#28 El problema de las dietas agresivas no es la memoria del cuerpo, es que como dices, son agresivas. Suponen un esfuerzo tan alto que mentalmente es difícil mantenerlas a la larga, por lo que en cuanto se cumplen los objetivos se dejan.
Lo que hay que crear es un hábito poco a poco, acostumbrarse a él y que no cueste mantenerlo, que sea tu nuevo modo de vida.
#14 La mayoría de gordos que conozco no creo que sufran adicción a la comida.
Eso sí, es mucho más fácil y palatable meterse un Donuts que preparar una ensalada.
Y cuando has comido tanto procesado tienes el paladar hecho un asco, y hace falta ponerle voluntad para volver a entrenar el paladar a su estado natural para saborear bien la comida natural de nuevo. Y claro, eso cuesta y supone un esfuerzo.
#116 A lo mejor la razón lógica es plantearse si esos diálogos puestos en la balanza han resultado en el beneficio de los salvadoreños de a pie para mejorar su situación.
Pero supongo que es mejor valorar la opinión de los europeos para saber qué es lo que mejor les conviene a los salvadoreños.
#73 Nadie blanquea nada, pero tampoco me trago toda la propaganda que me llega desde Twitter para catalogar las cosas como blanco o negro mientras levanto la antorcha.
#6 Es que es mucho mejor que la anterior. Le podéis preguntar a cualquier médico o nutricionista que haya estado actualizado durante las dos últimas décadas.
Mira que no me gusta nada de lo que rodea a Trump, pero cuando algo hacen bien, pues hay que decirlo, que tampoco se nos va a derretir nada por admitirlo.
#26 No sé, supongo que habría que preguntarle a los salvadoreños antes de especular o decirles cómo deben gobernarse desde nuestros sofás occidentales sin haber pisado El Salvador en la vida y sin ni si quiera saber nombrar cinco ciudades de ese país sin recurrir a Wikipedia o Google Maps.
#1 Te voto negativo. No porque no este de acuerdo contigo, sino por pesado y venir a vender tu libro en una noticia que no tiene nada que ver con lo que dices.
Lo que hay que crear es un hábito poco a poco, acostumbrarse a él y que no cueste mantenerlo, que sea tu nuevo modo de vida.