Hace tiempo perdió a su único hijo, Marcus, que tenía entonces 23 años. Un dolor inmenso del que no ha conseguido recuperarse. "Ya no siento ninguna alegría, no tengo ningún deseo de seguir viviendo", contó al Daily Mail. "No cambiaré de opinión. Alegraos por mí. Sé que moriré con una sonrisa en los labios". Cuando supo que Pegasos la aceptaba, esperó a que sus dos perros murieran de vejez y después activó en su teléfono una cuenta atrás que ahora está a punto de terminar.
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etiquetas: eutanasia , salud mental
Debería ser la forma más común de la muerte : que uno mismo escogiera el momento de decir adiós y hacerlo en paz.
Suicidio asistido, perfecto.
Algún día será así también aquí.
Recuerdo en la película "Cuando el destino nos alcance" ("Soylent green"), la forma como muere el personaje de Edward G. Robinson. Decide acudir al centro donde ayudan a morir a quien lo desee, sin más, simplemente van, lo piden y lo llevan a cabo de forma inmediata; con música e imágenes hermosas en los últimos momentos de la vida.
Ese final me parece la forma perfecta para mí.
(Lo que hagan con mi cuerpo después me es indiferente, como si quieren hacer "tortitas de soja verde").
No parece que eso sea "un buen estado de salud".
La salud es un todo integral, físico y mental.
Pero cuánto hijo de puta.
Si decides que pasas del paraíso y que pasas de sufrir mas les jodes la principal herramienta de control...
Aquel día murieron 2 personas. Una está enterrada. La otra deambula por la vida sin sueños, aspiraciones ni metas.
Para esto quedó el periodismo.