Sistemas dunares protegidos llenos de tampones, compresas y papeles de váter. Ropa tendida tapando carteles de sensibilización ambiental. Basura por doquier. Bares flotantes ilegales a pocos metros de la orilla. Gente pisando zonas prohibidas para hacerse selfies. Altavoces con la música a todo trapo. Visitantes que tratan de llevarse arcilla pasando olímpicamente de los paneles informativos. Vendedores ambulantes de fruta y mojitos haciendo marketing a todo volumen. Turistas remojándose los pies en balsas temporales protegidas, barcos a motor
|
etiquetas: menorca , playas , basura , ruido , masificación