#1 Milei es un acomplejado, el clásico individualista neocon (de ancap no tiene nada) que padece aporofobia. Él asocia dinero y poder a todo lo que huela a estadounidense e israelí y cree que puede salir beneficiado individualmente. Lo que opinen los argentinos le resbala. Argentina se la suda también. Dijo publicamente que considera como ídolo a Margareth Thacher, que jodió pero bien a Argentina, es mas que suficiente. Su conversión al judaísmo es una farsa. Si los judíos fuera unos muertos de hambre, pasaba de ellos como de la mierda. La derecha española y latinoamericana suele ser acomplejada, creen que Estados Unidos e Israel son invencibles y quieren estar con ellos porque creen que no son unos loosers (perdedores). No hay mas.
#1 Milei es de derechas, y ser de derechas equivale a lamer polla. Pero no tengo tan claro que espere conseguir algo, simplemente así entienden el mundo.
"no son enemigos y no han sido ninguna vez enemigos y no serán en el futuro, aunque autoridades, por alinearse o beneficiarse de la situación, quieren como asumir la guerra por supuesta."
Argentinos, os ha dicho con mucha clase que os gobierna un gilipollas
“El tiempo se acaba”, ha escrito el mandatario en un mensaje en su red social, Truth, que ha cerrado con una exclamación religiosa: “'Gloria a Dios!”. Me parece que voy a echar gasoil.
Trump sólo busca crear el mayor caos posible y grandes noticias y pomposos titulares para hacer olvidar que sale trescientas mil veces abusando a niñas en los Papeles de Epstein junto con sus amigos millonarios. Lo mismo le da una guerra contra Irán que lanzar un puto cohete con 4 fulanos a dar una vuelta a la Luna, que demoler tres cuartas partes de la Administración con el DOGE del subnormal de Elon Musk, que colgar unos vídeos de IA con chorradas, que lo que sea. Mientras le funcione, es un día más que no tiene que rendir cuentas ante la Silla Eléctrica por sus innumerables delitos de todo tipo y pelaje, conspiraciones, pederastia, manipulación de mercados, abusos sexuales, robo, declaraciones de guerras que no han pasado por el Congreso (que hubieran dicho que sí como todas las veces anteriores porque los USAnos están locos, ya ves tú qué le costaba pasar por el puto Congreso USA... ) etcétera etcétera etcétera.
#2 Recuerdo y admiración por los que lucharon por las libertades -aunque perdieran-. Mi padre nació con mi abuelo luchando en la batalla del Ebro, y estuvo un año en un campo de concentración y a punto de morir. Mi abuela se suicidó en los primeros años de la posguerra.
Ahora, ni tan siquiera somos capaces de mantener una huelga cuando nos pisan los derechos laborales más básicos, no sea que no podemos seguir con nuestras vidas de consumir hasta morir. Hay que cambiar nuestra mentalidad. Las clases dirigentes están desatadas tanto o más que en 1936 y hay que hacerles frente. El fascismo está más vigente que nunca y hay que combatirlo.
#2 mi abuela con 18 años vio cómo se llevaban a su padre y nunca volvió. Vio cómo se llevaban a sus amigas para humillarlas, vejarlas y dios sabe qué más antes de darles el paseo. Fueron a por ella también, pero servía en casa de una familia pudiente y la señora se negó a perder a su chacha más trabajadora. Más que servir era humillada, maltratada y obligada a trabajar como una mula, pero todavía albergaba bondad en su corazón para estar agradecida a sus explotadores, por haberle salvado la vida. En sus últimos días se olvidaba hasta de su nombre, pero nunca de cómo se llevaron a su padre y a sus amigas.
Feijóo-Abascal tras leer esta noticia se les ha puesto una sonrisita de oreja a oreja al imaginar lo felices que tienen que estar sus amos con las ganacias extras que están percibiendo a costa de toda la sociedad.
Grande Robe.
Argentinos, os ha dicho con mucha clase que os gobierna un gilipollas
Lo peor de la transacción constitucionalista fue que se permitiera a los fascistas no ya solo quedar impunes, sino mantener todo lo robado.
Ahora, ni tan siquiera somos capaces de mantener una huelga cuando nos pisan los derechos laborales más básicos, no sea que no podemos seguir con nuestras vidas de consumir hasta morir. Hay que cambiar nuestra mentalidad. Las clases dirigentes están desatadas tanto o más que en 1936 y hay que hacerles frente. El fascismo está más vigente que nunca y hay que combatirlo.