El hombre fue detenido por matar al menos a 500 ejemplares para comerciar con su sangre y el juzgado le impuso no trabajar en nada relacionado con clínicas de animales. Un investigado por un dramático caso de maltrato animal ha vuelto a tener contacto con animales, a pesar de que el juzgado lo prohíbe. Así lo denuncia El Refugio, una protectora personada en la causa como acusación popular. Según esta asociación, Luis Miguel V., conocido como el vampiro de Humanes e investigado por drenar a perros y gatos hasta la muerte para comerciar con su sa
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etiquetas: vampiro de humanes , veterinaria , animales , sangre
Y no, no tengo duda que este elemento lo sea.
O una buena dosis de sulfúrico en la cara, como en un buen bautizo.
Con la escoria no hay buenismo que valga.
cc #16
Pero bueno, supongo que el delito es hacerselo a un animal tan mono como un gatito, que hay que ser psicópata, con lo bien que quedan los gatitos en los vídeos de youtube. ¿A un cerdo?, que le den morcillas, o que le hagan morcillas, mejor dicho. Que por si alguien no lo sabe, salen de drenar la sangre de los cerdos.
La morcilla sale de drenar la sangre de los cerdos ya sacrificados.
No.
El drenaje se realiza con el animal vivo, mientras el corazón todavía bombea, porque si no la sangre suele quedarse en las venas y luego se mezcla con la carne.
Lo que se hace es aturdir al animal, y mientras está semi-inconsciente, pero todavía vivo, se le corta el cuello para drenarlo rápidamente antes de que recupere la consciencia. Obviamente, si lo hacen bien no la llega a recuperar porque muere durante el desangrado.
Igual que en la producción agrícola se utilizan todo tipo de productos químicos ¿Que luego me dices que tu abuelo cultiva los tomates en su huerta sin echarle químicos? Pues mira, vale. Fantástico. Ea, gallifante y a pastar.
Sin que mi duda pretenda defender lo que supuestamente hizo y se le acusa.
Durante la carrera de Veterinaria hay clases prácticas en las que tienen que trabajar directamente con animales. De ahí el conflicto
Edito:
Sí...
www.elmundo.es/cronica/2022/08/18/62fbbf59fdddff95a78b459c.html