#1 Llevas razón en toda la frase. A mi, racionalmente me la pela mucho. Pero cuando tienes algunos complejos (y no se tienen por capricho) puede ser difícil. Ahora, también te digo que esos problemas de complejos y de autoestima se pueden mejorar activamente. Pero cuesta muuuucho.
Entiendo el titular de la noticia. A mi personalmente siempre me habían dado un poco de repelús los gimnasios (puro prejuicio). Pese a tener un cierto sobrepeso desde la adolescencia y más de un complejo, siempre he hecho bastante ejercicio (natación, bicicleta y últimamente mucha montaña, barrancos, ferratas y rocódromo). El caso es que hace como 4 o 5 años empecé a ir al gimnasio a hacer algo más de ejercicio de fuerza (sigo haciendo el resto). Y no puedo estar más contento. Es verdad que los primeros días te ves raro, porque no sabes ni como van las máquinas, ni como van los ejercicios, ni los pesos que debes usar... pero en realidad se pasa pronto porque efectivamente en el gimnasio yo no veo que se juzgue a nadie ni por su cuerpo ni por los ejercicios / cargas que haga. Y va desde gente muy jovencita hasta gente bastante más mayor que yo. En general cada uno va a su bola, aunque algunos vayan a hacer sus entrenamientos por parejas. Yo lo llamo una cordial soledad acompañada. Porque la gente se saluda, se pregunta educadamente si ha acabado o no... y poco más. En fin, que si alguien se lo está pensando, yo lo recomiendo (basado en mi experiencia y la de algunos alrededor mía). Me siento mucho mejor y puedo hacer cosas que antes no, lo cual es muy guay.
#209 Muy razonable todo lo que expones. El problema de trabajar como una mala bestia (por casos que he visto) es que:
+ Muchas veces no se valora ese extra (ni siquiera económicamente), con lo que luego si se baja el ritmo a algo "normal", puede tener repercusiones.
+ La vida se convierte en el trabajo y luego es difícil recuperar las ganas y amistades con las que se hacen otras actividades.
En cualquier caso puedo decirte que yo lo vi muy claro: en cuanto mis condiciones laborales cubrían de sobra lo que yo creía que necesitaba (que coincidió con mi primer hijo) dejé de hacer mogollón de cosas extras y de echar más horas de la cuenta. Que por otro lado lo hacía con gusto, ya que mi trabajo (afortunadamente) me gusta. Pero llegó un momento en que tuve claro que las prioridades cambiaban.
#196 Será por zonas, porque de mi quinta conozco a mogollón de curritos (no era el caso de mis padres, pero si el de muchos otros) con apartamentos en la costa.
#161 A la generación de mis padres les costaba ahorrar? Para qué? Para comprar un piso? (Lo tienen). ?para comprar un coche? (Lo tienen). ?para comprar una segunda residencia? (Muchos la tienen). Y con menos estudios. Nos guste o no, la situación de la gente joven hoy en día es mucho peor. Por mucho iPhone que se tenga.
#107 A ver, lo de no puedes pretender comprarte un piso a los tres años de haberte graduado. Mis padres (y en general su generación) se compraban un piso cuando empezaban a trabajar. Y en muchos casos sin estudios universitarios. No existía la barrera de entrada que hay hoy ni los precios estaban tan locos.
#1 hace como un par de meses me encontré en Youtube un vídeo similar, pero con cocodrilos y algún otro bicho. Efectivamente muchas escenas espectaculares. Al poco empecé a sospechar para acabar concluyendo que efectivamente eran imágenes generadas por IA. Y claro, el vídeo pierde todo su interés, porque si crees que vas a ver algún fenómeno natural espectacular y lo que ves es una película con efectos especiales.... Como bien dices, hay que estar super atento para que no nos cuelen estas cosas.
#18 El estatus no se regala. Efectivamente, se hereda. La meritocracia es un bulo. Vale, si estudias tienes más posibilidades de estar algo mejor que los que no estudian. Pero hoy en día no es garantía de nada.
#12 Explica un poco mejor lo de "ahorrar es muy difícil con hijos si no quieres tener problemas con la pareja". Los hijos suponen más gastos (obvio), pero lo de la pareja creo que sobra (y mucho).
#2 Y lo que es más, no culpemos a los trabajadores que luchan por sus derechos que han "provocado" un retraso de la operación de probablemente unos días. Culpemos a los políticos que recortan y que hacen que haya que esperar año y medio para una operación.
#7 Ya, es que yo el coche lo uso para salir al campo la fines de semana y para viajar en las vacaciones. Para el día a día no necesito un coche. Pero vamos, que me siguen pareciendo muy caros. Y los eléctricos, más.
#2 Que me vas a decir. Los dos coches que he tenido han sido de segunda mano (y, de hecho, regalados). Yo no menosprecio el mercado de segunda mano, más bien todo lo contrario. Pero también es verdad que si ya puede ser complicado buscar un coche nuevo (mil características), ya uno usado flipas, porque cualquiera sabe las condiciones en las que realmente está.
Yo creo que nunca me compraré un coche nuevo en la vida. Y lo mismo nunca tengo que comprarme un coche, ni de segunda mano. Pero entiendo que mi situación no es la de todo el mundo. Y sinceramente, el mercado de segunda mano, por lo que me han comentado conocidos que los buscan, tampoco es que esté ahora mismo especialmente barato. A mi me parece que los coches son MUY caros en general. Por cierto, que en mi caso económicamente tengo la suerte de poder permitirme un coche nuevo, pero básicamente me niego a cambiar el coche que tengo que es perfectamente funcional por uno nuevo. Prefiero gastar mi dinero en otras cosas que realmente me aportan valor (como en tu caso, para mi el coche es una "herramienta" y no la disfruto especialmente cuando tengo que usarla).
Pues está muy bien. A ver cuando bajan de precio los coches (especialmente los eléctricos) para que la gente los pueda comprar sin gastar lo indecible por ellos...
Y un error pensar que ir en contra de las instituciones eclesiásticas (de cualquier religión) es ir en contra de la religión en si o quienes la profesan.
#8 No tienes instalado un software de vigilancia, pero como si lo tuvieras. Par momentos puntuales lo veo, para tenerlo siempre... No lo veo. No se, será simplemente diferencia de opiniones, pero no necesito saber dónde está en todo momento ni mi mujer ni mis hijos. Hay momentos para estar en familia y momentos que no. Me parece que nos sometemos muy alegremente a una hipervigilancia. A mí me parece (pero es solo una opinión) que hay que encontrar un término medio entre estar todo el día geolocalizado y "llevo meses sin saber donde están los míos". De hecho a mí el tema del control de donde están me da sensación de una relación de posesividad con cierto grado tóxico.
#3 ¿Pero lo haces sistemáticamente? Yo la comparto en momentos puntuales que hace falta, para que vea cuánto me queda para llegar, si tenemos que encontrarnos a medias de camino, pero siempre, la verdad es que no se nos ocurriría.