#41 que un fulano con los huevos sucios pueda hacer lo que quiera con una mujer en situación de necesidad por dinero no es un trabajo digno.
A ver si tú dejarías a tu madre que le hicieran una doble penetración mientras uno le estrangula y otro le espachurra las tetas.
Definitivamente no veis a las mujeres como seres humanos y a las pobres mujeres prostituídas, menos aún
#36 a que cuando vas a un supermercado normal no encuentras bolsas de tornillos para comer entre las pipas y las aceitunas?
En una sociedad igualitaria, la prostitución NUNCA debería ser una opción porque no es un trabajo digno para ningún ser vivo, por muy dignas que son las mujeres a las que no les queda otra.
Por qué defiendes algo que no te gusta, aparentemente? Porque eres consumidor de mujeres de una forma u otra.
#28 lee el libro El mito de la libre elección, de Ana de Miguel.
La misma elección que tienes al nacer de familia ultraortodoxa en Jerusalem y ser jainista
#29 los blanqueadores de la prostitución siempre achacáis la oposición de las mujeres a la prostitución como un tema de moralidad, vete a saber por qué.
Imagino que será que no queréis imaginaros ni por asomo el asco que le puede provocar a una mujer medio desnuda que lleva 2 horas en una rotonda de un polígono el comerle la polla a un camionero gordo que lleve 3 días din ducharse.
#21 cómo estáis de enfadados los blanqueadores de la prostitución, eh.
Pues muy sencillo. Porque igual que me parecería mal que tu situación fuera tan mala que tuvieras que vender tu propio riñón, me parece mal que una mujer tenga que comer rabos de tíos repugnantes porque la vida le empuje a ello.
No hay más que hablar con uno de los miles de ucranianos a los que la guerra les ha venido de puta madre para salir de su país con permiso para saber que Ucrania no puede ser más corrupto. No deberían entrar en Europa ni de coña.
#2 Ponme una pistola en la cabeza/ secuestra a mis hijos/ no me des otro trabajo más que ser violada... Todo eso va a hacer que una mujer dé su consentimiento. Porque el consentimiento se compra, el deseo, no.
Y ninguna prostituta desea a sus clientes.