A través de una petición de colaboración lanzada por internet a filmakers de todo el mundo, ha sido posible realizar el primer ejemplo cinematográfico de creatividad colectiva y producción compartida lejos de los esquemas del mercado cinematográfico clásico. Después de cuatro años de trabajo donde internet ha representado la única oficina de producción de esta película y donde las nuevas tecnologías digitales han permitido trabajar a costes bajísimos, es posible afirmar que se ha abierto un nuevo espacio para los artistas de todo el mundo.
|
etiquetas: cine , cortos , creación comunitaria