Viajar siempre ha sido, en esencia, una forma de escapar. Escapar de la rutina, del ruido cotidiano, de las expectativas que nos persiguen en casa. Durante mucho tiempo, esa idea de viaje estuvo ligada a una promesa clara: desconectar. Alejarse de todo, incluso —y sobre todo— de la tecnología.
|
etiquetas: viajes , tecnología , teléfono móvil