#106 Conozco muchos funcionarios, sé de lo que hablo. Especialmente en tareas administrativas es un cachondeo lo poco que trabajan, y lo ineficientes que son las administraciones (menos Hacienda, esos son unos cracks). Sobre el esfuerzo para obtener su plaza, pues sí, pasaron un examen, enhorabuena. La gente se saca carreras universitarias y posgrados a diario y no por eso se les da un trabajo garantizado de por vida.
#94 El que apuesta por una carrera en la administración pública, quitando las profesiones más vocacionales (médico, bombero, policía, profesor en algunos casos...) lo que busca es seguridad por encima de todo, en la gran mayoría de casos. Y lamentablemente el que se mete a político profesional en muchos casos lo que busca es trabajar aún menos que un funcionario y en los peores casos tener acceso a enriquecerse por la vía rápida.
¿Montar un negocio legal en España sin tener mucho capital detrás? Hay que ser muy valiente, sin duda. Aquí los emprendedores están muy mal vistos por la sociedad, especialmente si les van bien las cosas. Somos un país de envidiosos, vagos y cobardes, lamentablemente. Por eso tenemos a los políticos que tenemos.
#92 En Corea del Norte son comunistas como en China, pero les faltan los emprendedores y empresarios que en China sí han tenido libertad e incentivos para prosperar. La riqueza no la producen solo los trabajadores, hace falta gente con visión y talento para dirigirlos. Eso lo entendió el capitalismo hace siglos, pero a la izquierda le cuesta pillarlo.
#88 Hay muchos vagos e inútiles que trabajan, especialmente de funcionarios o en política. Si realmente te gusta trabajar duro te sueles montar una empresa o te vas a hacer carrera en la privada. Siempre hay excepciones, claro, pero la realidad es la que es.
#81 ¿A la izquierda del todo quién dices que hay que trabaje mucho? ¿Montero, Belarra, Iglesias? en serio?
A qué quieres que te conteste? A que quieres un sistema aún más intervencionista que el chino, pero con elecciones "libres"? Pues felicidades, todo para ti.
#80 Las empresas chinas pueden ser privadas y fundadas por emprendedores, no por funcionarios ni por políticos. Y sí, el estado las autoriza, regula, financia y controla como la buena dictadura que es. Pero sin abrir la mano a los emprendedores y al capitalismo que da incentivos para que los mejores se hagan ricos a costa de sus trabajadores, a los que explotan como en cualquier país capitalista que se precie, no habrían llegado a donde lo han hecho.
Y sí, también hay grandes empresas estatales chinas, que controlan sectores clave como la energía o las telecos, pero las empresas innovadoras que exportan productos que medio mundo quiere comprar existen porque no siguen los preceptos del comunismo, sino del capitalismo.
Y además cotizan en bolsa, ¿tenían bolsa abierta a todo tipo de inversores países comunistas como la China de Mao, la URSS o actualmente Corea del Norte o Cuba? Si lo primero que hicieron al instaurar un régimen comunista fue cerrar sus bolsas de valores y nacionalizar las empresas del país...
#78 jaja sin embargo en los partidos de izquierdas hay adictos al trabajo, con vidas laborales antes de entrar en política que no caben en los discos duros de Ábalos
#71 Nerviosos de qué? si para que un país comunista triunfe tienes que abrazar el capitalismo... Ojalá en Cuba o Venezuela hubieran hecho lo mismo, otro gallo les cantaría.
Desde luego es un problemón compartir tu barrio con gente más rica que tú, y encima extranjeros. Sin embargo que se llene de extranjeros más pobres debe ser una maravilla, porque no veo a Eldiario quejarse de ello.
La solución es fácil, que dejemos de aceptar menores marroquíes no acompañados. Su país no está en guerra, su economía es emergente y de hecho tiene una tasa de paro juvenil inferior a la española. ¿Qué hacen estos chavales en España, en vez de estar con sus familias y en su país? No le veo sentido la verdad.
#1 Me suena que la vi un sábado por la mañana, no recuerdo si antes o después de la Bola de Cristal. La escena final se me quedó grabada en la retina, impresionante.
De aquellas sesiones matutinas recuerdo haber visto también El increíble hombre menguante, o el Fahrenheit 451 de Truffaut. Canela en rama.