas para ser un borde, o un amigo que se escuda en cierto rasgo suyo. “Yo es que soy así”. Ya, imbécil: ese es el problema. Que eres así.
A nuestra infantil sociedad no le gusta pensar que hay personas generalmente buenas y generalmente malas, y que dentro de esas pueden hacer cosas buenas y cosas malas. Hitler cuidaba de sus perros y los quería. Gandhi dormía en sospechosa cercanía con sus sobrinas. El cabrón que te rayó tu coche cuida de su madre enferma a expensas de su salud. El fundador de una ONG de ayuda humanitaria que ha salvado miles de vidas era un matón que hacía la vida imposible a un chaval de su colegio.
Y hay gente que cree tenerlo claro. Me encantan los comentarios en alguna noticia de violencia de género: hay alguien que dice que reducirlo a violencia machista es simplista, porque se obvian casuísticas distintas (estoy completamente de acuerdo con ello, hay una pluralidad en la génesis criminal), pero luego dicen: alcoholismo, depresión, trastornos mentales, agresividad patológica. Y me hace gracia, porque se cae en el mismo simplismo que se pretende evitar: decir que es machista es simplificar, así que simplifico diciendo que es un loco o un adicto.
Porque no puede ser, simplemente, una persona normal que es un hijo de puta. Porque los hijos de la gran puta, los cabrones, los malvados, son personas normales y corrientes. Porque cualquiera de nosotros, alguna vez en su vida, ha sido un hijo de puta.
Así que no pueden ser, simplemente, hijos de puta. Tienen que ser algo distinto. Porque Nosotros lo hemos sido, y quienes hacen esas cosas son Ellos.
Antes de ser Livingstone85, tuve diversas cuentas en menéame. Hablo del periodo comprendido entre 2009 y 2011. No fue hasta enero de 2012 cuando me di de alta como abogado y empecé a trabajar en serio, así que antes de esa fecha solía emplear parte de mi abundante tiempo libre en pelearme con ciertos usuarios, ser baneado y crearme nuevas cuentas. Era joven y alocado, y durante este último lustro he madurado bastante, del mismo modo que menéame ha envejecido a pasos agigantados. Y lo digo por lo siguiente:
-Allá por 2010-2011, era mucho más difícil que ahora subir a portada una noticia (solían hacer falta unos 500 de karma). A día de hoy, muchos días se logra con menos de 300. Ello evidencia una actividad mucho menor en la web.
-Era raro que, por poco interesante que resultase, una noticia de portada no alcanzase las 8000-10000 visitas. Ahora sólo las muy populares rebasan esas cifras (curiosamente, suelen ser artículos de usuarios), y la mayoría suelen quedarse en las 2000 visitas.
-Seguramente por el mayor flujo de usuarios, antes los negativos no tenían tanto poder, debido a que el elevado número de votos positivos los relativizaban. Sin embargo, a día de hoy existen dos sectas ultras en menéame que tumban infinidad de noticias verídicas y valiosas. Si la noticia saca las vergüenzas de Assad, Putin o Maduro, la secta "antiimperialista" la tumbará. Y si habla de discriminación femenina, presos políticos catalanes o miserias de Ciudadanos, la secta "patriótica" evitará que la noticia siga en portada. El menor número de usuarios sanos, ha provocado que el poder de los fanáticos crezca mucho.
No sé exactamente cuál es el motivo del declive de menéame, pero está claro que es algo más que el simple paso del tiempo y la llegada de nuevas modas. Lo que resulta incontestable es que la página está cayendo, y que si no se toman medidas al respecto se hundirá cada vez más. Entre las que se me ocurren, está la de restar valor a los negativos para evitar que cuatro ultras tumben una noticia interesante, tratar con el máximo respeto a los usuarios por parte de la administración e intentar incluir nuevas funcionalidades que atraigan a la gente. Pero seguro que a vosotros se os ocurren muchas ideas aún mejores.
Este fin de semana compré, en un rastro callejero, un viejo ordenador portátil. Supuse que, como viene siendo habitual, encontraría algo de información privada, alguna foto, algún documento, lo típico.
Pues esta vez no, lo que había es una cantidad inmensa de información, tanto personal como empresarial, aproximadamente 15 Gb en total. Fotos personales en abundancia, albaranes y facturas de una empresa, números de cuenta, datos de contacto de todo tipo y documentación empresarial muy detallada. Lo único que salva un poco el desastre es que el grueso de la información es del periodo 2004~2007, y está básicamente obsoleta. Aun así, esta información podría haber sido peligrosa si hubiera caído en manos equivocadas. Con los datos existentes y algo de paciencia se podría haber montado una suplantación de identidad, con su consecuente estafa.
Por supuesto, tras dar un vistazo para calibrar el desastre, ya está todo borrado, y en breve el disco duro "sufrirá" un borrado intensivo, por lo que será imposible recuperar nada.
¡Borrad la información de vuestros dispositivos viejos antes de tirarlos!
Para los frikis de la retroinformática: Compaq Armada 900, Athlon XP Mobile 2000+ (1.66 Ghz), 256 Mb RAM DDR266, Ati Mobility Radeon U1. 5 Euros, sin saber si funcionaba, y sin fuente de alimentación. La pantalla no funciona, pero con una externa va todo perfecto.
Una cosa en principio tan sencilla como ser no-sexista, se ha convertido en algo muy complicado, políticamente incorrecto.
A mí me enseñaron a no mirar si la persona que tengo delante tiene ovarios o testículos. A actuar de la misma manera independientemente de esto último. Ahora si actúas así, eres antifeminista y por ende, misógino.
Los que pensamos que todas las personas, independientemente de su sexo, edad, religión o lugar de procedencia, deben tener los mismos derechos y oportunidades y ser tratados igual tanto si se es un hombre blanco heterosexual o una mujer de color transexual, somos malas personas que odiamos a las mujeres, a las personas de color y a los transexuales. Es decir, si no estás a favor de la discriminación positiva, entonces indefectiblemente eres partidario de la discriminación negativa. No hay grises, no hay alternativas.
Nuestra sociedad ha pasado de golpe del ideal de una justicia ciega e imparcial al de una justicia que mira el carnet.
Cuando, hasta hace unos años, se suponía que el feminismo era justo eso: Antisexismo, que los genitales que se tengan no influyan en absoluto en nada. La igualdad de derechos y oportunidades. Me sorprende (en realidad, ya no) ver en las manifestaciones feministas a gente que considera que a las mujeres hay que facilitarles especialmente las cosas, como si ser mujer fuera una discapacidad, o una señal de debilidad. Gente que piensa que las mujeres no tienen capacidad para mentir, cuando la realidad es que tienen la misma que los hombres.
Y es por eso que mucha gente (no solo hombres) reaccionamos de manera tan visceral. Porque estamos en un cambio de paradigma. Cambio que muchos consideramos erróneo.. Gente que no necesariamente tiene que ser misógina. Gente que observa cómo nos estamos convirtiendo no en una sociedad de hombres y mujeres, sino en una sociedad de gilipollas, como diría Mark Renton en Trainspotting. Una sociedad en la que solo se acepta un mensaje, sn matices, y estar en contra de éste significa estar en contra de la sociedad.
Describir el mundo como es no es lo mismo que exponer cómo nos gustaría que fuera.
El Secretario General y Portavoz Adjunto de VOX en el Parlamento de Cataluña, Antonio Gallego se ha levantado esta mañana con ganas de compartir una, tan triste como inventada historia en Twitter.

Dice este representante público que hay niños en Euskadi que no conocen el castellano, que son incapaces de relacionarse con otros niños, educados "como dios manda" en el correcto uso del español. Más allá del evidente problema de que un político mienta intencionadamente sobre algo tan evidentemente falso, tenemos un gran problema en este país cuando alguien se cree semejante y malintencionada mentira, quiere creérsela o actúa como si fuese cierta. Las respuestas al tuit son buena muestra de ello.
"Es muy triste que el separatismo españolismo tóxico empobrezca así a tantos Julen españoles."
A raíz de un comentario que hice ayer donde transcribía un documento medieval, a la mente me han venido otros tantos, algunos de ellos de una belleza extraordinaria.
No todos los documentos son iguales, pues no se pone el mismo cuidado en un privilegio rodado que en un registro del sello, o mucho menos en una escritura entre particulares, donde el contenido es lo que importa. En los privilegios rodados y otros documentos ricos, el continente es tan importante como el contenido. Sin más dilación, adjunto aquí un documento del siglo XIV de una factura técnica extraordinaria, y a continuación añadiré su transcripción.
La carta aquí presente es la constatación de la resolución del asunto sobre quién tenía primacía en hablar en las cortes castellanas: Toledo, por ser la ciudad primada y regia ciudad desde los godos, o Burgos por ser cabeza de Castilla. El rey Alfonso XI lo resolvió a su manera: hablaría él primero en nombre de Toledo, pero la primera ciudad en hablar por sí sería Burgos.

Sepan quantos esta carta vieren cómo yo, Don PEDRO, por la gracia de Dios rey de Castiella, de Toledo, de León, de Gallizia, de Sevilla, de Córdova, de Murçia, de Jahén, del Algarbe, de Algezira, y señor de Molina, porque fallé que Toledo fue y es cabeça del ymperio de España de tiempos de los Reyes Godos a acá, et fue poblada de cavalleros y de fijos dalgo de los buenos solares de España, et non les dieron pendón nin seello, et fueron y son merçed de los reyes onde yo vengo, y non ovieron pendón sinon el de los reyes onde yo vengo, ni an pendón sinon el mío, y los seellos de los míos offiçiales. Et porque lo falló assí el rey Don Alfonso mío padre, que Dios perdone, en las cortes que fizo en Alcalá de Henares. Et era contienda quáles fablarían primeramientre en las cortes. Por esta razón ovo él por bien de fablar en las dichas cortes primeramientre por Toledo. Et por esto yo tove por bien de fablar en las cortes que yo agora fize aquí en Valladolit primeramientre por Toledo. Et desto mandé dar a los de Toledo esta mi carta seellada con mío seello de plomo. Dada en las cortes de Valladolit, nueve días de noviembre, Era de mill y trezientos y ochenta y nueve años
Desde marzo de 2020 estoy viendo cómo se está produciendo una cantidad extraordinaria de registros de nuevos usuarios.
La mayoría de estos nuevos usuarios solo se dedican a comentar las mismas chorradas sin aportar nada constructivo.
Cada día me da más pereza entrar a Menéame y escribir o leer algún comentario.
Si a más usuarios nos ocurre los mismo, estos nuevos usuarios se harán con el debate y acabarán con la esencia de la web.
Me da mucha pena esta situación porque creo que puede ser un punto de inflexión en la web.
Me monto en la buambulancia y me voy. Un saludo.
Hace una semana recibí un correo, a mi dirección de trabajo, donde una empresa fabricante de material deportivo de la que soy consumidor desde hace años (desconozco si es casualidad) nos solicitaba la creación de un dosier para colaborar con ellos en el territorio nacional. Obviamente, me hizo ilusión puesto que sus productos son realmente buenos y me gustaría trabajar con dicha empresa.
Tenía la mosca detrás de la oreja y me parecía todo muy raro, pero tras comprobar que, efectivamente, el correo era legítimo y la dirección desde la que se me enviaba existía realmente y salía de los servidores de esta empresa, respondí indicando que estábamos interesados y que podíamos mantener una videollamada en inglés en cualquier momento. Cabalgaba entre la sospecha y la alegría.
Su respuesta, que me descargase el kit que ellos enviaban a los colaboradores para poder mantener dicha reunión con todos los datos posibles. Me facilitó un enlace a Dropbox, protegido con contraseña, para descargarme un archivo comprimido con toda la información necesaria. Como uno es perro viejo, me descargué el archivo y simplemente miré el nombre de los archivos... Todo parecía legítimo, y bien estructurado en carpetas, tal y como se esperaría de una empresa seria.
Pero algo hizo que se me arquease una ceja. Entre medias de tanto archivo había uno con doble extensión, un scr (protector de pantalla de Güindous), por ahí medio escondido, que se suponía que era un Excel con datos financieros. Inmediatamente me puse en contacto con la empresa, les conté lo sucedido, y ayer mismo publicaron una nota en su web alertando de que les habían suplantado.
Cuento esto como anécdota y para alertar de que este tipo de timos. Tengo la suerte de ser una persona desconfiada y con conocimientos informáticos superiores a la media, pero sé que si esto se hubiese mandado a alguno de mis socios les hubiese colado perfectamente (o que me hubiesen pillado con la guardia baja fruto de la ilusión). Nadie está a salvo.
El problema es tener que aguantar a una banda de cretinos pseudoreligiosos hablando de que por comprar un cartón de leche estás colaborando con la "violación" de las vacas.
El problema es ver cómo se califica a la Huelga del 8M de "privilegio blanco", poniendo a competir a las feministas, en vez de buscar cómo mejorar los derechos laborales de las inmigrantes sin papeles.
El problema es ver cómo las revistas de tendencias hacen el agosto con la atomización de identidades sexuales cuasi-inventadas dejando en un segundo plano problemas como el escaso conocimiento de los adolescentes frente a las ETS.
El problema es que sabemos al dedillo la última polémica sobre acoso entre actores de Hollywood mientras que la mujer que es acosada por su jefe en su empleo precario que no puede dejar no sabe ni lo que es un sindicato.
El problema es tener que aguantar a los mismos que están gentrificando las ciudades a marchas forzadas parapetarse detrás de lo LGTB mientras que la Alcaldesa del Cambio les ríe las gracias con el querides.
El problema es ver en libros feministas para niñas a Margaret Thatcher como modelo de aspiración, tener que leer barbaridades acerca del empoderamiento de la mujer mediante el burka o jugar a la sororidad con Ana Patricia Botín.
El problema, precisamente, es que en vez de tener conciencia de clase se tiene aspiración al empoderamiento, individual, a cimentar nuestro yo en la medida que disminuimos el del tipo que tenemos al lado.
El problema es ver cómo se distribuye la pegatina de Refugees Welcome desde el Starbucks hasta los coworking del centro de Madrid y que nadie hable de por qué se bombardeo Siria y Libia sin tener en cuanta las consecuencias.
El problema es ver cómo aquello llamado nueva política fue colonizado por clases medias que ante todo estaban buscando un acomodo para su frustrada carrera en el sector privado. Y ver cómo machacan a la izquierda parapetándose tras lo diverso.
El problema es ver cómo la ultraderecha habla mezquinamente de repartir comida a los pobres españoles, cómo sitúa a mujeres y homosexuales como cabezas visibles, mientras que el activismo habla de sexo tántrico y pizzas veganas. Me cago en mi vida.
El problema es ver cómo se habla con naturalidad de "gestación subrogada" o "prostitución emprendedora" y se ridiculiza a las feministas que llevan luchando por los derechos de la mujer desde los 70 por una banda de indeseables enamoradas de Despentes.
El problema es que muchos periódicos progresistas prefieren tener una sección escrita por gente que considera indispensables los correajes sadomaso veganos antes que una sección escrita por una sindicalista de Parla o Badalona.
El problema es que nos han puesto a competir entre nosotros en un mercado de la diversidad donde la moneda de cambio son identidades cada vez más frágiles, artificiales y atomizadas. Que es de lo que va el puto libro. Por mucho que sigáis mintiendo como ratas.
Y el problema es que por decir todo esto, por poner el espejo delante de este desbarajuste, poco más que se está pidiendo mi cabeza día sí y día también, comparándome con Anders Breivik o los Incel. Llamando imbéciles a los lectores, faltando el respeto a las mujeres que han querido presentarlo a mi lado, o a los periodistas -generalmente de fuera de MadridCentro- que alucinan y que tras la entrevista me preguntan en privado que cómo puede ser.
Y sí, hombre blanco heterosexual cis de todos los santos, del Real Madrid, castizo y de Fuenla. Qué coño se le va a hacer. Alguien tenía que venir a deciros que habéis secuestrado a eso que un día se llamó izquierda y la habéis transformado en una caricatura risible y desactivada
A las personas que me llevaís leyendo varios años en los artículos, a los que habéis leído el libro y sabéis que las acusaciones son falsas: levantad la cabeza. No por mí, sino por vosotros. No tenéis por qué aguantar un chantaje más de esta banda.
Si yo solo les estoy poniendo en un brete a poco que os organicéis y reclaméis vuestro sitio se les derrumba el chiringuito como un castillo de naipes. Porque de eso va en último término. De mantener sus paguitas y sus puestos.
A poco que nos despistemos lo único que nos va a quedar es elegir cada cuatro años entre Macron o Trudeau, o a lo peor, entre Trump y Le Pen.
Vista la valentía de los líderes de la izquierda para encarar este despropósito es a donde vamos.
Hay memoria. Pasaremos la nota.
Y el que se quiera enterar bien y el que no que se joda.
Daniel Bernabé sobre su libro "La trampa de la diversidad".
El artículo 525 del Código Penal establece que "Incurrirán en la pena de multa de ocho a doce meses los que, para ofender los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa, hagan públicamente, de palabra, por escrito o mediante cualquier tipo de documento, escarnio de sus dogmas, creencias, ritos o ceremonias, o vejen, también públicamente, a quienes los profesan o practican".
El escarnio es una burla despectiva. No requiere insulto, solamente el uso de la ironía y el sarcasmo para mostrar el desprecio por algo o alguien.
En una democracia, usar el sarcasmo más ácido para criticar una ideología, a un partido o a una religión debería ser normal. Y, de hecho, con las ideologías o los partidos se practica constantemente el escarnio. Sólo hay que ver innumerables artículos de opinión o viñetas satíricas sobre el comunismo, el neoliberalismo, Podemos o el PP. Se reflejan sus vergüenzas, sus puntos débiles y sus contradicciones sin misericordia y con el máximo deseo de ridiculizarles y dejar su imagen por los suelos.
Las creencias religiosas no son más dignas de protección que la fe en el marxismo o la socialdemocracia. Religión e ideologías representan los principios más profundos de la gente, y deben recibir idéntica protección. La Iglesia no debe estar más amparada frente a las críticas que Podemos. En una democracia todo debe cuestionarse con la máxima contundencia y con plena libertad, a fin de que los ciudadanos puedan contar con todas las opiniones a la hora de formarse su criterio.
Por eso es anacrónico que este delito siga existiendo. Y genera situaciones kafkianas. Como que se impute a alguien por decir "me cago en Dios" mientras en la calle millones de ciudadanos dicen esa expresión sin consecuencia alguna. Se oye en los juzgados, los bares, las obras y las aceras. Se oye desde millones de labios. Porque la mala educación no puede ser punible.
Y cuando se intenta aplicar el delito sobre un chivo expiatorio, sólo se consigue que en Twitter se generalicen los chistes tipo "si Dios está en todas partes, todos nos cagamos en el cuando vamos al water". Obviamente, no pueden imputar a los cientos de miles de twitteros que reflejaran este chiste y otros similares.
Y lo peor es que, con la tipificación actual del delito, se puede castigar no ya a quien insulte a la religión, sino a quien haga escarnio de ella, es decir, una mera burla despectiva como las que se llevan diariamente partidos políticos e ideologías.
Cuando se intenta castigar a la gente arbitrariamente, se genera una rebeldía que provoca la multiplicación de su conducta. Eso lleva a que la norma injusta sea a la vez contraproducente. Incompatible con una sociedad donde se han superado demasiadas cosas como para que aún padezcamos estas reminiscencias del franquismo.
Soy publicista y en la primavera de 2016 tuve la suerte de conocer a Rafa Nadal, en el transcurso de un rodaje para una campaña. De pequeño jugué al tenis y soy un gran aficionado de este deporte. He visto muchísimos partidos de Nadal y lo admiro profundamente, pero después de aquel set de rodaje lo admiro aún más. Es una persona empática, educada, amable y sobre todo, profundamente modesta. Nos lo puso muy fácil y creedme, he tenido que trabajar con algunas estrellitas patrias de la música y el deporte y algunas de ellas son insufribles y han convertido mi trabajo en un auténtico infierno.
Hoy Rafa ha ganado su decimotercer Roland Garros, creo que no es necesario añadir nada más. Rafa está en el imaginario de todos los españoles como un modelo a seguir, como un ídolo absoluto de masas, como el hijo que toda madre querría tener.
Dicho todo esto, tengo que reconocer que me estomaga profundamente la conversión de la admiración deportiva en ejemplo social de lo que toda persona debe ser. Toni Nadal dijo sentirse muy incómodo con este artículo que David Jimenez escribió para El Mundo en 2016, llamado "Nadalizar España" : www.elmundo.es/opinion/2016/05/08/572e291a468aeb57128b459c.html
El mismo Nadal en la biografía que le hizo George Carlin ("Rafa, mi camino") dice lo siguiente:
"No soy ejemplo de nada. Si la sociedad me pone como ejemplo a alcanzar, comete un inmenso error. Mi trabajo es entretener. Solo eso. Yo solo soy una persona que tuvo la inmensa suerte de saber aprovechar una circunstancia genética. Espero que mis hijos, cuando los tenga, admiren a personas que crean, que piensan, que cambian las cosas. Yo no pienso mucho, no he cambiado nada. Solo soy un tenista". Rafa, mi historia (John Carlin)
Dejando de lado que Nadal está en las antípodas de mi ideología política, me llama la atención esa visión, fruto de una educación en valores. Y aunque puede oler a falsa modestia, yo creo que el tenista balear habla de una forma sincera y es, junto con los hermanos Gasol (Pau, por ejemplo, fue la única figura que se dio su apoyo al 15M en el dramático contexto de la crisis de 2008: www.20minutos.es/deportes/noticia/pau-gasol-15-m-esperanza-1088040/0/), un rara avis dentro de la constelación de estrellas del deporte español que siempre ha adolecido de una falta de empatía absoluta por los avatares de esos ciudadanos que componen esa españolidad a la que los periodistas deportivos luego aluden, para presentarlos como ejemplos a seguir.
Por eso, me gustaría destacar dos frases que creo que no deben ser olvidadas en estas horas de laureles y gloriosas portadas y que describen las fórmulas en las que el sistema crea modelos de imitación , paradigmas de comportamiento, tal y como las refiere Nadal en su entrevista con John Carlin.
Una es del humorista estadounidense George Carlin (no confundir con John), que decía esto frente a la sacralización de Michael Jordan en los 90:
"Desconfía del futuro de un país que asigna a un deportista el paradigma del comportamiento ejemplar. El logro más importante del talento es la ruptura, la creación, la revolución, no el éxito".
La otra es de Marcelo Bielsa, cuando le preguntaban por Argentina y esa tóxica admiración que los argentinos sienten por Maradona, allá por 1994:
"El capitalismo ha sacralizado el éxito como objetivo esencial, desterrando el valor de la creatividad a la mínima expresión. En los años 20 y 30, los ídolos de los jóvenes eran pintores, poetas, escritores...artistas que trazaban los pilares de un nuevo horizonte, basado en el riesgo, en el cambio, en la transformación. Ahora la admiración se basa en el deseo de estar en el lugar del que admiras, no en la capacidad de evocar e impulsar la idea de un mundo diferente, más amplio, mejor. El éxito debería motivarte a crear una nueva realidad, no a imitarla".
Creo que poco hay más que añadir.
En los últimos tiempos el concepto de "economía colaborativa" se ha usado como palabrería grandilocuente bajo la que ocultar una de las formas de explotación laboral más viejas y descaradas del mundo: tener trabajadores sin dar de alta en la Seguridad Social. Hablando con rigor, la economía colaborativa implica que varios sujetos en una posición de igualdad entre sí, se unan para formar un negocio donde comparten riesgo, autoridad y beneficios de un modo equitativo. Algo muy distinto de lo que vemos en las tristes figuras de los chicos que cargan en su moto una enorme caja con logotipo a cambio de cuatro duros, para una empresa que controla y dirige su trabajo, y que se lucra sustanciosamente con sus resultados. Estos chicos, si no están dados de alta en la Seguridad Social como trabajadores de la empresa, son falsos autónomos.
¿Y qué es un falso autónomo? Una persona que presta servicios para otro sujeto (sea empresa o persona física) en régimen de dependencia y ajenidad, y que por tanto debería ser considerado trabajador por cuenta ajena. Pero, para ahorrarse cotizaciones y salarios, su jefe le obliga a darse de alta como autónomo pese al fraude que esto implica (el autónomo se caracteriza por ser un sujeto independiente que tiene su propio negocio y presta servicios a una pluralidad de clientes sin someterse a su poder de dirección, controlando él mismo su capacidad productiva, estableciendo su protocolo de trabajo y cobrando en primera persona a sus clientes el precio de sus servicios).
¿Y cómo podemos identificar a los falsos autónomos? Examinando si se dan varias de estas características:
-El "cliente" (en realidad jefe) le impone el horario de trabajo y el protocolo que deberá seguir para ejecutarlo (por ejemplo, obligándole a instalar una aplicación en el móvil a través de la cual le tendrá controlado y dará instrucciones, o dictándole las franjas horarias en que deberá estar disponible para cualquier llamada).
-El "cliente" (en realidad jefe) es quien impone el precio por el servicio y el porcentaje del mismo que se quedará el falso autónomo. El jefe es quien se queda con la recaudación y da una parte al falso autónomo.
-El "cliente" (en realidad jefe) da al falso autónomo los medios materiales (o una parte de ellos) que precisa para ejecutar el trabajo.
-El "cliente" (en realidad jefe) es quien impone las condiciones del servicio a los clientes (precio, características del servicio dado en contraprestación, régimen de reclamaciones si el cliente no está conforme, promociones...), sin que el falso autónomo tenga participación alguna en ello.
-El "cliente" (en realidad jefe) posee una marca bajo la cual el falso autónomo presta sus servicios, mostrándose como parte de la estructura que identifica esa marca.
En suma, el falso autónomo no decide en qué momento del día presta servicios, ni qué precio les pone, ni la metodología que usará para prestarlos, ni lo hace con una marca propia. El falso autónomo opera bajo el poder de organización y dirección de un tercero que decide todos esos extremos y, por ende, es un empresario que está obligado a contratarle como trabajador suyo.
El falso autónomo no sólo tiene que pagar con su sueldo la cuota de autónomo, sino que percibe una retribución claramente inferior a la que marca el Convenio Colectivo de aplicación para los trabajadores de su sector. Es una víctima que podría dejar de serlo si acudiese a los tribunales o a la Inspección de Trabajo. Y si su jefe le despidiese a raíz de ello, el despido sería declarado nulo y tendría que readmitirle pagándole todos los meses que haya estado en el paro. La cuestión está en atreverse y no dejar que camuflen la explotación de toda la vida pintándola de rosa.
Hoy todo el país está consternado por el asesinato de dos niños a manos de sus padres, toxicómanos con problemas mentales. Sabemos que la abuela llamó hasta la saciedad a los servicios sociales advirtiendo del peligro que corrían los pequeños. No sirvió de nada. Posiblemente la falta de recursos públicos fuese uno de los motivos de la inacción de dichos servicios, pero me temo que también tuvo un cierto peso la errónea concepción de la patria potestad que demasiada gente tiene en España.
La patria potestad implica el deber de educar y cuidar a los hijos propios sin perjudicar su correcto desarrollo. También implica derechos como que no te arrebaten a tus hijos, pero estos derechos están supeditados al cumplimiento del anterior deber. El bienestar del menor debe estar por encima de cualquier otro objetivo, incluido el deseo de los padres de mantenerlos a su lado cuando esto supone un peligro para la integridad física o moral del menor.
Hay quienes piensan que los niños son muñecos ideados para que sus padres les den la forma que quieran, aunque ello implique machacarlos o amputarles partes (a veces metafóricamente y otras literalmente). Pero cualquier menor es un ser humano libre, independiente y con pleno derecho a vivir de forma acorde con su dignidad, formando su cuerpo y su mente de forma sana y plena. Y sus padres no tienen derecho a negárselo.
Los padres no tienen derecho a obligar a sus hijos a vivir en el miedo, el sufrimiento o el oscurantismo. No tienen derecho a impedir que les enseñen en el colegio que todos somos iguales independientemente de nuestra raza, sexo u orientación sexual. Un padre que es un cafre convencido de que los maricones son escoria, no tiene derecho a impedir que su hijo aprenda lo que es la tolerancia. Una madre que cree que si tomas una dieta a base de apio y remolacha te encontrarás con el espíritu de Espinete, no tiene derecho a desnutrir a su hijo imponiéndole sus paranoias.
Los padres no tienen derecho a envenenar a sus hijos con violencia o maltrato, ni a negarles el conocimiento de los valores cívicos elementales o los Derechos Humanos. No tienen derecho a negarles el futuro. Y es misión del Estado proteger a los menores cuando sus padres incumplan los deberes imprescindibles para poder llamarse como tales. Cuando interioricemos esto, daremos el primer paso para salvar a miles de niños que viven enterrados bajo el "son cosas de familia y no hay que meterse".

Publica Actualidad Económica, el suplemento de economía de El Mundo, un gráfico sobre el precio de la electricidad cada mes de 2023 que es erróneo. Se puede comprobar claramente en OMIE que los datos que se han puesto para 2023 son en realidad de 2021:

Los datos correspondientes a 2023 son los siguientes:

Algunos de vosotros me recordaréis porque la semana pasada tuve la buena suerte de llegar a portada (www.meneame.net/story/ha-escrito-novela-quiere-darla-conocer-eso-regal). Gracias a eso llevaba unos días en los que estaba teniendo muy buena tracción con mi novela. Seguramente, comparando con otros, lo que yo considere bueno no sea más que una nimiedad, pero para mi humilde trayectoria de dos meses, la tracción estaba siendo fantástica. De golpe y porrazo, el viernes por la mañana recibí un email que decía lo siguiente:
Hola:
Hemos detectado intentos de manipular los servicios de Kindle en su cuenta. Por este motivo, hemos decidido cerrarla y rescindir el Acuerdo vigente de inmediato.
El proceso de cancelación implica el cierre de su cuenta de KDP, así como la retirada de la venta en Amazon de los libros que haya subido a través de nuestros canales. Recuerde que ya no podrá recibir las regalías pendientes de pago.
Del mismo modo, y según se indica en nuestros términos y condiciones, no podrá abrir ninguna otra cuenta de KDP.
Si tiene alguna duda, escríbanos a [email protected]
Mi libro había dejado de estar disponible en Amazon. Ya no era posible acceder a mi cuenta, y mis humildes ganancias (tanto de posicionamiento como económicas) se habían esfumado.
No recibí ningún aviso previo, ni tenía ni idea de a qué se referían con “intentos de manipular los servicios Kindle de su cuenta”. Trato de ser honesto, todo lo que hice con mi libro fueron actuaciones 100% legítimas que por fortuna tuvieron bastante repercusión. El post aquí en menéame hizo que se descargaran más de 1.500 libros en 72 horas recibiendo, además, toneladas de energía positiva que a día de hoy sigo agradeciendo. Mi novela terminó alcanzando, gracias a la comunidad, el número uno en todas las categorías en las que estaba listada. Y así se mantuvo hasta el fatídico viernes.
Conociendo el servicio de atención al cliente de Amazon, me imaginé que de una u otra manera, terminaría hablando en persona con algún responsable que pudiera analizar mi caso y entonces, entender por qué había pasado todo esto. (SPOILER, sigo sin saber los motivos concretos por los que mi cuenta ha sido cancelada). Y aquí comienza LA ODISEA.
Paso 1: Responder al correo que me han mandado.
Parece lo más razonable. Respondí asumiendo que había sido metido en el mismo saco que gente que sí que está en KDP para sacar cuatro duros con prácticas poco o nada lícitas. Oye, todo puede pasar, Amazon debe estar desbordada con tanta gente subiendo cualquier contenido a KDP, y un algoritmo es la mejor manera de filtrar estas historias. Lo entendí y justifiqué los números no-tan-malos de mi novela.
Al pulsar en enviar, instantáneamente recibí un correo, que decía lo siguiente:
Hello,
You've written to an address that doesn't accept incoming emails. We made this change to increase your account's security. To receive support, use the Contact Us option on our website.
For assistance with a KDP account, follow this direction:
Paso 2: Seguir los pasos que me indicaba el correo recibido.
Sorprendentemente, tras llegar al punto número cuatro, me aparece un aviso 404. El mismo aviso que me aparece cuando trato de entrar a mi dashboard de KDP. No parece que funcione.
Paso 3: Crear otra cuenta KDP y ponerme en contacto a través del formulario.
Esta fue la primera vez que pude contactar con un humano al otro lado. Su respuesta, copiada y pegada, fría, distante y muy poco empática era siempre la misma:
[...] debe escribirnos desde el correo asociado a la cuenta que ha sido cerrada.
Y por más que yo intentase acercarme a mi interlocutor desde lo humano, contando mi caso, dando pruebas de que era la misma persona… daba igual, la respuesta a mi réplica era siempre la misma.
[...] debe escribirnos desde el correo asociado a la cuenta que ha sido cerrada.
Por tanto, recapitulando:
En este bucle estoy. Lo cual es paradójico, porque en mi novela, La única verdad, los bucles temporales tienen un papel muy importante. Qué cosas.
¿Alguien sabe cómo puedo salir de aquí?

Hay un mantra que leo últimamente en muchos comentarios en las redes sociales y que se deja caer en algunos artículos de ciertos medios: que los votantes tradicionales de izquierda, en todas sus variantes, van a pasar a votar a VOX. Una constante advertencia de que si la izquierda política continúa por esos derroteros, van a perder votantes que se van a ir a VOX. Y lo siguiente es lo del obrero imbécil que se vende a los populismos.
¿En serio alguien se traga esta basura?
Parece que uno de los motivos por los que VOX ganaría votantes de izquierda es por la deriva de esta última hacia las teorías identitarias y el feminismo. Por mucho que se repita, y por mucho se que puedan ver como injustas o infundadas tales teorías, al votante medio de izquierdas le interesa algo por encima de todo: la estabilidad laboral y económica, los derechos laborales. Y VOX lo único que ha hecho sobre ello es crear una retórica de enemigo común enfocada a la inmigración ilegal. Propuestas populistas, vacías de contenido, simplistas al absurdo.
La izquierda puede perder votos porque haya cosas que no están haciendo bien, pero esos votos se van a transformar en abstención. Cada vez que leemos alguna encuesta en la que se dice que la izquierda pierde mientras VOX los gana, en escasas ocasiones se menciona la sangría que está sufriendo el Partido Popular. Este auge de la extrema derecha no se debe al descontento de la izquierda, sino al propio descontento de la derecha. La izquierda lo único que puede hacer es perder votos y representación.
Es decir, que se critica a la izquierda, y se le echa la culpa de todos los problemas, mientras la derecha y el centro-derecha pasa de puntillas. Se exige a la izquierda autocrítica para no fomentar votos a partidos de extrema derecha, pero a la derecha en sí no se le pide absolutamente nada, algo que mantenga contentos a los votantes conservadores y que no vean la necesidad de pasar a posturas ideológicas más ultras.
¿Acaso alguien lee el BOE, o las propuestas del Congreso? La izquierda española sigue haciendo lo que se presume de ella, unos partidos más que otros, mientras montamos debates válidos pero artificiosos sobre los aspectos fundamentales de una nación, alimentados por medios de comunicación y redes sociales que sólo buscan el morbo.
¿Quién es más probable que vote a VOX? ¿Un podemita cansado de los tejemanejes de la dirección de su partido y del discurso feminista? ¿O un pepero cansado de la corrupción, que parece ir inherente a ese partido, y que modifica su discurso según lo que le pueda dar más votos?
Cuando Irene Montero dice "portavozas", puede peder un voto, pero eso no genera un voto a VOX. Cuando un conservador, con sus ideas anti-inmigración y españolistas, ve que su representante ha falseado su currículum, y que está metido en una trama de corrupción, eso no genera un voto a la izquierda, sino una abstención, o un voto a VOX.
Todo esto es como pensar lo que algunos piensan sobre propiedad intelectual, copyright y "pirateo". Que si se prohiben las descargas va a aumentar la afluencia de público al cine, o se van a comprar más discos. Que si yo me descargo una película, la industria está perdiendo dinero. Perdone usted, pero a lo mejor yo jamás habría pagado un céntimo por esa película, y si no la puedo ver, ahí se la quede usted, que ya me buscaré otro entretenimiento. ¿Le molesta que pueda ver su película gratis? Pues que sepa que por esa película suya que he visto gratis he visto otras siete pagando. No intente demonizarme, porque puede perder un cliente para siempre.
Hay tantas cosas que siguen un patrón lógico tan similar, que cuesta y duele de ver cómo caemos en las redes de la desinformación, la demagogia, y el populismo de moda. Y veo en la sociedad algo mucho más preocupante que el llamado discurso de odio: el discurso de la imbecilidad, al que nos someten constantemente, aprovechando que no se puede estar de guardia 24 horas al día, para ganar votos o dinero. Ese discurso de la imbecilidad, sumado a las carencias del sistema educativo y a las consecuencias de un sistema económico de explotación y competencia máxima, es el que consigue dividirnos de formas que rozan el absurdo histórico y que, seguro, las ciencias sociales del futuro investigarán.

Las guerras, como las partidas de ajedrez, se libran entre dos bandos que tratan de ocultar al otro sus intenciones. El observador puede, como mucho, tratar de prever qué es lo que se va a mover sobre el tablero y lo más normal es que no acierte, precisamente porque los jugadores tienen mayor pericia que él sobre el juego. Pero lo suyo es que los observadores aporten una visión sobre las distintas posibilidades y cual es más probable que se desarrolle.
En el caso de la guerra de Ucrania, lo que estamos viendo es a un montón de comentaristas forofos jaleando a las piezas de un color, pero muy poco análisis. Y estoy seguro de que hay gente con conocimientos y experiencia de sobra para realizar ese análisis, pero se callan. Ese, creo, es el primer síntoma de que algo no va como por aquí se espera.
Comparado con esa gente, la que de verdad tiene conocimientos y experiencia, no me considero ningún experto, pero como algo sé, estoy aquí y no me importa hacer el trabajo de balde, pues voy a intentar dar un explicación razonada de cómo van estas cosas. O de cómo suelen ir.
Cuando se comienza una invasión, lo normal es que se lancen ataques en profundidad, para tantear la fuerza defensiva del enemigo, su organización y su voluntad de resistir. No es que se pretenda conquistar el país entero en una semana: es que es lo que hay que hacer. En este caso, el factor sorpresa era inexistente: los americanos llevaban semanas avisando de la inminente invasión rusa y, cuando se produjo, es imposible creer que las fuerzas ucranianas no estaban en máxima alerta.
Dada la situación del conflicto del Donbas y de estos avisos, es muy probable que al menos dos tercios de todas las fuerzas ucranianas estuviesen desplegadas en la parte oriental del país. Si las fortificaciones son medianas, y aquí parece ser que eran algo más que medianas, existe el consenso de que se necesitan tres atacantes por cada defensor para tomarlas. El ejército ucraniano no es pequeño, ni el ruso desplazado para la invasión tan enorme, así que no se puede decir, como estamos leyendo, que le desempeño del ejército ruso haya sido chapucero. A mi juicio, está dentro de lo esperado, o incluso un poco por encima. Al menos por encima de lo que yo esperaba.
Contra un ejército bien pertrechado y una población determinada a luchar, que es el caso de los ucranianos, la conquista de las ciudades al asalto es materialmente imposible o terriblemente costosa, máxime cuando no se desea triturarlas antes con ataques aéreos estilo Dresde. Por eso, tampoco parece extraña la evolución que vemos en el mapa.
El ataque se ha producido por cuatro frentes y, a mi entender, la idea consiste en generar una enorme bolsa central, cerrando a Ucrania la salida al mar. Para que esta operación tenga éxito, no es necesario que caigan Jarkov ni Kiev, pero si es necesaria la conquista de Mariupol, y eso es lo que estamos viendo estos últimos días.
Si mi apreciación es correcta, los próximos grandes ataques se producirán sobre Mykolaiv, Zaporiyia y Dnipro, y en semanas posteriores se decidirá el destino de la guerra en Uman y Cherkassy. Si los rusos consiguen desarrollar esta ruta, habrán hecho, a mi entender, exactamente lo esperado. Por supuesto, lo más probable es que no sea así, porque en caso contrario me parecerían demasiado predecibles, pero es que no he leído por ahí a casi nadie explicando esta versión, que es la obvia.
Esta operación, dependiendo de muchos factores, estimo que puede llevar aún otros dos meses largos.
Respecto a Odesa, de la que tanto se habla, mi opinión es que no será asaltada. Ni antes, ni después. Puede que sea bombardeada, pero no asaltada. En el plan que describo, no tiene el menor sentido distraer fuerzas para atacar esa ciudad. Lo racional es mantener la flota delante de ella, para que los ucranianos no la puedan abandonar, sostener la tensión con ataques de artillería y no arriesgar gran cosa en su conquista.
De todos modos, el mayor error que creo que se comete al analizar este conflicto, es pensar que tiene que ser rápido y que el tiempo corre en contra de los rusos. Podría ser así, pero a mí no me lo parece. Pensar semejante cosa es creer que a los rusos les hacen más daño las sanciones económicas que a los ucranianos los bombardeos de su país. Una idea semejante es ingenua, o directamente canalla, aunque pueda sentar muy bien a nuestras conciencias y nos ayude a decirnos que estamos haciendo mucho por ayudar a Ucrania.
A mi entender, la guerra será lenta. Las ciudades se intentarán tomar por asedio y la evolución sobre el terreno indica más una gran maniobra de embolsamiento que intención de fuertes choques.
El tiempo dirá si estoy o no en lo cierto.
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El mapa salió de esta notiocia de El Español.
www.elespanol.com/mundo/20220316/putin-coquetea-error-historico-lleva-
menéame