"Este gran sufrimiento que siente desde hace años no es vivir, no se puede aguantar ni tolerar más (...). Mi padre no está tranquilo en ningún momento. Es un sufrimiento constante, una ansiedad constante, una depresión constante". Este es un fragmento de la carta que Sara Puig, de 31 años, escribió a la Comissió de Garantia i Avaluació de Catalunya (CGAC) –órgano multidisciplinar de carácter administrativo que aprueba o deniega las peticiones de eutanasia– para solicitar que conceda de una vez este derecho a su padre.
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etiquetas: eutanasia , depresión severa , muerte
El trastorno depresivo mayor es algo muy grave que la gente confunde con estar tristón, un duelo o una época de bajo estado emocional y no tiene nada que ver. No siempre llega a estos extremos pero, por desgracia, en algunos casos sí y no existe linea terapéutica que funcione. Así que toca elegir entre permitir que la persona decida tener un final elegido, amparado y digno, que sufra toda la vida o que lo mismo lo intente por su mano.
Hablo dsd el desconocimiento
Así que para un grupo de pacientes, muy minoritario, no hay tratamientos eficaces.
La gran mayoría de pacientes respondes a alguna linea de tratamiento, mejor o peor, antes o después. En algunos, también un porcentaje pequeño, no se logra la remisión total, aunque haya una mejora notable y puede haber recidivas. Pero existen los casos extremos en los que, por ahora, no hay respuesta aceptable.
Lo de "se iban a morir igual" no es más que negarse a asumir una responsabilidad por los demás.
Entiendo y respeto que llegar ese punto es una cuestión de activismo más que de necesidad porque podría perfectamente "eutanasiarse" a sí mismo sin sufrimiento. Pero hay mucha gente con parálisis de algún tipo que necesita sí o sí que las leyes le reconozcan ese derecho.
No soy ningún experto en el tema pero si ni la medicación consigue sacarle de ese estado de ánimo, después de 20 años es muy difícil que salga de ahí. Y si merece la pena vivir así o de cualquier otra manera solo puede decidirlo y valorarlo el propio interesado. El psiquiatra debería valorar si es algo impulsivo y en ese caso frenarlo, pero si es una decisión meditada pues como si no te duele nada, solo te corresponde a ti decidir si merece la pena vivir.
"una cosa es evitar un suicidio de una persona joven, y otra, un deseo de muerte de una persona con una depresión de 20 años de evolución"