#20 Exacto, si no fuese por el detalle de la cagada, no se le haría a las palomas ni puto caso. Pero claro, basta con cagar en el sitio de una cabeza "ilustre", para tener casito.
Todos sabemos que si lo hubiera dicho Carmena habrían salido hordas de cayetanas a dar de comer en todos los parques de Madrid como acción de rebeldía.
En mi edificio están todo el día en el tejado, hace poco subió un albañil y comentó que estaban atascados varis desagües por la mierda que cagan... ....
#12 Habéis probado a poner un búho espanta palomas?. Creo que en tu edificio os falta iniciativa vecinal, os podéis llevar al señor del cuarto en el mío, porfa!!
«Lo siento, pero no provoqué que la paloma me cagara. Lo digo porque vi un X suyo muy indignada con el hecho de que se le prestara atención a que le había cagado una paloma en la cabeza al alcalde. Oiga, yo no busqué que me cagara la paloma», ha advertido.
Este hombre debería ser líder nacional del PP. Con entrenamiento, podría llegar a superar a Rajoy como humorista.
#6 lo de Zaragoza en la plaza del Pilar cuando podias darles de comer era plaga.. y la pasta que costo renovar toda la fachada y tejado de la basilica lo pagamos entre todos..
Aun me acuerdo de peque, que tengo fotos de yo dentro de un enjambre de palomas
#1#6#7#9
Está prohibido en muchísimas ciudades, pero por desgracia en muchas de ellas lo toleran, sobre todo en las zonas turísticas.
En ciudades del extranjero he visto carteles recordando la prohibición y avisando de que transmiten enfermedades.
En Barcelona, en la plaza de Catalunya por ejemplo, puedes ver a niños rodeados de palomas, llenas de parásitos, dándoles de comer.
- No queda, hijo, cómetelas sin pan.
Este hombre debería ser líder nacional del PP. Con entrenamiento, podría llegar a superar a Rajoy como humorista.
señoralcalde.Aquí la ordenanza municipal de Zaragoza en ese sentido
www.zaragoza.es/sede/servicio/normativa/4523
Aun me acuerdo de peque, que tengo fotos de yo dentro de un enjambre de palomas
Está prohibido en muchísimas ciudades, pero por desgracia en muchas de ellas lo toleran, sobre todo en las zonas turísticas.
En ciudades del extranjero he visto carteles recordando la prohibición y avisando de que transmiten enfermedades.
En Barcelona, en la plaza de Catalunya por ejemplo, puedes ver a niños rodeados de palomas, llenas de parásitos, dándoles de comer.